Los 50 cuadros más famosos de la Historia y mejores obras de Arte

Hoy te invitamos a un tour por la Historia del Arte con 50 cuadros y obras imprescindibles. Una selección para admirar la belleza sin límites temporales o geográficos.

La gran ola de Kanagawa, 	Katsushika Hokusai, 1830-1833
Museo Metropolitano de Arte de Nueva York
Sara Barragán del Rey
Sara Barragán del Rey

Periodista especializada en arte y cultura visual

De la Gioconda al Guernica, pasando por El David, 'los hombres' de Giacometti o el surrealismo de Dalí y Frida Kahlo. Si algo tienen en común las 50 obras de arte que hoy te proponemos, es la genialidad de los artistas que las crearon. La historia del arte es un vasto campo que abarca miles de años y diversas culturas, por lo que es difícil seleccionar solo unos pocos ejemplos. No obstante, dejándonos muchas por nombrar, hemos querido hacer una selección a modo de álbum para deleitarnos en la belleza de algunas pinturas, esculturas y fotografías.

 

Obras de arte que siguen vivas

Cada obra de arte, abstracta o pictórica, tiene su propio valor y significado, y el arte es una forma de expresión única que evoca diferentes emociones y perspectivas en cada persona. No hay otra producción cultural con más alcance que el arte en todas sus formas. Elegir entre toda la producción mundial los cuadros famosos y las mejores obras de arte es un desafío subjetivo.

Muchas de ellas, las habrás visitado en museos o las reconocerás porque forman parte de nuestro imaginario cultural. En cualquier caso, todas las aquí presentes (ordenadas de forma aleatoria) han creado escuela y todas siguen vivas, trascendiendo el paso del tiempo y aportando, en cada momento, un retazo de la historia, del impulso artístico y de la ideología que las vio nacer. 

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Creación de Adán en la Capilla Sixtina, Miguel Ángel Buonarroti,  1508-1512

1. Creación de Adán en la Capilla Sixtina, Miguel Ángel Buonarroti,  1508-1512

La bóveda de la Capilla Sixtina de Roma es un conjunto de pinturas al fresco realizadas para decorar la bóveda de la Capilla Sixtina, en la Ciudad del Vaticano (Roma). Fue pintada entre 1508 y 1512 por Miguel Ángel y es una de las obras pictóricas más complejas de toda la historia del arte.

El jardín de las Delicias, de El Bosco (1500-1505), Países Bajos
Museo del Prado

2. El jardín de las Delicias, de El Bosco (1500-1505), Países Bajos

El famoso tríptico es, probablemente, una de las obras más complejas de todos los tiempos. Su contenido simbólico y sus múltiples escenas ha sido objeto de cientos de interpretaciones a lo largo de la historia. Considerada como una de las obras más fascinantes, misteriosas y atrayentes de la historia del arte, el cuadro forma parte de los fondos de exposición permanente del Museo del Prado de Madrid.

El tríptico, cerrado, alude al tercer día de la creación del mundo, con la representación de un globo terráqueo. Abierto, presenta, en la izquierda, una imagen del paraíso. La zona central representa la lujuria, y la tabla de la derecha, el infierno. Todo un compendio de escenas para pasarse horas y horas descubriendo miles de símbolos e historias. 

El Guernica, Pablo Picasso, 1937
Museo Nacional centro de Arte Reina Sofía

3. El Guernica, Pablo Picasso, 1937

Pintado por Pablo Picasso en París, entre los meses de mayo y junio de 1937, su título alude al bombardeo de Guernica, ocurrido el 26 de abril de dicho año (1937), durante la guerra civil española. La pieza, se ha convertido en un icono del siglo XX, símbolo de los estragos de las guerras que azotaron Europa a lo largo del siglo. De 776,6 cm de largo y 349,3 cm de alto, se encuentra expuesto en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid, y es un vivo ejemplo de las vanguardias del siglo XX, abarcando estilos como el cubismo, el surrealismo y el expresionismo. La estructura del cuadro es semejante a la de un tríptico, cuyo panel central está ocupado por el caballo agonizante y la mujer portadora de la lámpara. A la derecha, la casa en llamas con la mujer gritando y, a la izquierda, el toro y la mujer con su hijo muerto. En el cuadro aparecen multitud de símbolos a través de los cuales recorrer el contexto en el que Picasso realizó esta obra

