La reforma de esta casa ha sumado metros de terraza con un gran comedor abierto a la piscina

En la playa de Baleia, en São Paulo, esta casa se ha abierto al exterior con una reforma que ha sumado metros de terraza y creado un gran salón-comedor abierto a la piscina. No hay límites.

La cocina, realizada a medida por Kitchens, da servicio al comedor situado en la terraza.
Gabriela Daltro
para gvtr
Beatriz Fabián

Periodista especializada en diseño y arquitectura

Baleia, ballena en portugués, es el nombre de una playa brasileña de São Sebastião, considerada como la mejor de la costa norte de São Paulo. También es el exuberante escenario natural donde se encuentra esta casa con acceso a una cala prácticamente privada. Los arquitectos Kika Mattos, Marcela Penteado y Estudio Dutra firman su actual diseño, mezcla de modernidad y aire rústico. Los propietarios, una pareja con hijos mayores, querían que esta casa, situada en un terreno de 645 m2 y una superficie construida de 445 m2, fuera "una especie de refugio para la familia, un espacio para respirar cerca de la naturaleza", comentan. Los autores se encontraron frente a una edificación contemporánea, de líneas rectas y depurado interiorismo, pero desnuda e impersonal.

 

 

El reto ha sido transformarla en una vivienda funcional e integrada en el paisaje, pensada para disfrutar más allá del fin de semana y, en concreto, para que aunara las necesidades de espacio fruto de dos pasiones: degustar buen vino y practicar deporte. Tablas de surf, stand up paddle –la modalidad de surf en la que se rema– y bicicletas habrían de convivir con una colección de botellas de caldos, de modo que la lista de peticiones a los arquitectos iba dirigida a encontrar suficiente espacio de almacenamiento específico para guardar cada equipo y delicatessen.

 

En uno de los dormitorios, armario de nogal y paja, de Nani Chinellato, realizado por Basile Marcenaria.

 

Un objetivo más ha sido conservar el lenguaje de la construcción original y trasladarlo al interiorismo. Distribuida en cinco suites, cuatro en la planta alta y una en la baja, otro desafío fue "integrar el área externa con el área interior, con la posibilidad de unificar toda el área social en un gran espacio que invite a la permanencia y la contemplación del jardín". Para ello, dos han sido las actuaciones de mayor dificultad: la ampliación al máximo posible de la terraza, crear un porche diáfano que rinde pleitesía a la piscina y la reubicación de esta última, que se encontraba lejos de esa zona de reuniones, el verdadero corazón del hogar.

En cuanto al interiorismo, parece haber estado allí desde su construcción. Paneles de lamas de madera lacadas en blanco recorren la estancia del salón-terraza y se integran con la pared, sin perder ni un ápice de la unidad buscada para camuflarse, además, con la bodega de obra, prácticamente inadvertida. La gama cromática oscila entre el blanco y las tonalidades beige y arena, y se ha escogido en contraste con los verdes de las plantas del exuberante jardín que se cuelan por las amplias cristaleras y en sintonía con maderas y fibras naturales, tanto en los techos, forrados con paja de seda fina, como en los frentes de los armarios. Se trataba de lograr funcionalidad, pero también belleza.

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En la cubierta
Gabriela Daltro

En la cubierta

Mantiene la estructura y los materiales originales, como el cristal para el peto de la planta alta, donde celosías correderas de madera filtran la luz. 

La fachada
Gabriela Daltro

La fachada

Paneles solares calientan el agua sanitaria y un sistema recoge el agua de lluvia para regar el jardín, diseño de Daniel Nunes. 

En el comedor de la terraza
Gabriela Daltro

En el comedor de la terraza

Con planta en forma de L, mesa diseñada por el estudio de arquitectura; sillas Ella, de Jader Almeida editadas por Sollos, y jarrones de Nicole Toldi, en Dpot. La cocina, realizada a medida por Kitchens, da servicio al comedor situado en la terraza.

En el comedor interior
Gabriela Daltro

En el comedor interior

Butaca Oscar y sillas Lucio, ambas de Sergio Rodrigues, de los años cincuenta; mesa Fio, de Jacqueline Terpins; centro de mesa, de Design Suplier, y jarrones João, de Marcus Camargo para Barro Collection; todo, en Dpot. Lámparas de fibra de Juta, en D&K Luminárias

La cocina interior
Gabriela Daltro

La cocina interior

También de Kitchens, se cierra con una puerta corredera que repite los listones de la pared. 

En el salón
Gabriela Daltro

En el salón

Como en toda la casa, el techo está forrado de paja de seda. Butacas Veronica, de Jorge Zalszupin para Etel; mesita Jardim, de Jader Almeida para Sollos, y alfombra, de Phenicia Tapetes

Salón totalmente abierto a la terraza
Gabriela Daltro

Salón totalmente abierto a la terraza

En primer término, pufs diseñados por el estudio de arquitectura.  A ambos lados del sofá Air, en Dpot, lámparas Baju, con pie de madera, diseño de Fernando Prado para Lumini

Suite
Gabriela Daltro

Suite

Con cabecero y mesillas diseño del estudio y producidos por Jocal con tela de JRJ y por Basile Marcenaria. Lámpara Melampo, de Adrien Gardère para Artemide

Baño de cortesía
Gabriela Daltro

Baño de cortesía

Lavamanos a medida con piedra caliza de Pantanal Marmores y grifo, de Deca

Vista del jardín desde el interior
Gabriela Daltro

Vista del jardín desde el interior

Las cortinas de lino son de la editora Donatelli Tecidos, y las vasijas, de Design Suplier. Butaca de la colección Tajá, de Sergio Rodrigues, en Dpot

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