El Barroco en Madrid: diez edificios imprescindibles

Nos vamos de ruta por la capital para conocer los principales edificios del barroco madrileño, un estilo muy propio que se desarrolló entre los siglos XVII y XVIII.

El Barroco en Madrid: 10 edificios imprescindibles
Sara Barragán del Rey
Sara Barragán del Rey

Periodista especializada en arte y cultura visual

El Barroco en la arquitectura de Madrid se desarrolló principalmente durante los siglos XVII y XVIII, dejando un legado arquitectónico que sigue formando parte de la idiosincrasia de la capital. La ornamentación elaborada, las fachadas dinámicas, las cúpulas y torres, el uso de columnas salomónicas y la intención de cautivar y provocar efectos visuales, son algunas de sus características.

Dos etapas del barroco madrileño

En este periodo, se pueden distinguir dos etapas diferenciadas. En primer lugar, el periodo de los Austrias, en el que hubo un auge de arquitectos españoles, entre ellos Pedro de Ribera, con un marcado estilo ornamentado. Un ejemplo de esta etapa y de este arquitecto es el Cuartel del Conde Duque.

En un segundo periodo, con la llegada de Carlos III a Madrid, llegaron muchos arquitectos italianos a la corte. Entre ellos, el siciliano Francesco Sabatini, autor de la Puerta de Alcalá, que dejará un legado muy importante en Madrid, con un estilo menos ornamentado y más clasicista. 

Entre todos los edificios construidos bajo este este estilo y este periodo, estos son los diez que te proponemos visitar

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Palacio Real de Madrid Julio 2016 (cropped)
Tim Adams / Wikimedia Commons

Palacio Real de Madrid

El Palacio Real es uno de los edificios más emblemáticos de Madrid y uno de los palacios reales más grandes de Europa, con una extensión de 135.000 metros cuadrados. Construido entre 1738 y 1764, sobre los cimientos dejados por el Real Alcázar, es un magnífico ejemplo de arquitectura barroca. Su fachada presenta una ornamentación exquisita y majestuosos jardines, como los Jardines de Sabatini y los Campo del Moro, que realzan su esplendor.

Su construcción comenzó en 1738, según trazas del arquitecto Filippo Juvara, quien proponía un palacio mayor, pero en una ubicación diferente. Al morir Juvara, se encomendó el proyecto a su discípulo Juan Bautistas Sachetti. Francesco Sabatini se encargó de la conclusión del edificio, así como de obras secundarias de reforma, ampliación y decoración. ?

1613px Plaza Mayor de Madrid 06
De Sebastian Dubiel / Wikimedia Commons

Plaza Mayor

No se puede hablar del Madrid Barroco sin mencionar la Plaza Mayor. Con sus característicos soportales y balcones, es uno de los espacios de encuentro más importantes de la ciudad. En 1560, tras haber trasladado la corte a Madrid en 1561, Felipe II encargó el proyecto a Juan de Herrera. La construcción del primer edificio de la nueva plaza, la Casa de la Panadería, comenzaría en 1590 a cargo de Diego Sillero. En 1617, Felipe III encargó la finalización de las obras a Juan Gómez de Mora, quien concluirá la plaza en 1619. Llama la atención su uniformidad, característica propia de las plazas barrocas y que ejerció su influencia en otros ejemplos de plazas españolas, como en la Plaza Mayor de Salamanca, realizada entre 1729-1788. 

Iglesia de San Antonio de los Alemanes
De Luis García / Wikimedia Commons

Iglesia de San Antonio de los Alemanes

La iglesia de San Antonio de los Alemanes, fundada como iglesia de San Antonio de los Portugueses, se encuentra en la conjunción de la  calle de la Puebla con la corredera Baja de San Pablo. Ejemplo claro del barroco madrileño, se emplearon en su construcción materiales de bajo coste como el ladrillo y el yeso, con una fachada sobria y chapitel. La principal novedad de esta iglesia es su planta elíptica, una de las pocas que hay en España. Su construcción se inició en 1624 y se prolongó hasta 1633. El interior de la iglesia es un perfecto ejemplo de ilusionismo barroco, en el que la pintura al fresco se une a la arquitectura y las esculturas de los retablos para crear un efecto de lujo, movimiento y colorido.