La Gioconda, Leonardo da Vinci, 1503-1519
Museo del Louvre

4. La Gioconda, Leonardo da Vinci, 1503-1519

Obra del pintor renacentista italiano Leonardo da Vinci, es probablemente una de las pinturas más famosas (y más fotografiadas) de la historia. También es conocida como la Monna Lisa, y se halla expuesta en el Museo del Louvre de París. Su nombre, La Gioconda (la Alegre, en castellano), deriva de la tesis más aceptada acerca de la identidad de la modelo: la esposa de Francesco Bartolomeo de Giocondo, que realmente se llamaba Lisa Gherardini, de donde viene su otro nombre: Monna (señora, en el italiano antiguo) Lisa. La fama de esta pintura no se basa únicamente en la técnica empleada o en su belleza, sino también en los misterios que la rodean. Además, el robo que sufrió en 1911, las reproducciones realizadas, las múltiples obras de arte que se han inspirado en el cuadro y las parodias existentes contribuyen a convertir a La Gioconda en el cuadro más famoso del mundo, visitado por millones de personas anualmente. 

La sorpresa del trigo, Maruja Mallo, 1936

5. La sorpresa del trigo, Maruja Mallo, 1936

La pintora surrealista española, fue una de las figuras más relevantes de la generación del 27. 'La sorpresa del trigo' es la primera pintura de una serie de siete obras denominadas 'La religión del trabajo'. En ella, encontramos referencias a la diosa Deméter, la madre tierra, así como algunas al orden matemático que representaba el Grupo Constructivo, una unión artística que intentaba aunar los principios de la abstracción con la figuración. 

La joven de la perla, Johannes Vermeer, 1665-1667
Museo Mauritshuis

6.La joven de la perla, Johannes Vermeer, 1665-1667

También conocida como 'Muchacha con turbante' esta pintura del neerlandés Johannes Vermeer, es una obra maestra en la que el manejo del color y la luz la han hecho mundialmente famosa. Como su propio nombre indica, la perla es el punto focal de la pintura. Actualmente, se encuentra expuesta en el museo Muritshuis de La Haya

Marilyn Monroe, Andy Warhol, años 60

7. Marilyn Monroe, Andy Warhol, años 60

El mítico retrato que realizó Andy Warhol a Marilyn Monroe ha trascendido la historia. Uno de ellos, se convirtió hace poco en la obra de arte más cara de la historia tras ser vendido por 195 millones de dólares. Estas obras del maestro del pop, más allá de ser un homenaje a la icónica actriz, reflejan temas como la muerte, la violencia y la decadencia. Por ejemplo, el famoso Díptico de Marilyn, utiliza los defectos del proceso de serigrafía para crear un efecto de descomposición.

El hijo del hombre, René Magritte, 1964

8. El hijo del hombre, René Magritte, 1964

Una de las obras más famosas del pintor surrealista belga, por la cantidad de veces que ha sido interpretada, versionada y parodiada. Magritte lo pintó como un autorretrato, con su cara escondida tras una manzana verde. Un icono de los sesenta que también ha llegado vivo hasta nuestros días. 

Autorretrato, Anthony Van Dyck, 1632-1633
Colección privada del Duque de Westminster

9. Autorretrato, Anthony Van Dyck, 1632-1633

El pintor flamenco realizó este autorretrato durante su periodo de mayor fama. Hacía poco que había sido nombrado Principal Painter in order to their Majesties, es decir, fue el primer pintor de la corte del rey Carlos I de Inglaterra y se le había hecho entrega de un gran collar de oro además de haberle sido concedido el título de Sir.

El matrimonio Arnolfini, Jan van Eyck, 1434
National Gallery de Londres

10. El matrimonio Arnolfini, Jan van Eyck, 1434

El Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa es un cuadro del pintor flamenco Jan van Eyck; fechado en 1434, representa al rico mercader Giovanni Arnolfini y a su esposa Giovanna Cenami, que se establecieron y prosperaron en la ciudad de Brujas (hoy Bélgica), entre 1420 y 1472. En su composición destaca la minuciosidad, el deleite en la reproducción de objetos, el naturalismo y la preocupación por la luz y la perspectiva. Velázquez se inspiró en esta obra para realizar Las Meninas.

