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CONTENIDO PATROCINADO POR IBERCAJA

Gracias a estas 6 claves podrás cumplir tu mayor sueño: comprarte una casa

Dar el paso de adquirir una vivienda puede parecer algo sumamente complejo y lleno de trámites que nunca terminan. Sin embargo, si sigues estas sencillas recomendaciones que te damos, verás que no es tan complicado iniciar una nueva vida en el hogar que siempre has querido.

Ibercaja resuelve todas aquellas dudas que se te pueden presentar antes de adquirir una nueva vivienda.

Ibercaja resuelve todas aquellas dudas que se te pueden presentar antes de adquirir una nueva vivienda. Foto: Eugeni Pons

Indiscutiblemente, una de las decisiones más importantes que cualquier persona debe afrontar a lo largo de su vida es comprarse una casa. Sin embargo, llegado el momento, son muchas las preguntas que se te pueden presentar en la cabeza, al igual que las dudas que te gustaría que te resolvieran. Sin ir más lejos, ¿qué tipo de casa necesito? ¿Podré comprarla? ¿Estaré capacitado para pagarla? ¿Qué tipo de hipoteca me convendría más? O, ¿qué trámites tengo que hacer?

Ibercaja quiere que la adquisición de tu casa sea mucho más fácil. Por ello, junto a ellos hemos preparado esta útil guía en seis claves que te ayudará a despejar todas tus dudas y a tomar la decisión que mejor se adapte a tus necesidades.

Concretar qué tipo de casa realmente necesitas siempre debería ser el primer paso.

Concretar qué tipo de casa realmente necesitas siempre debería ser el primer paso. Foto: Eugeni Pons

Clave 1: Decidir cómo quiero que sea mi casa ideal

Como sabrás, son muchas las opciones de vivienda que existen en el mercado. Precisamente, ese es el motivo por el que hacerte unas sencillas preguntas puede ayudarte a decidir qué tipo de casa realmente necesitas y cuál se adapta mejor a tus circunstancias.

¿En qué zonas me gustaría encontrar mi nueva vivienda? ¿Cuánto espacio necesito? ¿Cuál es mi presupuesto? ¿La compro nueva o de segunda mano? ¿Estoy dispuesto a hacer reformas? ¿Necesito un garaje o bien un trastero? ¿Tengo familia o deseo ampliarla en un futuro cercano? ¿Será mi casa definitiva? Sin duda, en el caso de que hayas respondido a todas estas interrogaciones, ya estás listo para encontrar tu nuevo hogar.

Se recomienda que la cuota a pagar no supere el 35% de tus ingresos.

Se recomienda que la cuota a pagar no supere el 35% de tus ingresos. Foto: Eugeni Pons

Clave 2: Conocer cómo puedo afrontar el pago y qué necesito para ello

No cabe duda de que la vivienda es probablemente el mayor desembolso que vamos a realizar en nuestra vida. Habitualmente se necesita solicitar un préstamo para poder pagarla. En concreto, un préstamo hipotecario, el cual permite un mayor plazo de devolución y mejores condiciones que un préstamo personal. Para ello, se evaluará la capacidad que tienes de hacer frente al pago en función de tu situación personal y financiera. Además, se establecerán unas condiciones y características de la operación. ¿Qué importe podrás solicitar? Para determinar la cifra que te pueden conceder se tienen en cuenta tres cosas:

  • Tu capacidad de pago. Para calcular tu capacidad de pago se tendrán en consideración tus ingresos netos y otras financiaciones que tengas concedidas. Además de tu capacidad de generar recursos, tu estado civil, tu edad, tu profesión o el tipo de contrato laboral que tengas. Se recomienda que la cuota a pagar no supere el 35% de tus ingresos.
  • El valor de tasación de la vivienda. Se trata de un valor que permitirá saber hasta qué importe de financiación te pueden conceder.
  • El porcentaje de financiación solicitado. Dicho porcentaje de financiación es el cociente entre el importe que has solicitado y el valor de tasación. Normalmente la concesión no va más allá del 80% del valor de tasación de la vivienda (o de compra, si es menor), lo que supone que tendremos que disponer de al menos un 20% para iniciar el proceso. No obstante, el importe del préstamo puede depender de otros factores. Por ejemplo, entre otros, si se trata de una primera o una segunda residencia.

