En esta cabaña moderna es imposible sufrir el síndrome postvacacional

Laura Álvarez ha hecho una relectura ejemplar de la cabaña pasiega en esta casa antiestrés construida en plenas montañas cántabras con un nombre que lo dice todo: Villa Slow

1 / 20
Casa de vacaciones Villa Slow

El propio nombre del proyecto, Villa Slow, revela la naturaleza de esta primitiva cabaña de pastores cántabra transformada por Laura Alvarez en un plácido retiro de vacaciones.

Casa de vacaciones Villa Slow

Villa Slow nace de unas ruinas de piedra, en un terreno de más de dos hectáreas, en la cima de una colina que mira al sur, con vistas fascinantes sobre montañas y valles.

Casa de vacaciones Villa Slow

Las toscas paredes exteriores de piedra y los techos contrastan con la delicada estructura y los detalles de madera del interior.

Casa de vacaciones Villa Slow

Las contraventanas, de madera maciza de castaño, protegen de la radiación solar durante el verano.

Casa de vacaciones Villa Slow

Todos los materiales utilizados para construir Villa Slow han sido reutilizados del antiguo cobertizo de piedra o provienen de la zona de Cantabria

Casa de vacaciones Villa Slow

La cabaña pasiega el modelo que ha usado Laura. Una tipología que, desde la Edad Media, ha sobrevivido a través de sucesivas adaptaciones.

Casa de vacaciones Villa Slow

Ubicada en la cima de una pequeña colina orientada al sur, en el Parque Natural de Valles Pasiegos, la casa goza de impresionantes panorámicas del valle y la cordillera.

Casa de vacaciones Villa Slow

El porche, sencillo donde los haya, alarga el estar hacia la colina, haciendo que la arquitectura y la naturaleza queden totalmente unidas.

Casa de vacaciones Villa Slow

La materialidad y la forma prototípica remiten a la tipología tradicional de la cabaña pasiega, pero el resultado destila una confortable modernidad.

Casa de vacaciones Villa Slow

Las vistas desde el estar son impresionantes. El cambio de estación se convierte en todo un espectáculo que ofrece la naturaleza Cántabra.

Casa de vacaciones Villa Slow

Los vidrios de alto rendimiento que cierran la zona de día, con cocina, comedor y estar en un mismo espacio, calientan el interior en invierno.

Casa de vacaciones Villa Slow

El pavimento continuo se extiende por los interiores de toda la casa aportando unidad a los espacios. Es de Weber Floor Design.

Casa de vacaciones Villa Slow

El mobiliario de cocina es un diseño de Laura Álvarez, con encimera de madera de castaño. Azulejos de la serie Cost Wold, de Natucer.


 

 

 

Casa de vacaciones Villa Slow

Las piezas de diseño están presentes en toda la casa, como muestra, la lámpara AJ de Arne Jacobsen para Louis Poulsen.

Casa de vacaciones Villa Slow

En el estar destaca la estufa de leña insertable, modelo IC-800, de la empresa española Lacunza.

Casa de vacaciones Villa Slow

La mesa de la cocina es un diseño de Laura Alvarez, realizada con madera de roble por Carpintería Astillero. Seis sillas diseñadas por Arne Vodder, y dos, por Finn Juhl.

 

 

Casa de vacaciones Villa Slow

Las butacas y el sofá son el modelo Splitback, diseñados por Per Weiss en 2004 para Innovation Living.

Casa de vacaciones Villa Slow

Los dos dormitorios se sitúan en el ala este, el lado más privado de la casa, ambos con su propio baño y aberturas hacia el paisaje de verdes praderas.

Casa de vacaciones Villa Slow

En la zona de estudio, un escritorio antiguo y una silla vintage del diseñador finlandés Ilmari Tapiovaara.

Casa de vacaciones Villa Slow

En el baño, la columna termostática Even-T Round, de Roca.

Con base en Holanda, la arquitecta española Laura Álvarez es también clienta y promotora de Villa Slow, una casa de vacaciones para alquilar en el Parque Natural de Valles Pasiegos, en Cantabria. Nacida de una ruina de piedra en un terreno natural de poco más de dos hectáreas, Su ubicación estratégica sobre una pequeña colina orientada al sur otorga impresionantes vistas hacia el valle y la montaña, escenario ideal para evadirse de todo.

Su construcción se basa en la tradicional "cabaña pasiega", aunque con un toque contemporáneo. Dos grandes ventanas panorámicas en la sala de estar se orientan en direcciones opuestas creando una bella escenografía de montañas, nubes y árboles. Dos dormitorios se sitúan junto a la sala de estar, en la más privada ala este, ambos con su propio baño y aberturas hacia el paisaje infinito por donde reciben una preciosa luz matinal. Gracias a su generosa altura, aparece un entrepiso en la parte superior del núcleo del baño, que genera un espacio adicional para ofrecer diversas combinaciones a los huéspedes: solo una pareja, pareja con niños, amigos, etc.

La casa es muy respetuosa con el medio ambiente tanto en términos estéticos como técnicos. Villa Slow es una casa pasiva gracias a una bomba de calor, el suelo radiante, el aislamiento de alta calidad y unas ventanas con una mínima pérdida de calor. El vidrio de alto rendimiento calienta el interior en el invierno y las grandes contraventanas de madera protegen contra el aumento de calor durante el verano. Todos los materiales utilizados para su construcción o proceden del antiguo cobertizo de piedra o de municipios limítrofes.

Las toscas paredes exteriores de piedra y los techos contrastan con la delicada estructura y detalles de madera del interior. Villa Slow es una casa de contrastes sutiles: áspero-delicado, abierto-cerrado, gris-madera, interior-exterior, tradicional-moderno. Los elementos de madera ofrecen calidez, mientras que los blancos ayudan a entender la envolvente del edificio. Una combinación de mobiliario clásico y elementos minimalistas crean un espacio muy tranquilo desde el que disfrutar del entorno natural excepcional.

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Arquitectura y Diseño?