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David Chipperfield Gabriel Chipperfield

David Chipperfield y Gabriel Chipperfield

Formado con arquitectos como Richard Rogers y Norman Foster, el arquitéctico británico David Chipperfield se ha hecho un nombre propio en la arquitectura contemporánea gracias, entre otros, al galardonado Museo fluvial y del remo en Henley-on-Thames, a las viviendas de Villaverde, Madrid, o al reciente museo James-Simon-Galerie, en la isla de los Museos en Berlín. Abanderado de una obra equilibrada, que no deja lugar a los excesos y de líneas puras, poco a poco va elevando proyectos por todo el mundo: en México ha formado el Museo Jumex o en Seúl, los Amorepacific Hearquarters. Su hijo mayor Gabriel, aunque no es arquitecto, está aprendiendo de mano de su padre. En su apartamento en un edificio de viviendas victoriano del barrio de Kensington ya puso en marcha su imaginación, encargándose de la reforma integral y creando un esapcio abierto dividido en zona pública y privada. Ahora trabaja en la gestión de proyectos y la rehabilitación de viviendas de lujo desde su empresa Gabriel Chipperfiel Limited.

IM Pei Li Chung Pei

Ieoh Ming Pei y Li Chung Pei

Una de las obras cumbre de IM Pei (a la dcha., en la imagen), la pirámide de cristal que se abre paso en el patio del Louvre, creó mucha controversia en su momento, pero con el tiempo se ha convertido en un símbolo más de París. Aunque de origen chino, se mudó a los Estados Unidos para estudiar en el MIT y Harvard. Al principio, trabajó como investigador científico para el gobierno de USA durante la Segunda Guerra Mundial, para pasarse a la arquitectura después y abrir su propio estudio en 1955. Su uso de materiales en contraste –sólidos frente al vidrio, que deja entrar la luz- y el trabajo con superficie planas representan sus señas de identidad. El museo y la biblioteca John F. Kennedy en Boston o el Museo de Arte Islámico en Doha, Qatar dan buena cuenta de su arquitectura geométrica, rotunda al tiempo que equilibrada. Su hijo Li Chung sigue la senda iniciada por IM como cofundador de PEI Architects, trabajando en proyectos por todo el mundo, desde escuelas a museos pasando por laboratorios y hoteles, entre los que destacan algunos proyectos que se han llevado premio como Bank of China Head Office Building, Beijing, China (2002) o la embajada de la República China (2008) en Washington.

Günter Behnisch y Stefan Behnisch

Günter Behnisch y Stefan Behnisch

Representante del deconstructivismo, este arquitecto alemán montó un estudio a caballo entre las ciudades de Stuttgart (Alemania) y Los Ángeles (solo desde 1999). Su estilo de arquitectura surge como reacción a los años que vivió como recluta durante la Segunda Guerra Mundial y como prisionero en Inglaterra al final de la guerra, una arquitectura “desnuda”, servicial y no dominante. Para él, sus construcciones tenían que ser resultado de unas formas libres y transparentes, de ahí, que eliminara las fachadas pesadas. Su Parque olímpico, creado para las Olimpiadas de Munich de 1972, junto a Frei Otto supone un hito de su carrera. Su hijo Stefan, de 63 años, aunque estudió filosofía y económicas, se decidió después por la arquitectura, oficio que ejerce hoy centrado en el diseño sostenible como puso en práctica en el Institute for Forestry Nature Research en Wageningen, Holanda, un edificio que emerge como un invernadero.

Frank Lloyd Wright y su hijo john

Frank Lloyd Wright y su hijo John

La casa de la cascada construida efectivamente sobre una fuerte caída de agua es la obra que le permitió a Frank Lloyd Wright entrar en los libros de historia del arte. Heredero de la escuela de Chicago, tras su paso por el estudio de Louis Sullivan, se hizo un nombre propio como representante del prairie housing. En él tuvieron especial influencia los viajes que realizó a Japón y Europa, hasta que con el tiempo llegó desarrollar su famosa arquitectura orgánica. Sus premisas: la armonía entre naturaleza y arquitectura y unos interiores de distribución expresiva. En el Museo Guggenheim de Nueva York, demuestra la evolución de su concepto arquitectónico donde el espacio se concibe como un continuo. Su segundo hijo John siguió sus pasos en esta rama, con sus idas y venidas. La sombra de Frank padre debió de ser alargada pues siendo aún joven, con 17 años, se fue a vivir con uno de sus hermanos. Después decidió seguir la senda paterna, pero, tras desavenencias en el proyecto de Hotel Imperial de Tokio, abandonó el estudio. Durante un tiempo se dedicó a la creación de juguetes -campo en el que disfrutó de bastante éxito- para retomar la arquitectura hasta el final de su vida. En su trabajo en solitario, intentó crear su propio estilo pero sin renunciar a la influencia de la arquitectura orgánica de su padre.

