El secreto de los tonos neutros

Te mostramos todas las ventajas de utilizar esta gama tan codiciada de colores, indispensables para crear ambientes modernos, sofisticados y perfectos para cualquier estilo de decoración.

Jaime Martínez Sena

Interior del taller de Oliver Gustav.

Interior del taller de Oliver Gustav.

Son la elección preferida de diseñadores como Giorgio Armani, y el secreto que se esconde tras el éxito de muchas otras firmas de ropa. Y si creías que su influencia se limitaba únicamente al universo de la moda, estabas muy equivocado. Hablamos de los llamados tonos neutros, que constituyen un importantísimo recurso a la hora de trabajar con el color y de diseñar desde prendas hasta estampados textiles y cualquier tipo de decoración.

Siendo especialmente escrupulosos, pertenecerían a esta clasificación únicamente aquellos tonos completamente acromáticos, carentes por tanto de todo rastro de color puro. En base a esta catalogación nos encontraríamos al blanco, al gris —en sus diferentes intensidades— y al negro. ¿Significa eso que ellos son los únicos tonos neutros que existen y que vamos a poder utilizar? Ni mucho menos. Y es que como veremos, recurriendo a la mezcla de colores vamos a conseguir toda una completa variedad de tonalidades con una serie de características comunes, que los convierten en una elección más que atractiva llegado el momento de decorar.

Interior decorado en blanco con pequeños detalles de color.

Interior decorado en blanco con pequeños detalles de color.

Se componen de una amplia gama de colores

Combinando esa reducida selección de tonos acromáticos a la que hacíamos referencia (blanco, gris y negro) con pequeñas proporciones de colores puros, es como vamos a poder obtener una amplia gama de tonos neutros. Colores como el beige o el visón, rojos terracota, elegantes grises como el perla, profundos berenjena y toda una gran variedad de verdes, marrones y azules grisáceos, que manteniéndose en unos niveles de baja saturación interpretarán a la perfección sus papeles como tonos neutros. Es decir, el papel de colores que no ejercen una notable influencia sobre otros colores ni sobre los objetos que los rodean, sino que las reciben; haciendo que por ejemplo un gris pueda parecer mas azulado, amarillo o verdoso. Eso es porque en decoración, y es un aspecto que debes tener muy en cuenta, los colores se influyen unos a otros haciendo que la manera en la que los percibimos cambie según su proximidad, al igual que debido al tipo de luz natural y artificial que reciban.

Combinación neutra de paredes y mobiliario.

Combinación neutra de paredes y mobiliario.

Combinan con cualquier otro color

Es esa baja saturación lo que precisamente les otorga a los tonos neutros una de sus características más importantes: su capacidad para combinar con todo. Y si eso te parece especialmente atractivo a la hora de componer tu armario, imagina lo útil que te va a ser en el momento de plantear la decoración de tu casa. Podrás combinarlos tanto entre ellos, como con cualquier otro color más subido de tono.

Para que el resultado de la combinación que tienes en mente sea lo más armonioso posible, un buen recurso —yo diría que indispensable— es que te prepares una ficha con los diferentes tonos y colores que tienes pensado utilizar. Así te será más fácil observar como interaccionan entre ellos, y también podrás graduar sus intensidades hasta dar con esa combinación perfecta.

Interior neutro de paredes azul-grisáceas.

Interior neutro de paredes azul-grisáceas.

Aptos para cualquier estilo de decoración

La versatilidad de la gama de neutros no se limita únicamente a su facilidad para saber combinarse con otros colores, sino que además casan a la perfección con cualquier estilo de decoración. Ya seas un apasionado de las líneas más minimalistas, del estilo rústico, del vintage o de los ambientes de fuerte carácter industrial o ecléctico, un buen tono neutro te ayudará a potenciar las lineas de tu decoración y hará brillar sus elementos más singulares.

Baño en tonos neutros.

Baño en tonos neutros.

El blanco sigue siendo el rey

Un buen ejemplo de esa versatilidad y de la facilidad que tiene los tonos neutros para combinar con cualquier otro color y con cualquier estilo, es el blanco; que a día de hoy sigue siendo el más utilizado en cuanto a decoración se refiere. Sabemos que es el que aporta más luz y ayuda a dar mayor sensación de amplitud a los espacios, pero eso es algo que también podrás conseguir con una gran variedad de tonos neutros, especialmente con grises y marrones suaves. Además te ayudarán a restarle al ambiente parte de esa frialdad que aportan siempre las gamas de blancos, favoreciendo la creación de un espacio más acogedor, y también más sorprendente y original. Y si lo que buscas es precisamente eso, sorprender, nada como apostar por el negro. Recuerda que neutro no es sinónimo de blanco ni de tono claro, y tan solo añadiendo pequeños contrapuntos que aporten luminosidad y contraste, conseguirás un espacio muy atrevido y estimulante.

Interior combinado en diferentes tonalidades neutras y mobiliario de contrastes diseñado por Felix Forest.

Interior combinado en diferentes tonalidades neutras y mobiliario de contrastes diseñado por Felix Forest.

Crean espacios limpios y sofisticados

Utilizar un buen tono neutro como la base principal de la decoración de cualquier habitación, es una de las claves para lograr obtener un espacio limpio, sofisticado y muy actual. Si te decides a combinarlos entre ellos, conseguirás además que resulten ambientes muy relajantes. ¿Una combinación demasiado apagada? Crea sensaciones de contraste jugando con diferentes intensidades. Prueba con un tono oscuro para las paredes, eso le dará un cierto dramatismo al ambiente. O quizás introduce elementos en la decoración de explosivos colores que dinamiten por completo el espacio, ¿unos cojines bordados en rosa flúor? ¿un jarrón de brillante porcelana en azul celeste?¿o puede que una silla con un llamativo cuero? Imagina todo cuanto quieras, juega, y diviértete.

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