Estas son las 15 obras y pinturas más importantes de Frida Kahlo (y su significado)

La pintora mexicana se ha convertido en todo un símbolo cultural. Repasamos su legado a través de sus 15 obras más relevantes

Las 15 obras y pinturas más importantes de Frida Kahlo y su significado
Ores Lario
Ores Lario

Periodista especializada en estilo de vida, decoración y diseño

Hija del fotógrafo alemán Guillermo Kahlo y de la mexicana Matilde Calderón, Frida Kahlo nació el 6 de julio de 1907 en Ciudad de México en la famosa Casa Azul de sus padres, que fue siempre su residencia. Cuando tenía 6 años enfermó de poliomielitis, que le dejó una pierna más corta que la otra (se la tuvieron que amputar en 1953) y sus problemas de movilidad le dejaron una sensación de soledad que después trasladaría a muchas de sus obras de arte.

 

Frida at the Barbizon Plaza Hotel, NYC, 1933

Su vida continuó marcada por la tragedia cuando en 1925 el autobús en el que viajaba fue arrollado por un tranvía y Frida sufrió numerosas secuelas. Su columna vertebral se fracturó y le obligó a hacer frente a más de 30 operaciones quirúrgicas así como a usar corsés. Tenía 23 años y la enfermedad le impulsó a pintar. A lo largo de su carrera firmó 150 obras, la mayoría de ellas autorretratos o dedicadas a episodios traumáticos de su vida.

A la enfermedad y esas largas etapas postrada en una cama, le acompañó además el sufrimiento de su relación con el muralista mexicano Diego Rivera, con el que tuvo una atormentada relación llena de infidelidades por ambos y del que se divorció y volvió a casar. Además, en muchas de las obras puede verse la angustia de la autora por los tres abortos que sufrió. El 13 de julio de 1954 Frida Kahlo murió de tromboembolismo pulmonar en la Casa Azul, el mismo lugar donde nació.

 

La casa Estudio de Diego Rivera y Frida Kahlo, donde vivieron en los años treinta y primeros de los cuarenta..

 

Su biografía, Frida: una biografía de Frida Kahlo, escrita en 1983 por Hyden Herrera, y la película basada en ella Frida, protagonizada por Salma Hayek han provocado tal fascinación que su figura y sus cuadros siguen seduciendo, como corroboran estos 15 cuadros.

 

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Autorretrato, 1926

Autorretrato. 1926. Óleo sobre lienzo. 79,7 x 60 cm. Colección Particular.

Frida Kahlo

Autorretrato, 1926

En 1926 Frida Kahlo pinta su primer autorretrato. Tenía 19 años de edad y sufría las consecuencias del grave accidente que la dejó mucho tiempo postrada en cama. Durante ese tiempo, Frida no podía ver más que el techo de su habitación y su madre diseñó para ella un caballete especial, que le permitiría pintar acostada. Este fue el cuadro que daría inicio a su indagación personal.

Las dos Fridas, 1931

Las dos Fridas. 1931. Óleo. 173 x 173 cm. Museo de Arte Moderno en la Ciudad de México.

Frida Kahlo

Las dos Fridas, 1931

En este cuadro se habla de la dualidad y Frida se inspira en el recuerdo de una amiga imaginaria que tuvo a los 6 años. La obra representa sus dos herencias culturales: a la izquierda, la europea; a la derecha, la indígena. Ambas están conectadas por la sangre, por las arterias del corazón.

Frida y Diego Rivera, 1931

Frida y Diego Rivera. 1931. Óleo sobre lienzo. 100 x 79 cm. Museo de Arte Moderno de San Francisco, EEUU.

Frida Kahlo

Frida y Diego Rivera, 1931

Devota de su marido, Frida siempre percibió a Diego como un talento superior y asumió no solo el cuidado de su esposo, sino que se encargó de su carrera  internacional. La idolatría que Rivera despertaba en ella se expresa en este  en el que Frida descansa su mano sobre la de él, como si éste la soportara a ella. Su rostro se inclina grácilmente hacia su marido.

Sobre ellos, un ave sostiene una cinta que dice: "Aquí nos veis, a mí, Frida Kahlo, junto con mi amado esposo Diego Rivera, pinté estos retratos en la bella ciudad de San Francisco, California, para nuestro amigo Mr. Albert Bender, y fue en el mes de abril del año 1931".

Mi nacimiento, 1932

Mi nacimiento. 1932. Óleo sobre metal, 30,5 x 35 cm. Colección privada de Madonna.

Frida Kahlo

Mi nacimiento, 1932

La mexicana inmortalizó su nacimiento como si se hubiera dado a luz a sí misma. En la escena aparece la madre con el rostro tapado por las sábanas, en alusión a su muerte. Frida asoma su cabeza entre las piernas de la madre y bajo ella un charco de sangre representa los abortos.

Henry ford hospital

Henry Ford Hospital. Óleo sobre metal. Museo Dolores Olmedo, México D.F. (México).

Frida Kahlo

Henry Ford hospital o La cama volando, 1932

En 1932 Frida queda embarazada en ciudad de Detroit pero pocas semanas después vive un dramático aborto natural en el hospital que le da título a la obra. La mexicana reflejó este duro acontecimiento de su vida en este cuadro.

Autorretrato con mono

Autorretrato con mono. 1932. Óleo sobre masonita. 81,5 x 63 cm. Museo Albright-Knox de Buffalo.