Dominikus Böhm, Gottfried Böhm y los hijos de este Peter, Paul y Stephan Böhm

Dominikus Boöhm, Gottfried Böhm y los hijos de este, Peter, Paul y Stephan Böhm

Aquí la saga no se detiene: los Böhm van por la cuarta generación de arquitectos. Dominikus Böhm fue un prominente arquitecto –hijo también de arquitecto- que creó edificios civiles, como hospitales e iglesias, de aspecto rotundo y marcado contraste entre línea recta y curva. Unas construcciones muy expresivas que sin duda tuvieron influencia en su hijo Gottfried Böhm . Premio Pritzker en 1986, Gottfried presume de haber llegado a los 100 años (cumplidos el pasado 23 de enero). Su obra se mueve entre lo simple y lo complejo, y lo hace usando diferentes materiales con resultados variados, a veces, modestos y otros monumentales. En los años 60 se le describía como un arquitecto expresionista, y es cierto que muchos de sus proyectos tienen ese carácter contundente, aunque cuando se le concedio el premio Pritzker se le definió como post-Bauhaus. En realidad, Gottfried Böhm destaca por salirse de los márgenes de la arquitectura establecida, como en la Iglesia de Neviges (en una aldea de Dusseldorf, en Alemania), donde jugó con la “refracción” del espacio y cuya estructura se alzó gracias a miles de metros cúbicos de hormigón. La saga continua con los vástagos Gottfried y de su esposa, Elisabeth, también arquitecta: Paul, Stephan y Peter, quien firma la Universidad de Television and film de Munich. De hecho, la familia protagoniza un documental titulado “Concrete Love- The Böhm family”, que cuenta sigue a esta saga de arquitectos. 

Cesar Peli Rafael Pelli

César Pelli y Rafael Pelli

Si decimos su apellido, Pelli, puede que te quedes como estás, pero si decimos Torres Petronas (Kuala Lumpur), seguro que te suenan. Su autor de este diseñó este par de rascacielos de 452 metros unidos por un pasadizo a la altura del los pisos 41 y 42 es César Pelli (a la dcha., en la imagen), arquitecto argentino nacionalizado estadounidense. Su gusto por los edificios de altura se puede constatar también en España con la torre de Cristal en Madrid o la de Iberdrola en Bilbao. Tiene torres salpicadas por medio mundo, desde Londres a la ciudad de México, pasando por Santiago de Chile y Hong Kong, donde firma el conjunto de edificios del International Finance Centre (IFC). Ha aportado mucho a la evolución de los rascacielos y en parte, a los complejos financieros de las grandes ciudades, pero ha sido un arquitecto que se ha escondido tras sus obras, ha preferido el anonimato a los flashes. César Pelli falleció el pasado mes de julio y su hijo Rafael ha tomado el relevo de su padre en el estudio Pelli Clarke Pelli Architects donde es socio y cuyo foco está en el desarrollo de proyectos sostenibles.

Rafael Moneo Belen Moneo

Rafael Moneo y Belén Moneo

El primer español en recibir el premio Pritzker en 1996, se formó en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid en 1961 y empezó a trabajar con Jon Utzon, autor de la ópera de Sidney. Rafael Moneo ha elevado todo tipo de edificios: museos, bibliotecas, iglesias, auditorios, e incluso, un rascacielos. Suyas son la ampliación de la estación de Atocha y la del museo del Prado de Madrid, en ese ladrillo casi rojo que se ha hecho característico de su obra, o el Kursaal de San Sebastián, donde dejó paso a la luz como piel del edificio. Su estilo conjuga tradición y modernidad a partes iguales y de forma serena, con un gusto por las líneas puras y la geometría. Su hija Belén Moneo ha seguido los pasos de su padre y también los de su abuelo materno, Luis Martínez-Feduchi. Belén realizó sus estudios en Estados Unidos, en Harvard. Allí montó su estudio con Jeff Brock – su marido- cuya sede principal trasladaron a Madrid en 2002. Su reforma de la sede de la Fundación Telefónica en la capital es una de las obras más destacadas de la pareja.

