12 manías deco muy españolas que son de lo más extrañas para los turistas

La decoración en España tiene una larga y rica historia que ha dejado huella. Debido a la globalización, compartimos nuestros gustos con el mundo, y por eso sabemos que hay cosas fuera pueden resultar raras

12 manías decorativas muy españolas que fuera no se entienden
Ores Lario
Ores Lario

Periodista especializada en estilo de vida, decoración y diseño

Una vivienda puede contar mucho del país, sus habitantes, y, sobre todo, de su dueño: desde tradiciones basadas en la cultura, hasta costumbres determinadas por la localización geográfica. En nuestro país tenemos manías decorativas que es muy difícil ver fuera de nuestras fronteras y que, además de haber dejado una huella única en el mundo del diseño de interiores, también pueden sorprender mucho a los extranjeros. España, con su rica historia y diversidad cultural, ha sido un crisol de influencias y estilos que han dado lugar a una variedad de tendencias decorativas fascinantes y distintivas

Y no hablamos de tendencias, hablamos de costumbres domésticas que tenemos tan arraigadas que a veces es difícil desprendernos de ellas. Más allá de la flamenca encima del televisor, que más bien ha pasado a convertirse en una parodia, o de los tapetes de ganchillo en el sofá, estas tradiciones en las casas de aquí no te sonarán raro. 

Somos muy nuestros, las cosas como son. Y así queremos que siga siendo. Este listado no intenta criticar nuestras costumbres sino todo lo contrario, destacar algunos de nuestros valores. Por ejemplo, en artesanía, poca competencia tenemos. Eso sí, algunas de estas manías decorativas son difíciles de defender. Sin embargo, todos las tenemos en nuestra mente, algunos como realidad actual y otros como recuerdo. ¿Te suenan?

 

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1. No descalzarnos al llegar a casa

Entrar a una casa en Japón y no descalzarse es una falta de respeto. Según la tradición, cada persona tiene que quitarse los zapatos en la entrada, igual que en otros países como Finlandia, Turquía, Alemania, China, Indonesia o Arabia Saudí, entre otros. Es cierto que la reciente pandemia sanitaria ha modificado muchos hábitos, pero la mayoría de los españoles siguen utilizando en su vivienda el mismo calzado que usan en la calle. Aquí tienes algunos zapateros que nos gustan mucho para el recibidor de casa.

Home staging

2. Siempre la misma decoración

Aunque insistimos en adaptar la casa a las estaciones y a las tendencias, como es habitual en los países del norte de Europa, lo cierto es que la mayoría de las viviendas en España no cambian habitualmente. Cuando la realidad es que, a través de pequeños objetos textiles, como manteles, cortinas o cojines, tenemos la posibilidad de dar un aire nuevo según la estación.

 

lampara de disen~o de ceramica

3. Poca luz ambiente

Probablemente porque tenemos mucha luz natural, la iluminación es un elemento que suele descuidarse en los hogares españoles. En nuestro país solemos iluminar los espacios con un pequeño plafón y generalmente con luz fría. Desde aquí animamos a jugar y a crear luz ambiente, que tiene la capacidad de cambiar por completo la atmósfera de la habitación.

Viva el maximalismo vintage
Russell Bloodworth

4. Salones llenos de objetos

Puede ser difícil decir adiós a algunas cosas por el cariño que se les tiene o por lo que nos recuerdan. Y este hecho es algo que queda bastante reflejado en los salones de las casas españolas, sobre todo para las generaciones mayores. No negamos que tiene su encanto, pero a veces pueden parecer un museo, especialmente cuando se compara con los vecinos del norte de Europa, mucho más minimalistas.

 

habitacion infantil verde

5. Combinación excesiva (sobre todo si hablamos de niños)

¿Las cortinas son color azul? Pues entonces los cojines y la alfombra también. Esta tendencia monocromática tendía a ser norma especialmente en los dormitorios infantiles. ¿El resultado? Falta de personalidad. Para solucionarlo animamos a arriesgar y a usar tonos complementarios pero no necesariamente iguales.

Baño con bidé ejecutado por Tinda's Project.

6. El bidé en el baño

Aunque poco a poco esta pieza del cuarto de baño tiende a desaparecer, España es uno de los países donde se pueden seguir viendo bidés. Aunque las tazas con chorros o las pequeñas duchas auxiliares parecen ganarle claramente la batalla, la ventaja de tener un bidé en casa se centra principalmente en la higiene y la practicidad. Muchos ven este objeto como indispensable en sus hogares, pero otros prefieren quitarlo y ganar espacio. 

Apartamento A Coruña Nomad Interiors cama
Eugeni Pons

7. Camas como cebollas

Cubre canapé, protector de colchón, sábana bajera, sábana encimera, manta, colcha, almohadas y cojines decorativos. ¿Te suena? En pocos países una cama requiere de tantos elementos. Nos gusta una cama bien hecha y en eso somos los mejores. Sin embargo, la practicidad ayuda a simplificar y hace que la tendencia apunte a usar solo el nórdico y su funda para vestir las camas. Esto es pura cuestión de gustos.

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Ikea

8. Los visillos siempre presentes

En este país somos celosos de nuestra intimidad y no nos gusta que nos vean, por eso una estampa clásica es tener siempre las ventanas con cortinas y visillos para proteger nuestra casa de miradas indiscretas. ¡Viva el visillo! Otro motivo por el que se usan es para que la potente luz solar no desgaste los muebles. Aquí te contamos cómo es la cortina perfecta y cómo colocarla según los expertos.

Joselito jamonero

9. Un jamonero en la cocina

Un objeto difícil de encontrar en otro país que no sea España es el del jamonero con su pertinente pata de jamón ocupando parte de la encimera de la cocina o una mesa auxiliar. Una estética dura que se compensa con el sabor, por supuesto. En la imagen, jamonero de la marca Joselito. 

Encimera de cuarzo y balda de madera sobre lavadora

10. La lavadora en la cocina

En España es habitual ver la lavadora compartiendo espacio con el horno o el lavavajillas en la cocina, aunque en muchos países de Europa, este electrodoméstico se instala en el baño, en la zona de aguas. Y en Suiza la mayoría de los los edificios tienen una zona de lavado comunitaria y las casas no tienen lavadora de uso particular.

Teléfono de mesa modelo 'Frankfurt', de 1928/29. Ideado por Marcel Breuer y Richard Schadewell.
Design Museum. Foto de Andreas Su¨tterlin

11. El teléfono fijo en casa

Con la llegada de los smartphones, muchos objetos han pasado a mejor vida hasta llegar a desaparecer en nuestras casas. Sin embargo, los españoles preferimos aferrarnos a algunos de ellos. Hay muchos países europeos donde casi el 90% de los hogares ya no tienen teléfono fijo, algo que en España todavía se resisten a desterrar del todo. El fijo es el último recurso cuando el móvil se queda sin batería o está en paradero desconocido. La parte buena es que, afortunadamente, en la mayoría de casas ya han dejado de lado el clásico teléfono de cable y lo han sustituido por uno inalámbrico.

persianas velux 2

12. Persianas en las ventanas

Somos uno de los países más soleados de Europa, por eso necesitamos las persianas para regular la entrada de los rayos solares y proteger las casas de calor en el estío. Además, las persianas también aportan esa intimidad que tanto nos gusta y nos aíslan del ruido. Basta con viajar un poco por Europa para ver que las persianas no tienen cabida en sus casas. Y sí, se nos hace complicado de entender.

 

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