¿Crees que el comedor de tu casa podría convertirse en un dormitorio? Si la respuesta es “sí”, vives en una casa flexible. “Dícese de la capacidad de doblarse un cuerpo fácilmente y sin que exista peligro de que se rompa”, reza la definición de la Real Academia para el término. Y también: “Capacidad para adaptarse con facilidad a las diversas circunstancias o para acomodar las normas a las distintas situaciones o necesidades”.

Mesas que se estiran para dar cabida a todos los comensales, despachos que surgen en lugares donde antes había solo una pared y altillos que se convierten en dormitorios. Flexible es el adjetivo que mejor le sienta a la casa del futuro; así lo expresan los mejores profesionales. Donde la mayoría vemos una zona de paso, arquitectos e interioristas perciben, con ojo entrenado, algunas posibilidades más. La labor que ejercen es cada vez más parecida a la de los escenógrafos: la de crear espacios dúctiles, con muy pocos elementos que permiten pasar con facilidad “de una escena a otra”.

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En clave contemporánea

Camille Hermand Architectures actualiza un lujoso piso en París con códigos típicamente contemporáneos. Prescindiendo de los tabiques, el salón se convierte en un lugar multifuncional en el que se dan cita todos los miembros de la familia, y que está formado por la cocina, el comedor, una zona de descanso y lectura –con una extensa librería–, y un área para que jueguen los niños. La paleta cromática combina colores pastel con tonalidades ahumadas que recrean el París clásico.

Camille Hermand Architectures ha transformado el salón de este piso de París es un espacio multifuncional.
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Circulación fluida

Este proyecto en Camberwell, Australia, es un rediseño de WARC Studio. Uno de los requisitos de los propietarios, además de la ampliación de la sala de estar y de la incorporación de una piscina en el jardín, era la mejora de los armarios y la circulación interna. El diseño se centró en tener una interacción con el jardín. Ventanas, armarios, paredes y techos se colocaron estratégicamente con el fin de revelar vistas al exterior. Al entrar en la casa, el corredor ofrece una vista inmediata al jardín trasero. Y, a medida que se avanza en este corredor, se despliegan una serie de vistas imperdibles que amplían la casa: el jardín del norte, enmarcado por gabinetes; destellos de cielo a través de un tragaluz; vistas de los árboles a través de ventanas...

La interacción con el jardín es la base en la que se centra el rediseño de WARC Studio para esta casa australiana.
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Visto y no visto

La estructura de madera que conecta este apartamento de 35 metros cuadrados en Melbourne, diseño de Jack Chen, permite generar espacios y usos que se abren y se cierran. Como la mesa del comedor, que cuando no se utiliza se pliega sobre una estructura que a su vez se desliza para quedar oculta en la pared. El reto del arquitecto era crear una casa con oficina incorporada y que ambas resultaran espaciosas. Con este proyecto, se pone en cuestión la vida de excesos. ¿Vivimos con demasiadas pertenencias?

Jack Chen está detrás de esta mesa de comedor que, en el caso de no utilizarse, se puede plegar para ganar espacio.
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Piezas que encajan

Shifty es una ingeniosa pieza diseñada por Daniel Schofield. Por un lado, es un sólido escritorio con una base de madera. Y por el otro, tiene un compartimento interior con varios cajones para tener nuestros pequeños objetos ordenados. Schofield ha diseñado una pieza que permite tenerlo todo a mano sin necesidad de tenerlo todo a la vista, perfecta, además, para los espacios pequeños, puesto que se fija a la pared con un sencillo sistema. Una reinterpretación del clásico escritorio, ideal para los nuevos espacios.

Shifty es un escritorio de madera que en su interior guarda varios compartimentos que ayudan a tener la casa más ordenada.
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A vista de pájaro

A este apartamento de 33 metros cuadrados en Taipei se le ha sacado partido a la altura. Al no poder crecer a lo ancho, PhoebeSayswow Architects ha hecho que el piso crezca a lo alto, incluyendo armarios y cajones que trepan por la pared y llegan hasta al techo. La reforma del estudio incluye un dormitorio flotante con vistas. Otro de los trucos para ampliar visualmente el espacio es aprovechar al máximo la luz natural.

PhoebeSayswow Architects ha hecho crecer a lo alto este apartamento de Taipei de poco más de 30 metros cuadrados.
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Reforma sobre reforma

Esta casa, diseñada por Nachman Kaplansky en 1934 en Wilrijk (Bélgica), es un ejemplo de capacidad de adaptación a los cambios. En 1962 sufrió una desafortunada reforma: se cambiaron las aberturas de las ventanas y no quedó nada del interior original. Durante la segunda reforma, a cargo de B-architecten y Olga Pérez, se ha restaurado el volumen original y la villa ha recuperado su grandeza. Ahora, es un espacio abierto, con límites permeables que permiten usos diversos y comunicaciones entre zonas sorprendente.

Esta casa belga ahora puede presumir de comunicar diversas zonas.
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Efecto acordeón

Muebles que se expanden y se encogen con gran facilidad son la clave para que, en este microapartamento de Nueva York, diseñado por Graham Hill, un dormitorio se convierta en un comedor con una capacidad para hasta diez comensales. Para asegurar la intimidad, se han añadido cortinas que garantizan la insonorización. En la casa de la fotografía inferior, nada es lo que parece. La cama se pliega hacia arriba para dar lugar a un sofá y a una estantería. Mientras, la pared de madera revela un despacho.

Graham Hill ha hecho posible que este dormitorio se convierta en un comedor en un microapartamento de Nueva York.
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Mucha imaginación

Las librerías no sirven solamente para guardar libros; también son una opción elegante para separar espacios. Y crear, así, estancias privadas... pero no del todo. Sin contar el impacto visual que producen. En estas librerías de separación, los libros comparten espacio con cuadros y fotografías, jarrones, plantas... y otros objetos decorativos.

Esta librería sí sabe cómo separar espacios.
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Con muchas caras

Los integrantes del estudio Projekt Praga dividieron uno de los históricos edificios de la ciudad polaca de Lublin en siete pisos de 25 a 62 metros cuadrados. La clave para hacerlos funcionales y amplios, manteniendo la esencia industrial, fue diseñar unos módulos de madera en los que cada cara ejerce una función: cocina, muebles para la televisión, armario... Estos volúmenes incluyen, además, en su interior, el cuarto de baño. Un prodigio de arquitectura flexible que contribuye a dinamizar un espacio.