Estas son las 3 NORMAS obligatorias para vivir en una casa CÓMODA

La comodidad en una casa, con los años, ha cobrado otro significado. Más completo, más auténtico. Hablamos de calidad del ambiente interior, de texturas, de orden, de amplitud... En definitiva, todo lo que hace nos sintamos a gusto en casa.

Este modelo de Ferm Living tiene todo lo que le pedimos a un diván cama
Ferm Living
David Quesada
David Quesada

Redactor jefe de Arquitectura y Diseño

Conjugar la idea de confort en la reforma de un espacio puede parecer fácil y natural una vez disfrutado el resultado, pero a menudo esconde un proceso complejo que requiere pensar detenidamente en los diferentes ingredientes que entran en juego. Ganar amplitud y orden, cuidar la calidad del ambiente interior y rodearse de objetos y texturas acogedores son estrategias imprescindibles para lograr eso tan elemental, intangible y personal como es sentirse a gusto en casa. Lo resumimos en tres normas indispensables que no te puedes saltar.

1. Claridad de ideas, placidez de mente

Nada resulta más incómodo que el "ruido visual" de un ambiente que se percibe desordenado y recargado. Los elementos justos, en su justo lugar; superficies despejadas; una distribución coherente que siga la lógica del uso de las estancias: así se crea amplitud y orden, bálsamos para la mente. En la foto, espacio decorado con una alfombra de la colección Jute, de Nordic Knots. En la página anterior, proyecto Waterfront House en Copenhague, de NORM Architects.

Waterfront House, Norm Architects

 

 

2. Mobiliario cómplice

Hay piezas del interiorismo que encarnan como pocas la idea de confort y bienestar. Y no hablamos solamente de lo más obvio, una buena cama, donde nuestro organismo descansa y se regenera cada día: también el sofá tiene un protagonismo absoluto en este caso, porque en él pasamos gran parte de nuestro tiempo leyendo, viendo la televisión o charlando. Proyecto Jenner, reforma de una vivienda en Madrid, de OOAA (Iker Ochotorena).

Proyecto Jenner, de OOAA (Iker Ochotorena)

3. El abrazo de lo natural

La comodidad hogareña entra por la vista –y el oído: nada resulta tan relajante como escuchar el sonido del agua en casa–, pero se asienta en contacto con nuestro cuerpo. En este sentido, los materiales naturales son imbatibles, porque nos aportan calidez, autenticidad y una reconexión con nuestro ser primigenio. Pisar un suelo de madera, palpar la rugosidad de la piedra, sentir la suavidad de un lino: eso es también comodidad. Textiles y objetos decorativos de ferm LIVING.

Propuesta de Ferm Living

 

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