Este diseñador inglés es un Robin Hood moderno que ha venido para salvar los bosques

Como un moderno Robin Hood, Sebastian Cox, junto a su esposa Brogan, se ha conjurado creativamente para proteger la vida natural, gestionar los bosques y capturar CO2.

Sebastian y Brogan Cox posan con su perro Willow en su taller de Londres, donde procesan y tratan la madera, en ocasiones recuperada, para darle una nueva vida
para gvtr
Beatriz Fabián

Periodista especializada en diseño y arquitectura

El sueño de construir un futuro mejor a partir del diseño y hacerlo desde un taller de carpintería, con cero desperdicio y calculando las emisiones de dióxido de carbono, tiene un nombre: Sebastian Cox (Kent, Inglaterra, 1986). Diseñador, artesano y ambientalista, su amor por la madera surge en la infancia, cuando acompañaba a sus padres a investigar cómo se restauraban edificios medievales.

 

El aparador ovalado Bayleaf de Sebastian Cox está fabricado con estructura de roble y listones trenzados de fresno, y el revistero Wild combina olmo y cuero del Distrito de los Lagos, en Inglaterra

Después, un trabajo escolar le llevó a reproducir la Granja Bayleaf de Chiddingstone, y este prototipo, convertido en una de sus primeras creaciones más complejas, da nombre a una de sus colecciones. El olor a virutas de roble con las que jugaba de niño le unió emocionalmente para siempre a un material que encuentra fascinante.

 

Taburetes Bayleaf

Su agradecimiento a la naturaleza consiste en ponerla como prioridad en su vida y en su obra, y esto lo argumenta en un manifiesto en forma de libro, Modern Life from Wilder Land: a Manifesto for Nature-first Land and Resource Use (La vida moderna en una tierra salvaje: manifiesto por un uso de la tierra y los recursos que priorice la naturaleza, 2020). Junto a su mujer, Brogan, lidera desde 2010 un estudio y taller donde crean piezas fabricadas a base de maderas autóctonas procedentes de dos bosques familiares de gestión propia.

 

Candelabro Underwood, que aprovecha ramas de avellano y madera en bruto que usa Cox

Su misión es "almacenar 100 toneladas de CO2 al año y duplicar el área de tierras salvajes y bosques en Gran Bretaña para 2040", indican. Y es que aunque en 2021 el Reino Unido importaba el 76% de su madera, el 41% de sus bosques no están gestionados. Aquí surge la veta ambientalista de Sebastian, convencido de que, al talar árboles en sus tierras de Broome Wood, "dejamos que la luz inunde el suelo y así otras plantas, insectos, mamíferos y aves pueden prosperar y brotarán futuros árboles".

 

Mesa Loveday
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