Las Meninas, Diego Velázquez, 1656
Museo Nacional del Prado

11. Las Meninas, Diego Velázquez, 1656

Considerada la obra maestra del pintor del siglo de Oro español, Diego Velázquez, la obra, llamada La familia de Felipe IV y expuesta en el Museo Nacional del Prado es, probablemente, una de las más analizadas y comentadas en la historia del arte. El tema central es el retrato de la infanta Margarita de Austria, colocada en primer plano, rodeada por sus sirvientes, 'las meninas', aunque la pintura representa también otros personajes. En el lado izquierdo se observa parte de un gran lienzo, y detrás de este el propio Velázquez se autorretrata trabajando en él. El artista resolvió con gran habilidad todos los problemas de composición del espacio, gracias al dominio que tenía del color y a la gran facilidad para caracterizar a los personajes. En el espejo colocado al fondo, se refleja la imagen del rey Felipe IV y su esposa Mariana de Austria. 

1327px La ronda de noche, Rembrandt van Rijn, 1642
Rijksmuseum

12. La ronda de noche, Rembrandt van Rijn, 1642

La ronda de noche o La ronda nocturna (en neerlandés: De Nachtwacht) es el nombre por el que se conoce comúnmente una de las más famosas obras maestras del pintor neerlandés Rembrandt, pintada entre 1639 y 1642. Rembrandt se apartó de lo convencional, evitando una escena estática y formal, y generando, en cambio, una de acción, más del gusto del Barroco imperante. La sensación de espacio en diferentes niveles: el de la penumbra del portalón, el de la calle radiante de sol y el del observador, se asemeja a otros juegos compositivos típicamente barrocos como se pueden encontrar en Las Meninas de Velázquez. Influido por Caravaggio, Rembrandt usa el tenebrismo y el claroscuro, creando fuertes contrastes entre la penumbra y la luz.

El nacimiento de Venus, Sandro Botticelli, 1482-1485
Galería Uffizi

13. El nacimiento de Venus, Sandro Botticelli, 1482-1485

Una de las obras cumbre del maestro florentino y del Quattrocento italiano, que se conserva en la Galería Uffizi en Florencia. En su momento, fue una obra revolucionaria porque presentaba sin tapujos un desnudo no justificado por ningún componente religioso, así como un tema mitológico procedente de la cultura clásica grecorromana anterior al cristianismo. En esta obra, Botticelli se alejó de la descripción realista para priorizar el sentido alegórico de la obra. Así, prescindió de la perspectiva y distorsionó las formas, especialmente en cuanto a la estilización de las figuras. La naturaleza está idealizada, convertida en un escenario decorativo que busca más la estética, el ideal de belleza, que no la plasmación de una naturaleza real. Por otro lado, la figura de Venus tiene un aire ausente, nostálgico, de evocación de una edad dorada irremediablemente perdida, la edad clásica tan evocada por los neoplatónicos. 

Flor Blanca nº1, Georgia O'Keeffe, 1932

14. Flor Blanca nº1, Georgia O'Keeffe, 1932

Conocida como la madre del modernismo estadounidense, la artista Georgia O'Keeffe es especialmente recordada por sus pinturas de flores, en las que muchos críticos leyeron un erotismo velado en las formas sinuosas de los pétalos, si bien ella rechazó cualquier interpretación freudiana de sus cuadros. Su Flor blanca número 1 es, probablemente, la más famosa, por haberse convertido en el cuadro más caro pintado por una mujer. Fue vendido por 44,4 millones de dólares.

