10 casas prefabricadas en España para irse ya a vivir

La demanda de viviendas industrializadas se ha triplicado en los últimos años en nuestro país. Estas son las 10 más espectaculares

David Quesada

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inhaus-ibiza lq. [01] Con sabor local

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Con sabor local

En 2013, un grupo de proyectistas valencianos fundó la empresa InHaus y montó una fábrica en Ontinyent. Desde allí proyectan y realizan hasta 111 modelos de casas que se fabrican en cinco meses y se implantan en cuatro horas; todas ellas con la máxima calificación energética. Las viviendas se personalizan a partir de las necesidades del cliente, el emplazamiento y el presupuesto. Así, el modelo Manacor de la imagen, construido en Ibiza, presenta una tipología que evoca la arquitectura tradicional de la zona. La vivienda, de una única planta, está compuesta por tres dormitorios dobles, uno de ellos en suite. Las estancias principales cuentan con porches abiertos al horizonte que prolongan los límites integrando en ellas el paisaje.

Paredes 29. [02] Rural y moderna a la vez

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Rural y moderna a la vez

La firma B-Home del estudio Baragaño Architects apostó por la tecnología, la forma prototípica y los acabados para integrar esta casa en el paisaje rural asturiano. La vivienda es un puzzle de módulos prefabricados, que se elaboraron durante cuatro meses en un taller de Madrid. El esqueleto, de acero galvanizado, se soldó in situ, y se revistió con delgadas lamas de madera. Además, parte de la fachada y el tejado se revistieron con pizarra que fueron colocadas por artesanos locales, acostumbrados al trabajo con este material.

homm-casa-prefabricada-moderna-unifamiliar2. [03] Durabilidad eterna

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Durabilidad eterna

El hormigón es la base a partir de la cual la firma Homm –integrada en el grupo industrial Velatia– propone casas con un lenguaje esencial, como la de la imagen, levantada en Berango (Vizcaya), de 234 metros cuadrados. Las viviendas, de una o dos plantas, se fabrican en las instalaciones de la firma en Seseña (Toledo), y pueden personalizarse con los acabados y el equipamiento que uno desee.

on-a arquima. [04] Traje de camuflaje

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Traje de camuflaje

Ubicada en Tona (Barcelona), esta casa desarrollada por el estudio On-A y construida por la empresa de arquitectura modular en madera Arquima presenta una geometría en forma de C que se pliega sobre sí misma y donde la cubierta y la fachada principal están cubiertas de vegetación en continuidad con el paisajismo de la parcela. De esta manera la impronta de la construcción sobre el paisaje es casi inperceptible, a la vez que su diseño compacto y superficie ajustada busca también la máxima eficiencia energética.

NOEM-STAY-LA-FLORESTA-01baixa. [05] Ampliación ejemplar

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Ampliación ejemplar

Noem planteó en este proyecto en La Floresta (Barcelona) una ampliación moderna y energéticamente eficiente a base de una estructura de madera para una casa con historia. La ampliación se hizo sobre una losa de hormigón a base de entramado ligero en madera del país, que proporciona al mismo tiempo ligereza y resistencia a la construcción. Construida en doce semanas, tiene una huella de carbono de 68,35 KgCO2/m², y un consumo energético de solo 8,2 kWh/m² al año.

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Un ático caído del cielo

Este proyecto de La Casa por el Tejado forma parte de un proyecto de sobreelevación de dos plantas sobre un edificio existente en la calle Enric Granados, en pleno barrio del Eixample de Barcelona. La envolvente de la nueva vivienda añadida a la finca antigua se compone de una fachada ventilada de paneles de metal expandido de color rojizo transparente; una solución que pretende dialogar con la fachada existente desde el punto de vista del diseño contemporáneo. La carpintería metálica es de la serie Lumeal, de Technal.

José Hevia

aph abaton. [07] Con la casa a cuestas

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Con la casa a cuestas

El sueño de cualquier trashumante: una casa que puedes llevarte a donde quieras. Eso es lo que propone el estudio Ábaton con su casa transportable ÁPH80-A, un modelo autosuficiente que incorpora materiales reciclables y que puede trasladarse de un lado a otro por carretera. La estructura es de madera maciza, fabricada mediante control numérico, y el interior se compone de paneles de madera de abeto español tintados en blanco.

