En IKEA hasta los suelos de sus tiendas se pueden recuperar y reciclar

El gigante sueco colabora con la firma Tarkett para el reciclaje de los suelos vinílicos de sus tiendas y su transformación en nuevos pavimentos de alto rendimiento.

IKEA, comprometida en reducir su impacto medioambiental, desarrolla técnicas para retirar suelos antiguos, tratarlos y reintroducirlos en la cadena de valor, evitando que terminen en un vertedero o incinerados.

IKEA, comprometida en reducir su impacto medioambiental, desarrolla técnicas para retirar suelos antiguos, tratarlos y reintroducirlos en la cadena de valor, evitando que terminen en un vertedero o incinerados.

Si los muebles de IKEA se pueden montar y desmontar las veces que hagan falta cada vez que cambies de casa sin tener que deshacerte de ellos, ¿por qué no hacer lo mismo con los materiales con los que están construidas sus tiendas? El gigante sueco de la decoración da una vuelta de tuerca más en su apuesta por la economía circular y la reducción de su huella ambiental con un proyecto piloto que busca dar una nueva vida a los miles de metros cuadrados de suelos vinílicos que cubren sus tiendas en todo el mundo.

El proyecto piloto de recuperación y reciclaje de pavimentos vinílicos se ha llevado a cabo en la tienda IKEA de Kungens Kurva, en Estocolmo.

El proyecto piloto de recuperación y reciclaje de pavimentos vinílicos se ha llevado a cabo en la tienda IKEA de Kungens Kurva, en Estocolmo.

En colaboración con la firma especializada en suelos y superficies deportivas Tarkett, a través de su programa ReStart®, se han recuperado y reciclado 10.000 metros cuadrados de suelos vinílicos usados de la tienda IKEA de Kungens Kurva (Estocolmo), para crear un nuevo suelo de alto rendimiento. Este material de desecho se llevó a la instalación de reciclaje de Tarkett en Ronneby (Suecia) para triturarlo, limpiarlo de adhesivos y residuos de cemento y procesarlo. Como resultado, se consiguieron materias primas de alta calidad para nuevos suelos que, junto a materiales vírgenes, se destinaron a crear un nuevo suelo de alto rendimiento para la tienda IKEA en Jönköping.

El proyecto de suelos circulares de IKEA ayuda a reducir las emisiones de carbono al evitar la eliminación de residuos y la extracción de materias primas vírgenes para nuevos productos. Para entender mejor el impacto medioambiental positivo de este proceso, Tarkett ha analizado el ahorro climático que supone cada paso de esta transformación.

El primer paso es el ahorro de emisiones de carbono al transformar materiales en lugar de producir esas materias primas desde cero (5,36 kg CO2eq/m2 ahorrados) y el ahorro de evitar la incineración del suelo usado (4,23 kg CO2eq/m2 ahorrados). Esto equivale a un ahorro de 9,6 kg de CO2eq/m2. Para una superficie de 10.000 metros cuadrados, supone un ahorro climático total de 96 toneladas de CO2eq.

El ahorro climático total del proyecto de suelos circulares de IKEA y Tarkett asciende a 94 toneladas de CO2.

El ahorro climático total del proyecto de suelos circulares de IKEA y Tarkett asciende a 94 toneladas de CO2.

A esta cifra hay que restar el transporte en camión de los materiales entre Estocolmo y Ronneby, que emite alrededor de 2 toneladas de CO2. El proceso de limpieza en la planta de Ronneby funciona con electricidad libre de fósiles y produce emisiones climáticas insignificantes. Por tanto, el ahorro climático total del proyecto de suelos circulares de IKEA y Tarkett asciende a 94 toneladas de CO2.

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