No hay influencer que no disfrute enseñando su casa. Todo empieza con un tímido challenge llamado closet tour en el que enseñan la enorme cantidad de zapatos que poseen para, más adelante, lanzarse sin miedo a un completísimo home tour en el que no queda un solo rincón sin ser mostrado al mundo. Y nosotros felices, porque nada nos gusta más que entrar y ver el interior de casas ajenas.

En todas estas visitas (intentamos no perdernos ninguna) hemos detectado que la gran mayoría de influencers tiene las mismas filias decorativas. Sorpresa, la casa de unas y otras podría intercambiarse y nadie se daría cuenta, ni siquiera ellas. Es decir, que estas casas "esilizadas" hasta el último milímetro para la foto, nos sirven como termómetro infalible para saber cuáles son esas tendencias que murieron de éxito y que ya no debemos seguir. Toma nota.

Las hojas de pampa

La revolución de las hojas de pampa tiene que llegar a su fin. En los últimos dos años y medio, no hay interior de influencer que no utilice este hit decorativo que tan bien funcionó en los 80 y 90. Ahora, en la lucha por conseguir un look natural y relajado, suelen ser uno de los principales aliados. Pero nada más lejos de la realidad, su continua incorporación convierte a las pampas en un elemento manido y poco desenfadado. Si las vamos a utilizar, mejor salirnos de la norma y hacerlo de manera poco habitual, como María Pombo en la lámpara de su vestidor.

 

El terciopelo

No podemos decir nada malo del terciopelo. Nada. Pero sí que podemos asegurar, sin miedo a equivocarnos, que no siempre es necesario. No hace falta meterlo con calzador solo porque quieras terciopelo en casa. Si te empeñas porque lo necesitas más que el comer, que sea en pequeños detalles.

Un gran espejo con marco dorado envejecido

Si no tienes un selfie en uno de estos espejos en tu propia casa, lo siento, las marcas van a pasar de ti. No vamos a decir que no nos gustan porque sería mentira, pero no abusemos de ellos. Hemos elegido el de Laura Matamoros, en la imagen, porque no tiene acabado brillo y por tanto se incorpora en su decoración de una manera más sutil.

Tablero con letras

Atención. Si tienes un tablero como este en casa, te damos un consejo: busca las letras O, T, S y P y escribe únicamente esto: STOP. Es el momento de deshacerte de él antes de que sea demasiado tarde. Los millennial han abusado hasta la saciedad y ahora solo es indicativo de poco interés, por mucho que pongas una frase tan top como la de Paula Gonu, en la foto.

Alfombras de estilo bereber

"Y de pelo larguito, por favor", debe ser la frase que dicen las influencers en su tienda decó de confianza cuando van a comprar una alfombra. Se repiten tanto este tipo de textiles de estilo bereber con estampados geométricos en blanco y negro en nuestro timeline de Instagram, que ya le hemos empezado a coger manía. Eso sí, si la pieza realmente combina tradición, artesanía y sostenibilidad, como es el caso de las originales, adelante.

Cestitas, mimbre, lámparas de ratán...

Querríamos aprovechar este altavoz para pedirle una cosa a cualquier influencer patria: intenta salir de la dictadura de los tonos neutros, el blanco como base y la madera como único elemento de contraste. Existe mucho más allá. ¿Cuántas cestitas de mimbre hacen falta? La combinación de estas con lámparas hechas con caña y demás materiales "naturales", empieza a cansar. Next.

Cubiertos dorados

¡Lo que nos gusta comer en casa como lo haríamos en un restaurante! Esa tradición de poner la mesa sin que le falta ningún detalle no hay que perderla nunca. Pero, ¡cuánto mal ha hecho la democratización de estos cubiertos! Son bonitos y aportan carácter a una mesa, no lo negamos, pero no abusemos.

Cojines de peluche

Podría escribirse mucho al respecto pero, ¿hace falta? Solo añadiremos más cosas a este epígrafe: ni peluche, ni estampado de cactus, ni cojines graciosos... O bueno, haz lo que quieras, que la decoración está justo para eso, para divertirte. Nosotros solo queremos dejar claro que existe otra alternativa mucho menos repetida.