Frida Kahlo

Autorretrato con mono, 1938

Pintada cuando Frida tenía 36 años, en esta obra la artista, como en muchos otros cuadros, se representa a sí misma con un fondo de hojas verdes y varios monos a su alrededor, que representaban en su imaginario a los hijos que nunca pudo tener.

Autorretrato con collar de espinas, 1940

Autorretrato con collar de espinas. 1940. Óleo sobre lienzo. 47 cm x 61 cm. Harry Ransom Humanities Research Center. Art Collection, University of Texas, EE.UU.

Frida Kahlo

Autorretrato con collar de espinas, 1940

Tras el divorcio de Diego Rivera, esta simbólica obra retrata el fracaso de su experiencia amorosa. El collar de espinas, cual corona de Cristo, representa el estrangulamiento y las heridas producidas por la traición de quien fue su marido. De las ramas cuelga el cuerpo muerto de un colibrí, símbolo de la “suerte en el amor” según la tradición mexicana o símbolo de Huitzilopochtli, dios de la guerra. El pájaro es acechado por un gato negro que posa en el hombro izquierdo de Frida y augura mal presagio. Sobre el hombro derecho, el mono doméstico que le había regalado Diego Rivera juega y hace que las espinas se hundan en su pecho.

Exvoto, 1940

Exvoto (retablo). Óleo sobre metal. Colección privada.

Frida Kahlo

Exvoto, 1940

A lo largo de su vida, la artista mexicana coleccionó pintura religiosa, como exvotos y retablos y llegó a tener más de 400. La pasión que le desataban hizo que también los pintara y éste fue el primero: lo dedicó a la virgen de los Dolores por salvarla del accidente que casi le cuesta la vida.

Naturaleza muerta, 1942

Naturaleza muerta. 1940. Óleo sobre lámina de cobre. Museo Frida Kahlo, México.

Frida Kahlo

Naturaleza muerta, 1942

Con un marco que alude al útero materno, el cuadro fue un encargo de la primera dama de México, Soledad Orozco, esposa del presidente Manuel Ávila Camacho, pero fue rechazado por las connotaciones eróticas de las plantas y las frutas

Diego en mi pensamiento, 1943

Diego en mi pensamiento. 1943. Óleo sobre tela. 75 x 60 cm. Colección Particular de Jaques y Natasha Gelman.

Frida Kahlo

Diego en mi pensamiento, 1943

Llamado también Autorretrato como tehuana, este cuadro de Frida evoca el amor y la adoración hacia Diego Rivera. Consciente de la fascinación que el pintor sentía por la vestimenta tradicional mexicana, Frida se atavía con un traje propio de la cultura zapoteca. Sobre sus cejas, un retrato de Rivera, del que acababa de divorciarse cuando comenzó esta pintura que tardó tres años en terminar.

La columna rota

La columna rota. 1944. ?Óleo en tela montada sobre aglomerado. 40 x 30.7 cm. Colección de Dolores Olmedo Patiño, Ciudad de México.

Frida Kahlo

La columna rota,1944

En este cuadro, Frida Kahlo representa el sufrimiento derivado de su accidente. Con un paisaje desolado al fondo, la artista se representa abierta por el torso, dejando traslucir una columna jónica, asociada con lo femenino, pero quebrada. En el rostro de la pintora se ven lágrimas de dolor.

El ciervo herido, 1946

El ciervo herido. 1946. Óleo sobre fibra dura. 22,4 x 30 cm. Colección de Carolyn Farb. Houston, Texas, EE.UU.

Frida Kahlo

El ciervo herido, 1946

Tras someterse sin éxito a una cirugía para mejorar el problema de su columna, decepcionada por el resultado, se representó a sí misma como un ciervo herido en cacería. Presenta al animal en medio del bosque árido en el que, al fondo se distingue la luz del horizonte.

Mi familia

Mi familia (inconcluso). 1949. Óleo sobre lienzo. 59 x 79 cm. Museo Frida Kahlo. Coyoacán, México.

Frida Kahlo

Mi familia, 1949

En un esfuerzo por construir su identidad, Frida pinta su familia como de árbol genealógico. En el centro, su padre y su madre, Guillermo Kahlo y Matilde Calderón. En la franja superior, los abuelos y en la inferior, sus hermanas y la propia Frida. También aparecen unos niños, aunque no se sabe exactamente quiénes son, ya que quedaron incompletos y hay un feto, en alusión al hijo que nunca tuvo.

El abrazo de amor del universo, 1949

El abrazo de amor del universo. 1949. Óleo en tela. 70 × 60,5 cm. Colección privada Jacques y Natasha Gelman, México.

Frida Kahlo

El abrazo de amor del universo, 1949

Este cuadro representa dos aspectos importantes de la vida de Frida: su relación fallida con la maternidad y la dependencia con Diego Rivera, a quien representa arrullando como si de un niño se tratase. Rivera tiene un tercer ojo que observa toda la escena en la que no faltan símbolos mexicanos.

Viva la vida

Viva la vida. 1954. Óleo sobre masonita. 52 x 72 cm. Museo Frida Kahlo, Coyoacán, México.

Frida Kahlo

Viva la vida, 1954

Este fue el último cuadro que Frida firmó antes de morir y es una celebración de la vida por su tono optimista y vibrante, aunque la sandía, está muy relacionada en algunos países con el día de los muertos. Así, una vez más, vida y muerte conviven en un cuadro de Frida Khalo.

 

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