Vestidos simultáneos, Sonia Delaunay, 1981
Museo Thyssen-Bornemisza

15. Vestidos simultáneos, Sonia Delaunay, 1981

Nacida en Ucrania y criada en Rusia, Sonia Delaunay fue una artista que trabajó en el diseño de muebles, objetos decorativos, portadas, ropa y vestuario. En pintura, tanto ella como su marido, Robert Delaunay, investigaron el cubismo, colorista y expresivo. Ella fue de las primeras artistas en relacionar el mundo de la moda con la pintura. Un ejemplo es su obra Vestidos simultáneos, done tres mujeres sin rostros, pero de diferente color de piel, ceden el protagonismo a los vestidos.

Composición suprematista, Kazimir Malevich, 1916
Colección privada

16. Composición suprematista, Kazimir Malevich, 1916

Composición sumprematista (también llamado Composición suprematista (rectángulo azul sobre rayo rojo)) es un cuadro de 1916 de Kazimir Malévich, pintor ruso conocido como uno de los pioneros de la abstracción geométrica. Representa una constelación de geometría y color al espacio de austeridad notable. Fue vendido en 60 millones de dólares 1? y es la obra rusa más cara de la historia.

Composición VIII, Vasili Kandinski, 1923

17. Composición VIII, Vasili Kandinski, 1923

El padre de la abstracción lírica, pintor y teórico de la vanguardia rusa, dejó un legado único que sigue influyendo en nuestros días. El énfasis en las formas geométricas y la gran potencia expresiva de sus formas abstractas es tan emocional como legible. En sus cuadros, alude al as montañas, al sol y a la atmósfera, haciendo referencias bastante claras al paisaje. La música, también está presente en sus composiciones.

La persistencia de la memoria, Salvador Dalí, 1931
Museo de Arte Moderno de Nueva York

18. La persistencia de la memoria, Salvador Dalí, 1931

A pesasr de ser uno de los cuadros más pequeños pintados por Dalí (apenas del tamaño de un folio A4), La persistencia de la memoria, conocido también como Los relojes blandos? o Los relojes derretidos,? es uno de los más famosos del autor surrealista. Actualmente, se conserva en el MoMA de Nueva York. En él, los relojes, como la memoria, aparecen reblandecidos con el paso del tiempo. Sobre el cuadro, Dalí dijo: "Desde ellos soy históricamente aquel que ha sabido resolver la ecuación espacio tiempo, pero todo mi arte traduce la calidad de la angustia más moderna, en cuanto expresión de un delirio que rebasa todos los dinamismos de lo real. El tiempo no se puede concebir sino el espacio". 

El laberinto, Leonora Carrington, 1991
Museo Leonora Carrington

19. Laberinto, Leonora Carrington, 1991

En esta obra, la artista inglesa, utiliza la forma laberíntica que simboliza las idas y venidas de su propia vida. Su biografía es intensa, desde su relación con Max Ernst, hasta su estancia en un asilo mental en España tras sufrir agresiones. Vivió en Nueva York y en Ciudad de México y desarrolló un lenguaje pictórico único. 

Judith decapitando a Holofernes, Artemisia Gentileschi, 1610

20. Judith decapitando a Holofernes, Artemisia Gentileschi, 1614-1620

En 1610, la artista italiana pintó Judith decapitando a Holofernes, una pieza que retrata una historia del Antiguo Testamento en la que una viuda y su sirvienta dominan, y eventualmente decapitan, a un hombre lujurioso y amenazante. Dado el momento de la finalización de la pintura, muchos creen que Gentileschi canalizó una agresión sexual que había sufrido previamente.

El David, Miguel Ángel Buonarroti, 1501-1504
Galería de la Academia en Florencia

21. El David, Miguel Ángel Buonarroti, 1501-1504

De mármol blanco y de 5,17 metros de altura, esta escultura es uno de los ejemplos más importantes del renacimiento. Realizada por Miguel Ángel Buonarroti, representa al rey David bíblico, en el momento previo a enfrentarse a Goliat. Actualmente se encuentra expuesta en la Galería de la Academia de Florencia. En su momento, fue acogida como un símbolo de la República de Florencia frente a la hegemonía de sus derrocados dirigentes, los Médici, y la amenaza de los estados adyacentes, especialmente los Estados Pontificios. Esculpido mediante cincel, es una genialidad en el uso de la técnica. Sin embargo, no guarda las proporciones clásicas, lo que ha sido visto, por algunos críticos, como una muestra de manierismo por remarcar los elementos fundamentales de la composición. Otra explicación podría ser que inicialmente estaba pensada para formar parte de uno de los contrafuertes de la catedral de Florencia. 

