Las cuatro normas decorativas de Georgina (y por qué no estamos de acuerdo)

Mientras Georgina Rodríguez nos abría las puertas de su casa en su nuevo y sonado documental, hemos aprovechado para tomar nota en materia de interiorismo y aquí os presentamos dos puntos en los que estamos de acuerdo con la modelo y dos en los que no (y nuestros consejos para mejorarlos).

Georgina tiene algunas normas decorativas imprescindibles en su nuevo reality de Netflix

Georgina tiene algunas normas decorativas imprescindibles en su nuevo reality de Netflix

Es prácticamente imposible vivir en España y no haber escuchado en la última semana al menos una conversación acerca de la docuserie de Netflix sobre Georgina Rodríguez, modelo y pareja de Cristiano Ronaldo. A través de la pantalla, el programa Soy Georgina nos permite participar en el día a día de la influencer que incluye viajes al atelier de Jean-Paul Gaultier, posados en la alfombra del festival de Cannes o disfrutar de la Fórmula 1 en Mónaco desde la cubierta de un yate.

Pero como nosotros nos fijamos en lo que nos fijamos, también nos ha dado la oportunidad de conocer por dentro la casa que la pareja tiene en Madrid y, así, descubrir las particulares exigencias de Georgina para la decoración de su hogar. Hemos aprovechado la ocasión para analizar en este artículo las cuatro claves de interiorismo que aplica. De estas cuatro, hay dos con las que no estamos de acuerdo (y te explicamos por qué) y otras dos que son, para nosotros, todo un acierto.

1. No a la mezcla de estilos

Georgina defiende que el interiorismo de la casa debe ser homogéneo, es decir, que toda la decoración siga el mismo estilo decortivo. A pesar de apoyar una necesaria cohesión de los elementos, este es el primer punto donde le llevamos la contraria y creemos que sí es posible no tener que ceñirse ni comprometerse con un único estilo. Mezclar es ganar gracias a pautas tan sencillas como la regla 80/20 en la cual el 80% de los objetos de una estancia sigue el estilo predominante y el 20% restante añade una estética diferente. Atrévete Georgina, ya está bien de combinar los cojines con las cortinas del salón.

2. La pesadilla de John Waters (y el sueño de Marie Kondo)

Georgina no está de acuerdo con eso de acumular libros con un puro sentido estético, algo con lo que estamos de acuerdo: los libros no son objetos decorativos. Sin embargo siempre podemos jugar con nuestra biblioteca practicando algunas tendencias como aquella que ordenaba los tomos por colores para crear una escala cromática. El problema es que la modelo, parece que por un motivo de orden y siguiendo las enseñanzas de Marie Kondo, no quiere muchos libros visibles en casa. Y esto sí que no Georgina, ya sabes lo que dicen: "No te fíes de alguien que no tiene libros en casa". No hay nada como la figura de una estantería llena de libros y tenerla no tiene por qué implicar un desorden absoluto.

3. No a las flores de plástico

Con esta norma estamos de acuerdo con Georgina por partida doble. Por una parte, en estos tiempos modernos el uso del plástico debe evitarse para reducir su impacto ambiental sobre el Planeta. Por otro lado, no tiene sentido añadir una decoración fake cuando la versión natural da un resultado mucho más bonito y armonioso: llenar la casa de plantas no solo es una decisión decorativa, también tiene otros beneficios para la salud.

4. Menos objetos significa menos polvo que limpiar

Esta es, en definitiva, la premisa sobre la que todo gira en la decoración de la casa de Georgina. La practicidad y comodidad reinan en su estilo de vida siguiendo las doctrinas de la casa ligera, donde el menos es más para evitar la acumulación innecesaria de objetos y lograr una vivienda menos sobrecargada. Es una elección personal pero también muy actual, ya que liberarse de lo superfluo es también la decisión más sostenible. Minipunto para Georgina.

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