El trazo y las líneas de Blanca Miró se exhibirán en Madrid

Desde febrero, una serie de dibujos de la artista catalana se mostrará en la galería Ivorypress.

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Blanca Miró en IvoryPress

Ballet-contemplativo,-2019. [1] Ballet contemplativo, 2019

Ballet contemplativo, 2019

Caminante-enredado,-2019. [2] Caminante-enredado,2019

Caminante enredado, 2019

Caminante,-2019. [3] Caminante, 2019

Caminante, 2019

Cuerpo-geométrico,-2016. [4] Cuerpo geométrico, 2016

Cuerpo geométrico, 2016

Cuerpo-por-la-mañana,-2017. [5] Cuerpo por la mañana, 2017

Cuerpo por la mañana, 2017

Demonio-piadoso,-2019. [6] Demonio piadoso, 2019

Demonio piadoso, 2019

El-cuerpo,-2016. [7] El cuerpo, 2016

El cuerpo, 2016

Espalda-alegre,-2016. [8] Espalda alegre, 2016

Espalda alegre, 2016

Líneas-en-casa,-2017. [9] Líneas en casa, 2017

Líneas en casa, 2017

Pechos-que-observan,-2016. [10] Pechos que observan, 2016

Pechos que observan, 2016

Posado,-2019. [11] Posado, 2019

Posado, 2019

Tres-caminantes-amigos,-2019. [12] Tres caminantes amigos, 2019

Tres caminantes amigos, 2019

Un-sueño,-2019. [13] Un sueño, 2019

Un sueño, 2019

Recuerda haber empezado a dibujar desde muy joven pero fue a los 15 años cuando se dio cuenta de que era eso lo que le hacía feliz. Hoy, sigue haciéndolo y con su trazo preciso y la sobriedad del blanco y negro, la artista catalana Blanca Miró Skoudy combina con maestría líneas curvas y curvas. Con sutileza crea retratos minimalistas, la mayoría de mujeres que reflejan la figura femenina con el mayor número de líneas posible. Sutiles, bidimensionales y con trazos fracturados, sus dibujos se podrán ver en Dibujos: su primera exposición individual en Madrid desde el próximo 26 de febrero hasta el 9 de mayo. “Los visitantes a la muestra podrán ver una serie de dibujos de tinta sobre el papel que fechan desde 2016 hasta ahora”, explica la artista catalana que utiliza su capacidad creativa para sintetizar cuerpos humanos que reconfiguran el modo de ver naturalista con su particular estilo “sugerente y liviano”, tal como describe.

En sus ilustraciones, las extremidades, los ojos, el pelo y la boca se ensamblan en una multiplicidad e perspectivas que remiten al surrealismo de Cocteau, Miró, Picasso y Breton. Esta artista nacida en Barcelona en 1987 tiende a presentar a sus personajes de manera solitaria y descontextualizada en escenas que recrean esparcimiento y tranquilidad. Solo en ocasiones los individuos son acompañados por elementos como pendientes, guitarras, copas o sillas que, de nuevo, revisan el imaginario surrealista.

La mujer representa un papel importante en el trabajo de Blanca, “básicamente porque el cuerpo humano que tengo más a mano es el mío y eso ha resultado en que orgánicamente insista más en las líneas que sugieren un cuerpo de mujer”, analiza. Para contornear el cuerpo femenino, Blanca no necesita de muchos trazos. Le bastan unas suaves líneas que se bifurcan y se curvan para materializarse en perfecto equilibrio sustentado y reconocible gracias a la presencia de símbolos. Es una muestra de menos es más, porque cuanto menos muestra, más deja a la imaginación

En el límite entre la abstracción y la figuración, las obras de Miró llegan a lo universal y lo complejo a través de lo cotidiano. La abertura de sus personajes no solo es visible tanto en un sentido literal y formal como conceptual: la artista no delimita la temática de su obra, dando lugar así al diálogo entre el espectador y la obra abierta.

Blanca explora los diferentes campos como el dibujo, la escultura, el diseño y la dirección de arte. “Aunque el dibujo sea la base de prácticamente todo lo que hago e imagino, no soy ilustradora”, sentencia la hija del diseñador Antonio Miró. “Lo mejor de dibujar en mi trabajo es que me ayuda a crear e idear lo que se me pasa por la cabeza. Especialmente imaginar la composición de cosas en el espacio”, reconoce quien siente admiración por las pinturas de David Hockney que incluyen sus aclamadas piscinas y las palmeras, como ha confesado en alguna ocasión. En los dibujos de la exposición Miró concibe composiciones minimalistas sobre papel que no requieren color, tal vez la sugerencia de una palmera o planta tropical, quizá en alusión a su admirado creador inglés.

Sus obras son diálogos con ella misma, ya que cada dibujo habla de su historia y sus inquietudes: su concepción de la femineidad, una copa de vino, los amigos que se abrazan al caminar, una guitarra… Su obra podrá verse en la galería Ivorypress.

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