El pensador, Auguste Rodin, 1904

22. El pensador, Auguste Rodin, 1904

El pensador (en francés Le Penseur) es una de las esculturas más famosas de Auguste Rodin. Inicialmente fue concebida para decorar el tímpano del conjunto escultórico La puerta del Infierno, encargado en 1880 por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de Francia, que serviría como entrada para el que sería el Museo de Artes Decorativas de París. La influencia de Miguel Ángel es perfectamente visible en esta obra, inspirada con una pieza presente en la Capilla Sixtina. La pieza está realizada por fundición y presenta una postura en proceso de contemplación o duelo. 

El caminante sobre el mar de nubes, Caspar David Friedrich, 1818
Kunsthalle de Hamburgo

23. El caminante sobre el mar de nubes, Caspar David Friedrich, 1818

El caminante sobre el mar de nubes (en alemán, Der Wanderer über dem Nebelmeer), del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich, ha sido considerada como una de las obras maestras y más representativas del Romanticismo.

San Jerónimo Penitente, Caravaggio, 1605
Museo de Montserrat

24. San Jerónimo Penitente, Caravaggio, 1605

El pintor italiano realizó este cuadro mostrando a un Jerónimo cansado, derrotista y en dolorosa meditación. Actualmente se encuentra en el Museo de Montserrat. Su extraordinario dominio de la luz y los claroscuros hacen de este emocional cuadro un ejemplo de la maestría del artista.

El hombre que camina, Alberto Giacometti, 1961

25. El hombre que camina, Alberto Giacometti, 1961

La escultura 'El hombre que camina' ('L'Homme qui marche') del suizo Alberto Giacometti fue concebida para un proyecto público que le encarga el Banco Chase de Manhattan para la plaza neoyorquina Chase Manhattan. Sin embargo, finalmente abandona el proyecto y realiza tan solo El hombre que camina I y El hombre que camina II. La pieza de El hombre que camina I nunca llegó a su destino, pero se expuso en la Bienal de Venecia en 1962. Como curiosidad, su imagen aparece en el reverso de los billetes de 100 francos suizos. La escultura corresponde a la etapa de madurez del artista, y es una exploración del ser humano. Realizada en bronce, confiere al caminante un aspecto desgarbado, esquelético y, en cierta medida, desolador. El movimiento, como en todas sus obras, está totalmente presente.

El beso, Gustav Klimt, 1907-08
CC

26. El beso, Gustav Klimt, 1907-08

La obra más conocida del austríaco Gustav Klimt está expuesta en la Österreichische Galerie Belvedere, en Viena. Este óleo realizado con láminas de oro y estaño sobre lienzo, sigue los cánones del Simbolismo y representa a una pareja en su intimidad. Con toques del estilo Art Nouveau y del movimiento Arts and Crafts, captura la sensualidad y la belleza de una forma muy personal. 

El abrazo, Egon Schiele, 1917
Galería Belvedere (Austria)

27. El abrazo, Egon Schiele, 1917

El abrazo (o pareja de enamorados II) (en holandés, De Omhelzing (Liefdeespaar II)) es una pintura del pintor expresionista austríaco Egon Schiele. Muestra a una pareja amorosa desnuda, probablemente el artista y su esposa, abrazados. La obra se encuentra en la Galería Belvedere de Viena. Junto con el largo cabello ondulado y enredado de la mujer, las ocupadas líneas decorativas subrayan el drama cargado de energía de la pintura. 

La Toilette, Henri de Toulouse Lautrec, 1889
Musée d'Orsay, Paris

28. La Toilette, Henri de Toulouse Lautrec, 1889

De tan solo 67 cm de alto y 54 de ancho, esta obra del francés Toulouse Lautrec es uno de los más hermosos del pintor y se encuentra actualmente en el Museo de Orsay, en París. Representa una imagen tomada de los prostíbulos que visitaba el artista, con un encuadre fotográfico y una atmósfera de intimidad. De estilo post impresionista, tiene muchas referencias a Degas, de quien Lautrec se consideraba un profundo admirador. 