Eliel y Eero Saarinen

Eliel y Eero Saarinen

Aunque su hijo ha pasado a la posteridad debido a su peso en la arquitectura moderna del siglo XX, Eliel Saarinen fue también un gran arquitecto de su tiempo. Nacido en Finlandia en 1977, representó los movimientos propios de fines del siglo XIX aunando el estilo neogótico británico y el jugendstil (modernismo), como se pudo ver en su propuesta para el pabellón finlandés de la Exposición Universal de 1910. Se mudó a Estados Unidos tras presentarse al concurso para la construcción de la Torre Tribune de Chicago, y es que, aunque quedó segundo, finalmente su edificio se construyó, siendo el Gulf Building de Houston. En 1925 se le encargó el proyecto de Cranbrook Educational Community donde luego daría clase en el departamento de arte y sería profesor de Charles y Ray Eames. Después, su hijo Eero Saarinen se convirtió en uno de los principales arquitectos americanos del siglo XX como representante del estilo internacional. A pesar de su corta vida -murió a los 51- pudo elevar algunos iconos como el arco Getaway y la terminal TWA del aeropuerto Jf Kennedy (en Nueva York). Una arquitectura de líneas puras donde la curva desafía a gravedad. además, produjo una serie de piezas de mobiliario que son objeto de deseo de los amantes del diseño como silla Útero, n 70.

Lucia cano selgas cano

Julio Cano Lasso y Lucía Cano

Maestro de la arquitectura española contemporánea y profesor de la ETSAM entre 1961 y 1970, la obra de Junio Cano Lasso, de espíritu humanista, está adaptada al entorno, de grandes volúmenes a veces, rotunda y geométrica. También contenida y moderada con una mirada a la tradición y basada en los materiales autóctonos como el ladrillo y la piedra. Así en sus viviendas sociales o unifamiliares, como la casa del doctor Castro Fariñas, en Madrid, o la Ortiz-Echagüe, como en las colectivas, muchas de ellas en Madrid. Del final de su carrera datan proyectos como el pabellón de España en la Exposición Universal de Sevilla o el auditorio de Galicia en Santiago de Compostela, donde la piedra dialoga con unas galerías en la zona baja del edificio que recuerdan a las que adornan las fachadas tradicionales de la ciudad. De sus ocho hijos con María del Pilar Pintos Vázquez-Quirós, Diego, Gonzalo, Alfonso y Lucía se dedican a la arquitectura y empezaron a trabajar en el estudio de su padre, que ahora mantienen en activo. Aunque Lucía también comenzó su andadura en el estudio de su progenitor, Lucía Cano montó el suyo propio, SelgasCano, con su socio y pareja, José Selgas, desde donde arriesgan con el color, una arquitectura soprendente y la aplicación creativa de los materiales.

Ricardo Bofill arquitecto y sus hijos pablo y ricardo

Ricardo Bofill y su hijo

Los edificios de Ricardo Bofill han captado la atención de los instagramers [hipervínculo*] que se ha puesto de acuerdo en fotografiar La Muralla Roja, en Calpe, o sus futuristas bloques situados en Noisy-le-Grand, en París – una de las localizaciones de Los Juegos del Hambre: Sinsajo (2015). Pero si hay una obra que cautiva a sus seguidores, esa es La Fábrica, su vivienda-estudio en Barcelona, una antigua cementera convertida en santuario arquitectónico. Ricardo Bofill Leví, nació en Barcelona en 1939 en el seno de una familia de la burguesía catalana, que pronto le apoyó en su temprano interés por esta disciplina. No en vano, su padre Emili era un promotor y constructor local. Considerado representante de la posmodernidad, por la interpretación que hace de la disciplina, fundó del Taller de Arquitectura, desde donde ha explorado incansablemente diversas culturas y enfoques estéticos. Hoy sigue incansable al frente de RBTA (Ricardo Bofill Taller de Arquitectura) junto a sus hijos Ricardo y Pablo

Ricardo júnior, a sus 55 años, se ocupa de los proyectos de China, India y Rusia, aunque asegura que en menos de una década abandonará la arquitectura para dedicarse a otros menesteres; el retorno a una vida más simple.

 

Carlos Ferrater y Borja Ferrater

Carlos Ferrater y Borja Ferrater

De la vanguardia de poso underground, como la que desarrolló en los encuentros de Pamplona en 1971 (en Instant City) a la fundación de OAB Carlos Ferrater & Partners, la carrera de este arquitecto de Barcelona ha seguido una evaluación paulatina y con una obra cambiante. Ahora parte de su interés se centra en la innovación de materiales y la investigación de las nuevas tecnologías, manteniendo el respeto por el lugar. Su arquitectura inicial, geométrica y de líneas puras, se puede ver en las tres manzanas en la Villa Olímpica de Barcelona, junto a Bet Figueras, la Villa Olímpica del Valle Hebrón, el Palacio de Congresos de Cataluña o la estación Zaragoza-Delicias. En cambio, el paseo marítimo de la Playa de Poniente de Benidorm (2009) deja paso al color y a la curva como una representación de la topografía rica de esa costa. Con esta obra Ferrater tomó un nuevo rumbo, rompiendo con lo puro y asumiendo más libertades. Y continúa en esta senda desde OAB ahora acompañado por sus hijos, Borja y Lucía, y su yerno. Padre e hijos ganaron el premio de Diseño Wallpaper* 2010. Será que cuando se trabaja en familia, los proyectos salen bien.