Un conjunto de casitas de madera en un bosque de a Coruña para pasar un fin de semana fuera de la ciudad en conexión con la naturaleza

En A Coruña, entre rías y bosques, dentro del complejo turístico Albeida, nueve cabañas de madera ligera, elevadas sobre pilotes de acero

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Casitas de madera en A coruña para turismo rural en un bosque baño

Los interiores, con vistas a la terraza y al paisaje, en las cabañas de Salgado y Linares

Casitas de madera en A coruña para turismo rural en un bosque dormitorio

​Interiores cálidos y protectores, hechos de madera ligera y utilizada de diversas formas

Casitas de madera en A coruña para turismo rural en un bosque fachada

​Las casitas sobre pilotes de acero, inmersas en el paisaje exuberante, con rampas de acceso entre los árboles

Casitas de madera en A coruña para turismo rural en un bosque porche con jacuzzi

​Un árbol y un jacuzzi, en perfecta convivencia a la terraza

Casitas de madera en A coruña para turismo rural en un bosque tipo suite

​Las nueve cabañas forman parte del complejo turístico de Albeida, situado entre rías y bosques

Casitas de madera en A coruña para turismo rural en un bosque

​Diseños para un turismo rural sostenible, con construcciones de madera elevadas que no dañan las raíces

¿Existe algo mejor que una casita de madera para pasar unos días de desconexión de todo? Si además pensamos en el clima húmedo, las lluvias frecuentes mantienen vivos, densos, repletos de biodiversidad los bosques gallegos el plan parece inmejorable. El estudio de arquitectos gallegos liderado por Alfonso Salgado Suárez y Francisco Liñares Túñez ha diseñado el complejo turístico de Albeida en medio de este esplendor oloroso y verde. Este conjunto de casitas de madera puede presumir de haber ganado el Premio de Arquitectura 2020, gracias a su intervención en la rehabilitación de tres edificaciones tradicionales —que alojaban una residencia y un estudio de grabación— e incorporado al nuevo conjunto hotelero nueve cabañas de madera ligera.

En medio del boscaje y cerca de las rías, las nueve casas de madera se alzan sobre finos soportes de acero, de una forma totalmente respetuosa con el entorno, sin dañar las raíces de los árboles y miran, desde las aberturas elevadas, hacia la desembocadura del río Tambre y los montes del Barbanza. El proyecto de Salgado y Linares partía de la premisa de conservar la vegetación, e incorporar respetuosamente las nuevas construcciones, y verdaderamente lo ha conseguido.

A su vez, al tratarse de un conjunto hotelero, el diseño de las cabañas de madera garantiza a la vez intimidad y apertura al paisaje, a través de ventanales y terrazas. Interiores protectores y también porosos, entregados a la exuberancia de la vegetación. Las rampas de acceso conducen suavemente, entre los árboles, a la entrada de las casitas, una forma preciosa de adentrarse en el bosque para disfrutar de una estancia rodeado de la naturaleza que ofrecen los parajes de la zona Norte del país.

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