Baile en el Moulin de la Galette, Pierre Auguste Renoir, 1876
Museo de Orsay

29. Baile en el Moulin de la Galette, Pierre Auguste Renoir, 1876

Uno de los cuadros más emblemáticos del francés, que representa un merendero popular en el barrio parisino de Montmartre. La luz a través de los árboles reflejándose en la ropa es toda una genialidad, así como el encuadre fotográfico de la escena. 

Paseo en barca, Mary Cassatt, 1894
National Gallery of Washington

30. Paseo en barca, Mary Cassatt, 1894

La norteamericana Mary Cassat, bebió del impresionismo parisino, creando obras con un impresionante tratamiento de la luz. En 'Paseo en barca', las tres figuras muestran una iluminación diferente, debido a la sombra que proyecta la vela de la embarcación. Su estilo colorista y sus figuras definidas, tienen un sello personal único.

Arearea, Henri Eugène Paul Gauguin, 1892
Museo de Orsay

31. Arearea, Henri Eugène Paul Gauguin, 1892

La estancia del Paul Gauguin en Martinica y Tahití cambió, probablemente el curso de la historia del arte, gracias a la integración de un paraíso cromático que en Europa, aún no se había visto. El uso experimental del color y su estilo sintetista fueron elementos clave para su distinción respecto al impresionismo.

Desnudo Azul, Henri Matisse, 1952-1954

32. Desnudo Azul, Henri Matisse, 1952-1954

La serie "Desnudos azules" compuesta por cuatro obras y creada por el artista francés surgió de una combinación de tradición y experimentación. La serie muestra una evolución del artista hacia la abstracción. El color azul significaba distancia y volumen para Matisse.

IKB 191, Yves Klein, 1962

33. IKB 191, Yves Klein, 1962

International Klein Blue (IKB; en español también es común la denominación Azul Klein) es una tonalidad profunda de azul concebida y registrada por el artista francés Yves Klein (1928-1962). El impacto visual del IKB se debe a su fuerte relación con el azul ultramar, así como a los espesores y texturas de esta pintura que Klein solía aplicar sobre sus lienzos. La particularidad de este pigmento está en el tono azul puro y muy intenso, sin ningún indicio de verde, morado o gris. Aunque Klein había trabajado con azul extensamente en su carrera anterior, no fue hasta 1958 cuando lo utilizó como el componente central de una pieza (convirtiendo el color en sí mismo de forma efectiva en una técnica).

Joven en verde, Tamara de Lempika, 1930

34. Joven en verde, Tamara de Lempika, 1930

Lempicka ha servido de inspiración incluso más allá de su muerte en 1980, ya que grandes diseñadores de moda como Giorgio ArmaniLouis Vuitton o Karl Lagerfeld han confesado su devoción por su obra y le han hecho realizando auténticos homenajes con sus diseños. Su joven del vestido verde cuelga hoy en el Centro de Arte Contemporáneo Georges Pompidou en París.

Los bebedores de absenta, Edgar Degas, 1876
Museo de Orsay

35. Los bebedores de absenta, Edgar Degas, 1876

Ambientada en el Café de la Nouvelle Athènes, en la plaza Pigalle de París, que Degas frecuentaba, este cuadro representa una escena cotidiana de una pareja adormecida y aislada, con estados de ánimo diferentes. La perspectiva y el estilo impresionista hacen de ella una de las obras más reconocidas de Degas. Actualmente se encuentra en el Museo de Orsay, en París.

Noctámbulos, Edward Hopper, 1942

36. Noctámbulos, Edward Hopper, 1942

El estadounidense supo retratar la soledad contemporánea. Se le considera uno de los pintores de la escuela Ashcan, cercano al expresionismo abstracto. Sus espacios silenciosos e intranquilos encuentros "nos tocan donde más vulnerables somos", decía, y tienen "una sugestión de melancolía, siendo esa melancolía representada".

