Renovar una propiedad es un proyecto emocionante.  Convertir un espacio desfasado en la casa soñada es la razón principal que empuja a hacer una reforma integral.  Pero lo que nadie desea durante este proceso es encontrar sorpresas que impliquen gastos adicionales o retrasos. Las reformas domésticas suelen ser periodos de estrés que ponen a prueba la fortaleza mental. Ante un escenario de obreros entrando y saliendo, toneladas de polvo, inesperados incrementos del presupuesto inicial, plazos de entrega que se retrasan, permisos de obra, problemas de personal… es inevitable que surjan imprevistos y, en este caso, la experiencia de los profesionales para solventarlo y una buena planificación son determinantes.

 

 

Para la interiorista Raquel González, sin duda, "el momento más crítico de una obra es el derribo". Es ahí donde radica el mayor imprevisto para ella, "porque puedes haber planificado todo muy bien, con un proyecto perfecto, pero luego resulta que hay de hacer cambios por vicios ocultos: humedades, vigas inesperadas, bajantes del vecino con los que no contabas… Y esto ya empieza a ocasionar los primeros gastos extras". En este punto inicial del proyecto, la interiorista insiste en la importancia de poder ver las viviendas colindantes, valorar y hacer fotos con el fin de evitar males mayores dentro de este primer imprevisto que representa la fase del derribo.

 

Una reforma que mantiene elementos originales

1. Una buena planificación

En una reforma integral hay otros imprevistos, como la temida llamada del jefe de obra avisando del retraso de los plazos y, en consecuencia la entrega final. Pero la interiorista adelanta que una planificación pensada le ayuda a garantizar a sus clientes que una obra no puede durar más de seis u ocho meses.

2. Haz acopio de materiales

Para poder garantizar la entrega a tiempo, González insiste en la importancia de hacer un listado para realizar los pedidos principales que van a necesitar en la obra y más adelante piden el resto. "Prefiero tener todo el material parado en mi almacén y cuando lo vaya a necesitar, saber que está", de esta manera se evitan problemas al hacer los pedidos a última hora, como roturas de stock o piezas que llegan defectuosas por culpa del transporte.

Con relación a este imprevisto vinculado con la disposición de materiales, recuerda que hay que tener muy en cuenta los periodos vacacionales de Navidad o verano, "cuando las fábricas paran o cierran, porque hay mucho nerviosismo, prisas, y se cometen muchos fallos".

 

Sé previsor encargando los materiales con tiempo.

3. Confía en los profesionales

Raquel González asegura que, en este campo, la experiencia es un grado. "Hay que hacer que las cosas funcionen, y debes de estar convencido de lo que haces, de tu trabajo. Pero todo esto se adquiere con la experiencia porque cuando terminas los estudios, tienes poca idea. Además, cada obra es un mundo", afirma. Y como ella admite: "¡La obra es un máster!". También añade que, para evitar otro posible imprevisto del estudio relacionado con el equipo de trabajo, "debes de rodearte de profesionales, de confianza y tratarles bien, cuidarles, y esto también incluye la parte económica. Y si lo haces así, ellos te cuidan también a ti", aconseja la experta.

4. Reserva una partida para imprevistos

Uno de los imprevistos que generalmente más teme el propietario del inmueble es el incremento del presupuesto inicialmente previsto. Raquel González lo gestiona proponiendo siempre el presupuesto con el aviso al cliente de que debe de preparar un 10% más. "Porque normalmente, en el presupuesto hay mucha partida estimada de productos y esas son las peligrosas, porque el cliente suele elegir siempre la más cara. Por eso, en el estudio no hacemos el pedido hasta que el cliente ha escogido. Y siempre hay que ir actualizando el presupuesto y mantenerle informado de cómo va la situación económica de la obra", comenta. Con este control económico, basado en una completa justificación de cada nuevo gasto, se evita un posible susto final.

El problema viene, dice, cuando hay un cliente que tiene un presupuesto concreto del que no te puedes pasar, y entonces "hay de ir con mucho cuidado, avisándole si algo se dispara para que ellos valoren".

 

Una reforma integral requiere inversión.

5. Ten en cuenta los permisos de obra

Desde el primer momento hay que tener en consideración los tiempos necesarios para la tramitación y respuesta de los permisos de obra. "Pueden llegar a pasar hasta ocho meses sin saber nada de una licencia de obras tramitada", advierte la interiorista.