Cuando el cambio climático nos alcance

Una exposición en el CCCB de Barcelona indaga sobre cómo será el mundo en la segunda mitad del siglo XXI

David Quesada

1 / 10
03. Sun Lakes, Arizona. Benjamin Grant / Satellite imagery

1 / 10

Sun Lakes, Arizona. Benjamin Grant / Satellite imagery

DigitalGlobe, Inc

01. Puerto de Amberes, Bélgica. Benjamin Grant / Satellite imagery

2 / 10

Puerto de Amberes, Bélgica. Benjamin Grant / Satellite imagery

DigitalGlobe Inc.

07. Sea State 9: proclamation, Charles Lim

3 / 10

Sea State 9: proclamation, Charles Lim

09. Sea State 9: proclamation, Charles Lim

4 / 10

Sea State 9: proclamation, Charles Lim

21. Mitigation of Shock, Superflux

5 / 10

Mitigation of Shock, Superflux

22. Mitigation of shock, Superflux

6 / 10

Mitigation of shock, Superflux

28. Aerocene, Tomás Saraceno Studio

7 / 10

Aerocene, Tomás Saraceno Studio

29. Aerocene, Tomás Saraceno Studio

8 / 10

Aerocene, Tomás Saraceno Studio

31. Unravelled, Unknown Fields Division

9 / 10

Unravelled, Unknown Fields Division

33. Unravelled, Unknown Fields Division

10 / 10

Unravelled, Unknown Fields Division

En las próximas décadas la humanidad se enfrenta a uno de los retos más complejos de su historia. En la segunda mitad del siglo XXI tendremos que dejar de emitir CO2 a la atmósfera si no queremos despedirnos de la vida en el planeta, más pronto o más tarde. La exposición Después del fin del mundo que acoge el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) del 25 de octubre al 29 de abril de 2018 plantea una reflexión sobre el presente y el futuro de la crisis climática: un viaje a los paisajes del planeta Antropoceno –el que hemos moldeado tras dos siglos de intervención del hombre en los sistemas naturales– y una conversación con los humanos y "no-humanos" del 2100.

Después del fin del mundo, comisariada por José Luis de Vicente y diseñada por Guillermo Santomà, se compone de ocho instalaciones inmersivas, una base de experimentación y acción participativa en el espacio público de la ciudad de Barcelona, y el diseño y despliegue de un Ministerio del Futuro que piense la política del muy largo plazo, para investigar las condiciones de desigualdad y temporalidad y las diferentes magnitudes en las que se define la crisis.

Entre los participantes destacan la compañía de teatro documental alemana Rimini Protokoll, con una experiencia dramática sobre las especies ganadoras y perdedoras en la crisis climática; el artista y arquitecto argentino Tomás Saraceno, que presenta Aeroceno, un proyecto de arquitectura utópica que imagina la atmósfera como un nuevo territorio para la expansión de la humanidad; el dúo británico Unknown Fields Division (Kate Davies + Liam Young) (UK), y su viaje a través de las infraestructuras globales de la moda; el artista Charles Lim, quien estrena su investigación sobre la terraformación de Singapur, un país hecho de arena artificial en guerra contra la subida del nivel del mar; la plataforma de comisariado de fotografía satélite Overview dirigida por Benjamin Grant, que nos enfrenta en una instalación con la realidad de la nueva piel de la Tierra; el estudio de diseño ficción Superflux, que nos traslada a un apartamento de 2050 en un mundo en que las sequías y huracanes han cambiado nuestra forma de alimentarnos; y la ingeniera y artista australiana Natalie Jeremijenko, un referente en las relaciones entre arte y ciencia, que presenta la sede de su Clínica de Salud Ambiental para construir nuevas relaciones mutuamente beneficiosas entre las distintas formas de vida que conviven en la ciudad.

La exposición cuenta además con un prólogo escénico a cargo del escritor estadounidense Kim Stanley Robinson, uno de los nombres capitales de la literatura de ciencia ficción contemporánea, y un ensayo-instalación en cinco capítulos del filósofo británico Timothy Morton, padre de la dark ecology y del concepto de hiperobjetos.

Loading...