Composición en rojo, amarillo, azul, blanco y negro, Piet Mondrian, 1921

37. Composición en rojo, amarillo, azul, blanco y negro, Piet Mondrian, 1921

Icono de las vanguardias del siglo XX, Mondrian creó unas geometrías únicas que trascendieron al mundo del diseño y la arquitectura. El pintor neerlandés fue mienbro de la corriente De Stijl y fundador del neoplasticismo.

Impresión, sol naciente, Claude Monet, 1872
Museo Marmottan-Monet

38. Impresión, sol naciente, Claude Monet, 1872

Conocido como el primer cuadro impresionista, esta obra de Claude Monet se conserva en el Museo Marmottan Monet de París. Representa el puerto de Le Havre, la ciudad en la que el pintor pasó la mayor parte de su vida. En la obra, Monet logra captar la atmósfera de la naturaleza y el momento fugaz, con la niebla matinal y el humo de las chimeneas creando una visión brumosa. La gran protagonista del cuadro es la luz y los reflejos del sol sobre el mar. 

Tormenta de nieve sobre el mar, William Turner, 1842

39. Tormenta de nieve sobre el mar, William Turner, 1842

Con esta pintura visionaria, el inglés Turner se adelanta a su tiempo y se coloca casi en las vanguardias del siglo XX. La nieve, el humo de las máquinas del barco de vapor y el mar, se mezclan en una atmósfera agitada, creando una composición digna de un pintor moderno abstracto. 

La gran ola de Kanagawa, 	Katsushika Hokusai, 1830-1833
Museo Metropolitano de Arte de Nueva York

40. La gran ola de Kanagawa, Katsushika Hokusai, 1830-1833

La gran ola de Kanagawa, también conocida simplemente como La ola o La gran ola, es una famosa estampa japonesa del pintor especialista en ukiyo-e, Katsushika Hokusai. Además de ser la estampa más famosa de su género así como una de las imágenes más conocidas en el mundo.Del molde utilizado se realizaron varios miles de copias, muchas de las cuales llegaron a manos de coleccionistas europeos. A partir de la década de 1870 la estampa se volvió muy popular entre artistas y coleccionistas franceses. 

La noche estrellada, Van Gogh, 1889
Museo de Arte Moderno de Nueva York

41. La noche estrellada, Van Gogh, 1889

El pintor postimpresionista neerlandés desarrolló un estilo único reconocible en todo el mundo. Expuesto en el MoMA de Nueva York, el cuadro representa la vista desde la ventana orientada al este de su habitación de asilo en Saint-Rémy-de-Provence, justo antes del amanecer, con la adición de un pueblo imaginario. La vista desde este dormitorio fue pintada por el artista en diferentes momentos del día, este es el único nocturno. Con una luz estilizada y el movimiento único que el artista creaba en sus cuadros, es una de las piezas más reconocibles del autor.

El grito, Edvard Munch, 1893
Nasjonalgalleriet

42. El grito, Edvard Munch, 1893

El grito es el título de cuatro cuadros del noruego Edvard Munch. La versión más famosa se encuentra en la Galería Nacional de Noruega. Otras dos versiones del cuadro se encuentran en el Museo Munch, también en Oslo. Todas las versiones del cuadro muestran una figura andrógina en primer plano, que simboliza a un hombre moderno en un momento de profunda angustia y desesperación existencial. El paisaje del fondo es Oslo visto desde la colina de Ekeberg. El grito está considerado como una de las más importantes obras del artista y del movimiento expresionista.

Rojo, marrón y negro, Mar Rothko, 1958
MoMA

43. Rojo, marrón y negro, Mar Rothko, 1958

Elegir una de las obras de Rothko por encima de otras es un tanto difícil, dado el carácter emocional de su expresionismo abstracto particular. Perteneciente a la escuela de Nueva York, el artista logró un estilo único caracterizado por la inclusión de formas suaves y rectangulares flotando sobre un campo de color, volcando todas sus emociones, generalmente depresivas. Su historia personal puede leerse en cada uno de sus lienzos.

