La fascinante relación entre gatos y artistas

Warhol y Lagerfeld son algunos de los conocidos creadores embelesados con los mininos.

Elegantes, exóticos y enigmáticos. También independientes, astutos y escurridizos, así como juguetones y mimosos. Los gatos seducen, fascinan y despiertan pasiones. "Si los animales pudieran hablar, el perro sería un tipo bocazas, pero el gato tendría la elegancia de no decir nunca una palabra de más", escribió Mark Twain. Como el escritor, son muchos los artistas que han manifestado su admiración por los mininos, desde Picasso hasta Dalí, pasando por Le Corbusier o hasta incluso el mismo Hans J Wegner, estos son algunos de los que disfrutaban de la compañía de gatos mientras creaban.

1 / 12
Pablo Picasso

Pablo Picasso

Tuvo y retrató a numerosos gatos a lo largo de su vida. El más famoso fue Minou, un gato callejero que adoptó durante su etapa azul. Entonces el pintor no vendía cuadros y, sin dinero, tuvo que dejar en la calle al minino para que se buscara la vida. Pero el animal volvió a casa con una salchicha que compartió con su amo. Poco a poco Picasso cambió sus pinturas azules por otras rosas y de ahí pasó a inventar el cubismo.

Jean Michel Basquiat

Jean Michel Basquiat

Este neoyorquino fue uno de los artistas más revolucionarios de la década de los 80 y con su obra abrió nuevos caminos en el arte contemporáneo. En esta imagen de 1982posa con un gato para la cámara de James van der Zee.

Henri Matisse

Henri Matisse

El pintor amaba a los gatos. Durante su estancia en la Costa Azul, convivió con tres mininos. Minouche era un atigrado con una “M” dibujada en la frente de la que el artista solía decir: “Eme de Matisse”. La Puce era negra y su compañera cuando no podía levantarse de la cama. Coussi era el más joven de los tres.

Gustave Klimt

Gustav Klimt

Se le conoce por su particular estilo simbolista. En 2017, una pintura de flores firmada por el artista se vendió en Londres por 48 millones de libras, un récord para una obra del creador austriaco, a quien le gustaba trabajar en compañía de muchos gatos.

Georgia O Keeffe

Georgia O'Keeffe

Fue pionera e icono de la escena americana del modernismo y lo hizo usando desde sus famosas y cotizadas flores, hasta los paisajes agrestes de Nuevo México que inmortalizó obsesivamente. La pintora amaba la naturaleza y sentía debilidad por los gatos.

Le Corbusier con un gato

Le Corbusier

Este maestro del modernismo veía a los gatos como seres puros de corazón. En la fotografía, con el suyo en su apartamento parisino.

Marcel Breuer

Marcel Breuer

En 1947, el prolífico diseñador industrial y arquitecto ideó su primera casa, conocida como Breuer I, en New Canaan, Connecticut. En esta fotografía, un grupo de amigos de Breuer se reúnen en la sala de estar alrededor de un gatito juguetón. La mayoría de los invitados están sentados en las alfombras tejidas y el escultor Alexander Calder, que vivía a solo una hora al norte en Roxbury, Connecticut, se apoya en los estantes de madera contrachapada pintada.

Berenice Abbott

Berenice Abbott

En los años 20 y 30, capturó con su cámara imágenes inolvidables de la ciudad de Nueva York y también redefinió los roles de género. Abbott usó sin disculpas pantalones de esquí en lugar de faldas y vivió con su compañera de vida, la crítica de arte Elizabeth McCausland, y sus gatos. Aquí, una instantánea de Abbott hecha por el fotógrafo Arnold Crane en la que la artista posa con un felino peludo en Maine.

Salvador Dalí

Salvador Dalí

El genio ampurdanés amaba los gatos, pero eligió como compañero peludo un ocelote. Se llamaba Babou y Salvador Dalí lo llevaba con una cadena de oro allá donde iba: a los restaurantes, al crucero SS France y al hotel Meurice de París. El felino desgarró muebles y cortinas del legendario hotel y en alguna ocasión asustó a otros huéspedes correteando por los pasillos tras haberse escapado de la habitación del artista.

Karl Lagerfeld

Karl Lagerfeld

La niña de los ojos del diseñador alemán Karl Lagerfeld era su gata Choupette, una hembra de raza birmana, ojos azules y pelaje blanco, que protagonizó innumerables campañas de publicidad. Según Gerhard Steidl, amigo del modisto, tenía collares de diamantes, comía en la mesa con su dueño y éste le hacía hasta 50 fotos al día. Algunas de estas instantáneas alimentan el perfil de Instagram (@Choupettesdiary) que se creó con la mascota como protagonista. El amor del creador por el felino era tal que el káiser nombró a Choupette heredera su millonaria fortuna.



 

Hans J Wegner

Hans J Wegner

El artífice en los años 50 de silla Wishbone, hoy un icono del diseño escandinavo que aúna fuerza estética y funcional, también también cayó rendido a la seducción felina.

 

Andy warhol

Andy Warhol

El padre el pop amaba los gatos. Su historia de amor con estos animales empezó con Hester, la gata de su madre. Según contó James Warhola, sobrino del famoso artista pop, su tío temía que el animal se sintiera solo y decidió traer a casa a Sam, un magnífico siamés. Hester y Sam tuvieron mucha descendencia y se dice que el artista llegó a tener hasta 25 gatos. En 1954, Warhol realizó varios dibujos que serían incluidos en un libro sin más texto que el título, que fue escrito a mano por su madre "25 Cats Name Sam and One Blue Pussy".

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Arquitectura y Diseño?