Bang & Olufsen quiere que escuchemos (y miremos) música

La firma cuenta con la colaboración de Benjamin Hubert para el diseño de su nuevo dispositivo: una nueva forma de entender la música, que, además de ser escuchada, reivindica ser vista.

Aunque la mayor parte de la música se consume digitalmente, a través de nuestros aparatos electrónicos, la gente sigue queriendo objetos.

Aunque la mayor parte de la música se consume digitalmente, a través de nuestros aparatos electrónicos, la gente sigue queriendo objetos.

La calidad siempre ha ido unida a la firma Bang & Olufsen. Además de su propio equipo creativo, la marca siempre ha tenido la sana costumbre de colaborar con creativos externos. Y el último en formar parte de esta lista es Benjamin Hubert.

Hubert es especialista en unir los ámbitos del arte, el diseño y la tecnología, y ha trabajado para compañías como Airbus y Panasonic, así que la colaboración con B&O parece un hecho natural. Para ellos ha diseñado Beosound Balance.

La estética de Balance es el resultado de la compleja disposición de la tecnología acústica de su interior. "Está diseñado para colocarse en el medio de la habitación", dice Hubert, que enfatiza el hecho de que el dispositivo tiene que verse bien, incluso cuando no se usa.

Hubert y su equipo trabajaron literalmente en docenas de prototipos y renders antes de llegar al objeto final. Aparte del sutil logotipo de Bang & Olufsen grabado sobre la base de madera, sería difícil distinguir el Balance de un elegante jarrón o una escultura.

El equipo de Hubert estuvo trabajando durante meses, creando varios prototipos y renders, hasta dar con el producto final.

El equipo de Hubert estuvo trabajando durante meses, creando varios prototipos y renders, hasta dar con el producto final.

   

Aunque no hay partes móviles en Balance, la forma en que interactúa con su entorno permite crear una sensación de sonido tridimensional. La aplicación que lo acompaña permite cambiar el punto de enfoque, de izquierda a derecha, mejorando los graves o los agudos, las voces o los instrumentos y saturando el espacio con sonido. Es vertiginosamente envolvente.

Hay una gran diversidad de formas en que se escucha música hoy en día, y muchas de ellas son digitales, pero la gente sigue queriendo objetos. Especialmente si tienen la estética de Balance , de Bang & Olufsen, una marca que nunca ha sido nostálgica, sino que siempre mira adelante.

¿Quién sabe si esta colaboración tendrá continuidad y más adelante Hubert nos sorprende con un nuevo dispositivo para la marca. La unión de ambos promete.

Más Sobre
Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Arquitectura y Diseño?