El Tres de Mayo, Francisco de Goya, 1814
Museo del Prado

44. El Tres de Mayo, Francisco de Goya, 1814

También conocido como Los fusilamientos del tres de mayo, el famoso cuadro de Goya representa la lucha del pueblo español contra la dominación francesa en Madrid. La oscura pintura muestra imágenes fuertes y crea el arquetipo del horror en la pintura española, que Goya aprovechó en esa época para sus aguafuertes titulados Los desastres de la guerra. Por su estilo y composición, es una obra adelantada a su tiempo que prescinde de los elementos del neoclasicismo imperante en la época. 

La libertad guiando al pueblo, Eugène Delacroix, 1830
Museo del Louvre

45. La libertad guiando al pueblo, Eugène Delacroix, 1830

Uno de los cuadros más famosos de la historia, actualmente en el Museo del Louvre. El lienzo simboliza la Revolución de 1830 del día 28 de julio, una escena en la que el pueblo de París se levanta en armas contra el rey Carlos X de Francia. En el cuadro, se ve una estructura en posición de pirámide con los muertos por la Libertad en la base y en la cima una mujer sosteniendo en la mano derecha la bandera de Francia y en la extremidad opuesta un fusil. El ligero pincel de Delacroix y la fuerza luminosa de sus colores exaltan la vitalidad de la imagen. Para aumentar la tensión y el movimiento añadió contrastes complementarios junto a la oposición de los claroscuros. El color para Delacroix no solo tenía un valor de representación, sino un significado emocional propio, con el que intentaba plasmar sobre el lienzo el sentimiento y la disposición de ánimo de las personas.

Mamá, Louise Bourgeous, 1999
Museo Guggenheim de Bilbao

46. Mamá, Louise Bourgeous, 1999

Un total de 22 toneladas de bronce, acero inoxidable y mármol, son la material de Mamá (Maman en francés), una de las obras más icónicas de la artista franco-americana. Realizada en homenaje a su madre, forma parte de las colecciones permanentes de diferentes museos, en países tan diversos como Canadá, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos o España, donde se encuentra ubicada frente al museo Guggenheim de Bilbao. 

Untitled 1954, Alexander Calder
Calder Fundation

47. Untitled 1954, Alexander Calder

El escultor estadounidense conocido por ser el inventor del móvil y precursor de la escultura cinética, creó obras únicas en las que el sonido también está presente, así como las sombras que proyectan los móviles. Su obra más importante son las monumentales "Nubes Flotantes" (1952-1953) del Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela en Caracas. Esta obra forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. En la foto, una pieza ubicada en la Fundación Calder. 

Peine del viento, Eduardo Chillida, 1976

48. Peine del viento, Eduardo Chillida, 1976

Ubicadas en la playa de Ondarreta, en San Sebastián, las esculturas de Eduardo Chillida, de 10 toneladas de peso cada una, miran al mar Cantábrico. De entre todas las obras del escultor español, nos quedamos con esta, por su poesía y su relación con otra colección del autor dedicada a Picasso, Salvador Allende y Pablo Neruda.

La columna rota, Frida Kahlo, 1944
Museo Dolores Olmedo Patiño

49. La columna rota, Frida Kahlo, 1944

Por su gran repercusión a nivel masivo en todo el mundo, Frida Kahlo es otra de las artistas que tienen que estar presentes en esta lista. Su obra La columna rota, es una de las muchas imágenes creadas por la artista mexicana en la que representa el dolor y el sufrimiento físico y espiritual que sufrió la creadora durante su vida. 

Mujer saliendo del psicoanalista, Remedios Varo, 1960

50. Mujer saliendo del psicoanalista, Remedios Varo, 1960

La pintora española, que posteriormente vivió en Ciudad de México, creó una obra que quedó en la historia por su interesante mezcla entre lo científico, lo místico, lo esotérico y lo mágico. La obra se encuentra actualmente en el Museo de Arte Moderno de Ciudad de México. El cuadro fue creado a partir de un sueño que tuvo la artista. En el centro del cuadro aparece el elemento principal de esta; una figura antropomorfa se encuentra en lo que parece una edificación con muros gigantes. A un lado de la puerta abierta, en la pared, hay una placa con una grabación que dice "Dr. FJA", haciendo homenaje a los tres psicoanalistas más importantes de la época: Sigmund Freud, Carl Jung y Alfred Adler, por lo cual también se intuye el título de la pintura.

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