Casa Vita Egoin. [08] Central energética

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Central energética

Además de generar el doble de energía de la que consume, la Casa Vita de Egoin es un claro ejemplo de arquitectura bioclimática con un gasto energético diez veces inferior a un edificio convencional. Lo consigue gracias a la correcta orientación, a su arquitectura compacta, a los envolventes de forjados, paredes y cubiertas energéticamente eficientes construidas con paneles de madera contralaminada y a los aportes exteriores de paneles fotovoltaicos y térmicos que captan, almacenan y distribuyen energía sin apenas aportaciones exteriores.

Hormipresa. [09] Un muro contra el despilfarro

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Un muro contra el despilfarro

La base de las casas prefabricadas de hormigón de Hormipresa es el muro Artic Wall, compuesto por una capa de hormigón arquitectónico exterior de 7 cm, un aislamiento de alto rendimiento de 9 cm y una capa interior de hormigón estructural de 15 cm. Gracias a este sistema sus casas son tres veces más eficientes energéticamente que una casa tradicional. La firma propone seis modelos de viviendas, partiendo del modelo M3 de la imagen, de 152 metros cuadrados, dos baños y tres habitaciones, con un coste de salida de 182.000 euros.

mod eurocasa. [10] Totalmente equipada

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Totalmente equipada

Mod es la línea más contemporánea de la empresa Eurocasa. Sus líneas rectas se componen a partir de una estructura de acero cerrada por paredes exteriores a base de paneles sándwich de dos láminas de acero galvanizado, acabado en composite de aluminio lacado o tablero fenólico. El equipamiento de serie incluye todos los elementos de la cocina y el baño y el mobiliario del salón y los dormitorios.

Parece que el tópico por fin está cayendo, y la leyenda negra en torno a la construcción prefabricada en España (eso de que estaban hechas con materiales de poca calidad y de que tenían un diseño poco atractivo) empieza a ser cosa del pasado. Según datos del portal Habitissimo, la demanda de viviendas industrializadas se ha triplicado en nuestro país en los últimos años, pasando de 2.000 proyectos en 2015 a 7.000 en 2017.

La crisis económica que hemos padecido en la pasada década ha tenido mucho que ver en este despegue. Del lado de los profesionales, ha obligado a los estudios de arquitectura y las empresas constructoras a reciclarse, reinventarse e introducirse en un campo por el que antes mostraban escaso interés. Y con este desembarco ha llegado una mayor experimentación formal y tecnológica en busca de la diferenciación. Hoy en día, industrializar no significa estandarizar a la baja la creatividad y el rigor en la proyección y realización de un edificio; al contrario, probablemente es la mejor forma de asegurar que entre la idea original y el resultado final no se queda nada en el camino.

Del lado de los usuarios, tres son los motivos fundamentales que apoyan el auge de la construcción industrializada: unos costes más ajustados –el precio medio de estas construcciones industrializadas está entre 800 y 1.000 euros el metro cuadrado, mientras que las tradicionales oscilan entre los 1.300 y 1.600–, unos plazos más breves de ejecución y la posibilidad de modificar con cierta facilidad el proyecto original por el carácter modular de la construcción.

Por su ligereza, facilidad de trabajo y acabado natural, la madera es el material de referencia en este tipo de arquitectura, especialmente desde el desarrollo de sistemas constructivos como los paneles contralaminados CLT –formados por tablas de madera encoladas por capas y cruzadas entre las mismas, lo que confiere a los paneles una gran estabilidad y resistencia–. Pero las posibilidades de la nueva construcción modular hacen que incluso un material "pesado" como el hormigón pueda industrializarse con resultados sorprendentes.

Por último, pero no menos importante, está la huella ecológica de las casas prefabricadas. Al construirse en entornos industriales controlados, y montarse luego en su emplazamiento definitivo en muchos casos con sistemas en seco o uniones mecánicas, el empleo de material y el gasto de agua es mucho más reducido. Son también proyectos que incorporan los últimos avances en aislamiento térmico, con lo que suelen emplear mucho menos energía para proporcionar condiciones de confort a sus habitantes. Su verdadera eficiencia radica en el ahorro energético que proporcionan a largo plazo.

Frente a los estereotipos y los recelos culturales, las casas prefabricadas poco a poco van imponiendo la fuerza de una arquitectura inmediata, limpia y a un coste competitivo.

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