Puente de Toledo
Wikimedia Commons

Puente de Toledo

De estilo barroco churrigueresco fue construido entre los años 1718 y 1732 por el arquitecto Pedro de Ribera. Une ambas riberas del río Manzanares, enlazando la glorieta de Pirámides, en la orilla este, con la glorieta del Marqués de Vadillo, en la oeste. Su origen data del siglo XVII, cuando Felipe IV proyectó enlazar la villa de Madrid con el camino de Toledo. El puente, con un diseño barroco, se compone de una parte central formada por nueve arcos de medio punto con sólidos contrafuertes y tambores que se rematan en balconcillos. En la zona central se encuentran dos hornacinas o templetes adornados con elementos churriguerescos y que contienen las estatuas en piedra caliza de los patrones de Madrid.

Real Hospicio de San Fernando
Luis García / Wikimedia Commons

Real Hospicio de San Fernando

Obra de Pedro de Ribera, destaca por su fachada barroca churrigueresca, considerada obra cumbre del arquitecto y joya del barroco madrileño. Se encuentra situado en el distrito Centro de Madrid. En el siglo XX comenzó a utilizarse para exposiciones, lo que originó su reconversión en museo municipal, denominado hoy en día Museo de Historia de Madrid. En 1919 fue declarado Monumento Histórico Artístico, cesando en sus funciones de Hospicio en 1922.  

Palacio de Goyeneche
Rodelar / Wikimedia Commons

Palacio de Goyeneche

El palacio de Goyeneche es un edificio de principios del siglo xviii, situado en la localidad española de Nuevo Baztán, en la zona sureste de la Comunidad de Madrid. Fue levantado entre 1709 y 1713 en estilo barroco a partir de un diseño del arquitecto José de Churriguera. Era el núcleo central de un complejo industrial, ideado, promovido y desarrollado por el editor, periodista y político Juan de Goyeneche,1? que posteriormente dio origen al actual municipio de Nuevo Baztán.

Iglesia de San Andrés
J.L. De Diego / Wikimedia Commons

Iglesia de San Andrés

Construida entre los siglos XVII y XVIII, presenta una fachada decorada con detalles barrocos y una torre de planta octogonal típica del estilo. El interior también cuenta con elementos característicos del Barroco, como retablos ornamentados y decoración en estuco. Está ubicada en el barrio de La Latina y es una de las parroquias más antiguas de la ciudad. 

Real Monasterio de la Encarnación
Luis García / Wikimedia Commons

Real Monasterio de la Encarnación

La importancia de esta obra del barroco radica en la gran influencia que tuvo su fachada, que es una de las más imitadas en los siglos posteriores. El monasterio fue fundado en 1610 por la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III. Se construyó entre 1611 y 1616, siguiendo un diseño del carmelita descalzo Fray Alberto de la Madre de Dios. 

Iglesia de San Millán y San Cayetano
Luis García / Wikimedia Commons

Iglesia de San Millán y San Cayetano

Ubicada en la calle Embajadores, esta iglesia de estilo barroco empezó a construirse en 1669 y se terminó en 1761. Entre sus arquitectos se encuentran Marcos López, José de Churriguera, Pedro de Ribera y Francisco Moradillo. La fachada, levantada por Moradillo, fue construida en granito, componiéndose de ocho robustas pilastras rematadas con capiteles de orden compuesto. Las pilastras de los dos extremos encuadran las dos torres y entre las cuatro del centro se disponen tres arcos de acceso de medio punto. Sobre los arcos de la fachada se colocaron en hornacinas varias estatuas.

Casa de la Villa
Wikimedia Commons

Casa de la Villa

Proyectada por el arquitecto Juan Gómez de Mora, fue terminada en 1693 constituyendo un buen ejemplo del estilo barroco y herreriano. El edificio fue sede del Concejo y luego del Ayuntamiento de Madrid desde el siglo XVII hasta el año 2007, en el que es trasladada al Palacio de Cibeles. 

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