El estilo minimalista se caracteriza por buscar la belleza en la sencillez. La decoración de interiores con esta estética busca provocar emociones a través de la serenidad, por lo que requiere de planificación igual que cualquier otro estilo. No se trata de quitar todo lo superfluo y dejar solo lo imprescindible, sino de deshacerse de lo que sea repetitivo o innecesario y quedarse con lo que tenga utilidad y sentido para este nuevo modo de vida (estas casas españolas son un buen ejemplo). De esta forma se consiguen espacios sofisticados, fluidos y amplios que irradian calma y tranquilidad.

Una forma fácil de empezar a tener una casa con estilo minimalista es optar por paredes neutrales, una paleta de tonalidades suave y materiales naturales, nada de distracciones que rompan la atmósfera serena. El salón, corazón de toda casa, es la habitación perfecta para empezar a introducir el minimalismo, ya que tendemos a recargarlo con objetos que no necesitamos. No quiere decir que tengamos que tirar toda la decoración, sino que es mejor reducirla al mínimo y con detalles que sean significativos o tengan un valor especial. Aparte de los detalles, estos son los muebles que todo salón minimalista debería tener.

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Salon minimalista de una casa diseñada por Iker Ochotorena

Sofá

El sofá debe ser el protagonista en el salón. Asegúrate de que se adapte a tus necesidades, es decir, al número de personas que viven en la casa y a las funciones que tiene que cumplir. Hay sofás modulares que se pueden adaptar a múltiples situaciones, con lo que puedes seguir teniendo una estancia minimalista y funcional. Puedes decorarlo con algún cojín, pero no lo recargues, y si son con estampados lisos y tonos suaves, mejor. En la imagen un proyecto de Iker Ochotorena OOAA Arquitectura.

Salon minimalista con sofa gris y butacas en color negro

Butacas

En caso de que no te gusten los sofás, una alternativa son los sillones o las butacas. De nuevo, hay que elegir entre las opciones y poner solo las que sean necesarias para las personas que vivan en la casa, nada de pensar en los invitados a la hora de elegir los muebles principales. En este caso, si optas por butacas, tampoco tiene sentido mantener muchos cojines. Proyecto de Fran Silvestre.

Salon minimalista con sofa blanco y mesa de centro

Mesa auxiliar

Una mesa en el centro o una mesilla auxiliar junto al sofá siempre son un buen elemento. Pero solo una de las dos. No hay necesidad de repetir. Presta atención a que las líneas sean suaves y que encaje con el resto de elementos del salón. Puedes añadir detalles decorativos encima, pero, de nuevo, no lo sobrecargues y que sean útiles, como alguna vela o jarrón de cristal, que mantienen el ambiente elegante y calmado. Proyecto de Fran Silvestre.

Salon minimalista con lampara y decoracion

Lámpara

Lo más común es que en el salón haya una lámpara de techo o una alta de pie. Con una de ellas es suficiente. Y por supuesto, nada de una lámpara pequeña que nunca usas en la mesa auxiliar. ¿Para qué tener varias lámparas si con una potente consigues la luz que necesitas? Proyecto de Fran Silvestre.

Salon minimalista con muebles en color blanco lamparas y mesilla de madera

Detalles decorativos

Como te hemos dicho, el minimalismo no te impide poner algún detalle decorativo en tu salón. Puedes colgar alguna ilustración o adorno en la pared, poner alguna planta, o elementos de decoración. Lo importante es que sean pocos, que tengan formas y tonos que combinen con la esencia austera del salón y que sean accesorios con valor sentimental o utilidad. Los pequeños detalles son los que dan vida, los que hacen que una casa se convierta en un hogar, como en el caso de este salón, del arquitecto Iker Ochotorena, del estudio OOAA Arquitectura.

Salon minimalista con muebles en color blanco

Alfombra

En muchos casos las alfombras se emplean como un simple accesorio para decorar. Si ese es tu caso, deshazte de ella. Si por el contrario usas la alfombra como aislamiento térmico o acústico, déjala. Eso sí, que los tonos acompañen al resto de elementos.