Uno a uno: estos son los 9 pasos básicos para transformar la decoración de tu recibidor

Con una mano de pintura, un mueble adaptado al espacio, iluminación cálida y algo de decoración es fácil renovar la entrada de cualquier vivienda

Recibidor grande con mesa de estudio.

Cómo decorar el recibidor paso a paso. 

Eugeni Pons
Isabel Zúñiga
Isabel Zúñiga

Periodista especializada en temas de hogar, decoración y estilo de vida

La entrada a una vivienda dice mucho tanto de la casa como de sus propietarios. Aunque no siempre se cuenta con las mejores condiciones, no hay excusa posible para no descubrir su potencial. Tan solo han de seguirse una serie de pasos para renovar esta pequeña pero importante estancia. Vestir las paredes, elegir el mobiliario adecuado, pensar en los puntos de luz y elegir una decoración bonita acorde con el resto de la casa son algunos de los pasos necesarios para conseguirlo. 

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Recibidor acristalado con banco y perchero de madera.
Eugeni Pons

Tener claro el objetivo

La condición indispensable para transformar un recibidor con éxito es saber qué se quiere potenciar. Para que las impresionantes cristaleras sigan permitiendo la entrada de luz y conserven su protagonismo se prescindirá de cortinas y se contará con el mínimo mobiliario posible, que a su vez será de ligero, natural y de estilo minimalista.

Recibidor con alfombra de fibra vegetal
Pere Peris

Una mano de pintura

Aun siendo una zona de paso las paredes del recibidor también se deterioran así que agradecerán una mano de pintura. Respecto a la elección de color, con el blanco siempre se acierta ya que aportará luminosidad, sencillez y frescor, ideal para espacios pequeños u oscuros.

Los neutros como el beige o el gris perla también son adecuados, especialmente si tienen presencia en el resto de la casa. Por último, la utilización de un color llamativo en una o varias paredes es una apuesta más arriesgada pero, sin duda, con mucha personalidad.

 

Recibidor con banco de madera a modo de consola, piedra vista y alfombra de fibra vegetal.
Stella Rotger

Espejito, espejito

También indispensable por su función práctica, el espejo cuenta con el poder de transformar el espacio compensando volúmenes y formas, multiplicando la luz y dando profundidad. Prescindir del marco y contar con lámparas de cristal como aliadas hará resaltar más esas cualidades.

Por su parte, la piedra vista dota de personalidad cualquier espacio, aunque sea en pequeñas dosis.

Recibidor con banco de madera de roble y acero y dos alfombras.
Fernando Bedón

Una calurosa bienvenida

Las alfombras transmiten calidez y sensación de hogar en cuanto se pone un pie en ellas. Si bien puede optarse por una sola pieza, contar con dos totalmente distintas romperá con el tópico de recibidor encorsetado y proporcionará dinamismo. Eso sí, lo recomendable es otorgar a las dos la misma relevancia y que una no destaque en exceso sobre la otra, especialmente si se pretende un resultado equilibrado.

 

Recibidor minimalista con espejo y taburetes de madera.
Ferrán Freixa

Dos mejor que uno

La elección de un lugar donde depositar objetos o poder tomar asiento está supeditada al espacio y estructura del recibidor. Elegir dos piezas en vez de una de mayor tamaño transmitirá mayor ligereza.

Recibidor con banco suspendido, celosía, alfombra de lana y lámpara de pie.
Eugeni Pons

Iluminar con estilo

La presencia de una lámpara de diseño como la Akari 10A de Isamu Noguchi editada por Vitra revalorizará el espacio. En caso de necesitar dividir el espacio, biombos y celosías son buenas opciones, especialmente estas últimas gracias a su apariencia más ligera.

Elegir una alfombra de tono cálido para dar color siempre es un acierto y más si el material también lo es, en este caso lana.

 

Recibidor separado del recibidor del comedor con consola de madera de roble y espejo antiguo.
Fernando Bedón

Un estudiado soporte

En el caso de viviendas diáfanas, un tabique puede ser la solución para crear un funcional pero acogedor espacio en la entrada. La consola, otro de los elementos indispensables en el recibidor, va a adaptarse a las necesidades del espacio. De diseño, líneas limpias y formas estilizadas es el sustento perfecto de otros carismáticos elementos como son la escultura y el espejo antiguo con marco de cobre patinado.

Recibidor con banco de estilo nórdico, pavimento de madera y percheros de pared.
Eugeni Pons

Añadir plantas

Absolutamente todos los recibidores, sean del estilo que sea, se verán enriquecidos si se añaden las plantas adecuadas. Como se trata de vestirlo suele ponerse una de gran tamaño ligeramente escorada. Los bancos de patas altas nunca fallan a la hora de aligerar visualmente el conjunto. En cuanto a los percheros, si no se cuenta con demasiado espacio para uno de pie, resulta muy práctico optar por modelos de pared.

Recibidor con baúl lacado de estilo oriental, suelo de mármol.
Martín García

Ultimar detalles

Una vez atendidas las necesidades básicas del recibidor, es momento de trabajar con los elementos decorativos. Un baúl lacado de estilo oriental se convierte en la superficie perfecta para crear una bonita composición. Los distintos objetos propiciarán un juego de volúmenes y alturas compartiendo un hilo conductor como puede ser el color o el material.

 

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