El diseño de interiores y la arquitectura apuestan por los materiales que nos llegan directamente de la naturaleza, por sus excelentes propiedades y cualidades sostenibles, con el objetivo de conseguir una vida con menor huella ambiental. El corcho, la arcilla o la tierra son algunos ejemplos de todos esos materiales que nos ofrece la madre naturaleza y que siempre han estado entre nosotros, dándonos opciones de construcción y decoración únicas y, sobre todo, en clave ecológica.

 

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Tierra

Pisando firme - Tierra

Conocida también como tapial, la tierra apisonada –formada al compactar tipos específicos de suelos con componentes que incluyen arena, grava, arcilla y un estabilizador, el cual suele ser cal– es el mejor ejemplo de un material de kilómetro cero con bajísima huella de carbono ya que está disponible en todas partes. Eso es lo que movió a Rundzwei Architekten a utilizarla, en combinación con el cáñamo, para el aislamiento de su proyecto Rammed Hemp House. "El material procede de Alemania y no tiene que transportarse desde largas distancias, por lo que su impacto ambiental es mínimo", afirman. 

Arcilla

De esos polvos... - Arcilla

Transpira, aísla, neutraliza los olores, regula la humedad ambiental evitando la proliferación de moho, tiene una elevada inercia térmica, no emite Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), y al final de su vida útil es biodegradable. ¿Qué más se puede decir de la arcilla? Pues que "es agradable al tacto, tiene una estética muy mediterránea, es muy modelable y se adapta muy bien a cualquier superficie, lo que permite incluso realizar mobiliario", según Meritxell Ribé, de The Room Studio, que utilizó mortero de arcilla de la firma Ecoclay para las superficies de su espacio The Last Dance en colaboración con GIRA en Casa Decor 2022. 

Celosía

Filtro solar - Celosía

En climas de veranos calurosos, la celosía actúa como una membrana que atenúa la temperatura sin renunciar a la luz natural y la ventilación, preservando a la vez la intimidad. Es también un modo de crear espacios intersticiales que gradúan la transición entre el exterior y el interior. En la casa UP48 El Refugio en Sa Pobla, Mallorca, el estudio Viraje empleó celosía cerámica como un elemento "que da la bienvenida al usuario y matiza, con sus luces y sombras, los interiores del porche de acceso. Con el paso de los años la cerámica adquirirá la pátina del tiempo, y líquenes y moho actuarán sobre ella, fusionando la casa aún más con el lugar y arraigándola al terreno". 

Caña

Acero vegetal - Caña

La firma barcelonesa CanyaViva lleva años reivindicando la utilidad de la caña, en concreto de la especie mediterránea (Arundo donax), para la arquitectura. Y es que su alta resistencia a la tracción, comparable
al acero, desmiente su imagen de fragilidad. "Queremos ampliar el uso de materiales naturales, abundantes y renovables. Además, la limpieza de los cañaverales ayuda a prevenir incendios y riadas, estimula el crecimiento de la planta, favoreciendo la fijación de grandes cantidades de CO2, y mejora la calidad del material año tras año", defienden. En la imagen, uno de sus domos en el Algarve portugués. 

Corcho

La piel más versátil - Corcho

La corteza del alcornoque es ligera, impermeable a los líquidos y gases, retardante del fuego, elástica y compresible. Tales son sus ventajas que incluso las naves espaciales lo llevan. Charles Wu, al frente del estudio Polysmiths, aplicó corcho de la marca portuguesa Amorim en la fachada y las paredes interiores de su casa londinense. "Debido a la escasez de materiales convencionales durante la pandemia decidimos optar por alternativas que no tuvieran problemas en la cadena de suministro y además incrementaran la sostenibilidad del proyecto. El resultado final añade una cualidad multisensorial sorprendente".