Con la llegada de la Navidad las calles y los establecimientos se llenan de adornos y luces, y la atmósfera festiva impregna los hogares gracias a la decoración. Según las costumbres, los españoles ponen el árbol de Navidad durante el puente de la Constitución o justo el fin de semana previo a Nochebuena y Navidad. Los adornos, las luces, el abeto o el Nacimiento son clásicos de la decoración de los hogares durante el mes de diciembre.

Durante siglos, los belenes han sido los más habituales en nuestro país. Tanto es así que los principales puestos en los mercadillos navideños que había por las diferentes ciudades y pueblos vendían todo tipo de figuritas con las que montar el Nacimiento. Sin embargo, en las últimas décadas el árbol de Navidad le ha comido el terreno y se ha convertido en el principal adorno festivo de la mayoría las casas.

¿Belén o árbol de Navidad? Ambas tradiciones navideñas se remontan años atrás y siempre hay preferencia por una de los dos. Su elección ya no está determinada por motivos religiosos, sino por las costumbres de cada casa y el espacio del que se dispone. ¿Por cuál te decantarse? Los interioristas nos comparten sus preferencias:

María Villalón

La interiorista al frente del madrileño Villalón Studio dedica un fin de semana a principios de diciembre para colocar toda la decoración navideña, que incluye Belén y árbol. "Para mí es muy especial preparar la Navidad, me recuerda a mi infancia, cuando ponía el árbol con mis padres y hermanos. Incluso me recuerda a mi abuela y a unos caballitos de tiovivo que nos regaló y que colocábamos alrededor del árbol y se conectaban a un aparato que reproducía villancicos… Me crea nostalgia pero de la buena.", explica.

Y añade: "Además del árbol, también pongo nacimiento. Aunque en casa de mis padres reproducíamos el pueblo entero, ahora en mi casa, tenemos un misterio artesanal de madera que es precioso".

María Villalón disfruta con el espíritu tradicional de las fiestas.

Bárbara Aurell

La interiorista Bárbara Aurell nos da algún detalle más: "Soy de las que en Navidad saco recuerdos y los voy colocando en lugares que varían cada año, aunque no llego a decorar la casa demasiado. Para mí estas fechas simbolizan recuerdos y cariño y todo lo que pongo relacionado con navidad en mi casa tiene una historia detrás".

"Lo que sí hago, y me encanta, es comprar ramas de pino y eucaliptus para que la casa tenga ese olor que te transporta directamente a las navidades. Eso, y el disco de Jamie Cullum The piano man at Christmas junto con una mesa bien puesta con la vajilla tallada y cristalería de Limoges heredada de mi abuela, hacen que mi familia y mis amigos (con los que celebro año tras año el 25 por la noche) sientan que es Navidad", añade la interiorista barcelonesa, alma mater del estudio creativo Espacio en Blanco.

Ni árbol ni Belén, la interiorista decora con ramas naturales.

Andrea Arqués

La arquitecta Andrea Arqués de A-Studio reconoce su preferencia por el árbol: "El verde y el rojo combinados con ocres son los colores que me transportan a la Navidad y me gusta adornar el árbol de bolas navideñas, lazos o de simples hojas de otoño. Creo que la posibilidad de darle cada año un concepto distinto lo reinventa y puede ser un gran plan", apunta Arqués, partidaria de usarlos sintéticos que se pueden guardar y reutilizar año tras año.

"Me encantan las bolas de Navidad enormes y que puedan crear un nuevo centro donde reunir a la familia los días puntuales de las fiestas. Y otra opción que me gusta mucho es adornar con luces los árboles del jardín, le da un toque minimalismo y mágico a la Navidad", matiza.

A Andrea Arqués le gusta trasladar el espíritu festivo al exterior.

 

Marta Labrador

Para la interiorista Marta Labrador, lo que triunfa es el árbol de Navidad. Nos lo cuenta: "Mi preferencia es, sin duda, el árbol de Navidad, pero un árbol natural con la opción de replantarlo y poder consumar esta idea con los peques de casa para hacerles partícipes y responsables de él. Me gusta compartir con los más pequeños de la familia todo lo que envuelve este ritual, desde la entrada del árbol en el hogar hasta que lo devolvemos a la naturaleza para que siga creciendo".

Ella lo hace así: "Primero, lo instalamos en casa, decidimos con ellos cuáles serán los adornos y aprovechamos alguna tarde para realizar trabajos manuales para crear esos adornos coloreando, mezclando y creando diferentes formas. Los verdes sobre verdes son fantásticos y funcionan en cualquier salón y en todas las estancias de la casa. Y mientras la mente y el cuerpo está en calma, aprovechamos para contarles de dónde viene la Navidad, por qué la celebramos y cuál es el significado del árbol. Cuando terminen las fiestas, los más pequeños de la casa decidirán dónde replantar el árbol y, a partir de ese momento, deberán comprometerse con su cuidado", nos explica la interiorista.

Adornos caseros, una opción perfecta para involucrar a los pequeños de la casa en la decoración.

Alfons&Damián

Desde el estudio Alfons&Damián apuestan por las dos opciones: "Nosotros creemos que Navidad es tradición, y tradici��n como tal son ambas cosas: árbol y belén. Es verdad que cada tradición procede de un sitio diferente, pero actualmente estamos en un momento que nos gusta mezclar, conectar con otras culturas y acoger otras costumbres y nos parece que todas las opciones son válidas, tanto una cosa, como la otra como ambas juntas".

"Nos gusta mucho el momento que significa familias unidas, tanto adultos como niños, para hacer una actividad juntos. Es un momento de alegría y por eso a nosotros nos gustan las Navidades con ambas cosas, árbol y belén, y sobre todo, con la participación de toda la familia. Y no solo eso, también reivindicamos la decoración de toda la casa y de la mesa en celebraciones familiares navideñas", cuentan desde el estudio de interiorismo barcelonés fundado por Alfons Tost y Damián Sánchez.

Para quienes busquen aunar tradición con diseño, hay nacimientos muy conceptuales.

Alejandro Briones

El interiorista Alejandro Briones, del estudio In Design nos da algunos consejos para que nuestra Navidad sea todo lo natural posible: "Abogo por intentar que aquello que se destine a decoración navideña no sea de plástico y excesivamente colorido, ya que se trata de conseguir un ambiente relajado y elegante. A lo que personalmente me negaría es a la colocación de ese tipo de guirnaldas que suelen ser plateadas o doradas. El decorado del árbol no deja de ser una parcela de diseño autodidacta y que cada año debería renovarse en su definición final y colorido".

"Yo, personalmente, soy partidario de utilizar un abeto natural con elementos de decoración austera y de un único color a ser posible", explica el interiorista del estudio In Design e indica que la iluminación también no debe ser llamativa. "Las luces deben ser de un único color –preferentemente beige o verde­­­–, e, incluso, dependiendo del espacio de colocación, me gusta mucho la idea de colocar un foco en la parte de abajo que ilumine hacia arriba", detalla.

Una decoración austera y un árbol natural, acierto seguro.

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