Asimismo, hay que tener presente que la compraventa lleva asociada unos costes adicionales en concepto de impuestos, notaría, registro y gestoría que corren a cuenta del comprador. Tu banco siempre te aconsejará sobre las mejores opciones valorando estas y otras premisas.

Consultar el Registro de la Propiedad es uno de los primeros aspectos que deberías tener presentes antes de la compra de un inmueble.

Consultar el Registro de la Propiedad es uno de los primeros aspectos que deberías tener presentes antes de la compra de un inmueble. Foto: Pere Peris

Clave 3: ¿Qué no debo pasar por alto antes de comprar mi casa?

Más allá de que la elección de una casa suele ser una decisión muy meditada, es necesario realizar algunas comprobaciones para evitar sobresaltos posteriores. Ten en cuenta todos estos elementos.

  • Consultar el Registro de la Propiedad. De esta forma podrás ver si la vivienda está inscrita a nombre del vendedor y si está libre de cargas. Si la vivienda no estuviera a nombre del vendedor, o si tuviera cargas registrales que haya que cancelar, habrá que hacer trámites previos a la compra de la vivienda.
  • Verificar que no existan arrendamientos. El vendedor nos deberá confirmar si la vivienda está en régimen de arrendamiento o alquiler antes de la compra.
  • Consultar el Catastro de Bienes Inmuebles. Esto permite obtener una certificación catastral descriptiva y gráfica de un bien inmueble, la superficie construida en el piso o el año de la construcción de la vivienda.
  • Comprobar el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles. Antes de comprar debes comprobar en el Ayuntamiento que el anterior propietario tiene los pagos al día. Si existieran, lo habitual es pactar que se descuenten del precio de compra.
  • Consultar con el administrador si hay cuotas pendientes de la comunidad de propietarios. Es importante conocer la cuota que se deberá pagar periódicamente, pero también cuáles son los gastos habituales y si la comunidad tiene deudas o hay alguna derrama prevista. Si hay cuotas pendientes, la vivienda responde de esas cantidades adeudadas del año en curso y de los tres anteriores.
  • Otras comprobaciones. Por ejemplo, el vendedor tiene que facilitarte el certificado de Eficiencia Energética, la cédula de habitabilidad o la licencia de primera ocupación (un documento que prueba que la edificación construida cumple con todas las exigencias legales para ser destinado para uso residencial).
Ten claras cuáles son las diferencias entre una hipoteca a tipo fijo o variable.

Ten claras cuáles son las diferencias entre una hipoteca a tipo fijo o variable. Foto: Eugeni Pons

Clave 4: Entender cómo funcionan las hipotecas y elegir la que más me conviene

Tu banco analizará tu situación económica particular, así como la situación del inmueble que deseas comprar. De este modo podrán presentarte la mejor alternativa de financiación que se adapte tanto a tu situación financiera como a las características de la vivienda que vas a adquirir. Una vez tomada la decisión, y con la documentación aportada, se encargarán de analizar la operación concreta y entregarte una oferta con todas las características y condiciones económicas concretas de tu hipoteca.

Ahí se especifica la TAE, la Tasa Anual Equivalente, que te ayuda a comparar diferentes préstamos, con condiciones diferentes de tipo de interés, comisiones, gastos, plazos y forma de amortización; el importe máximo del préstamo y su duración; las condiciones, que en caso de cumplirlas, permitirán reducir o bonificar el tipo de interés (es decir, lo que tendrás que hacer para que el préstamo sea bonificado); las condiciones exigidas para la posibilidad de reembolso anticipado y sus costes y, por último, las cuotas mensuales que van a resultar.

Ahora bien, una de las dudas más frecuentes suele ser si la hipoteca es mejor que tenga un tipo fijo o variable. ¿Cuál es la diferencia? El interés fijo proporciona una travesía sin sobresaltos por los cambios que el mercado pueda sufrir, lo que puede resultar muy interesante para evitar incertidumbres en operaciones como la hipoteca, que son a largo plazo. Por otro lado, las hipotecas a tipo variable son las que tienen un tipo de interés que varía periódicamente (cada seis meses o cada año) desde la fecha de la firma del préstamo. En este caso la elección dependerá no solo de tus circunstancias personales, sino también de la expectativa de evolución de los tipos.

En cuanto a qué financiación puedes pedir debes saber que tienes la opción de pedir hasta el 80% del valor de tasación de la vivienda, siempre que las deudas totales en las que vayas a incurrir no superen el 30-35% de tus ingresos. Igualmente, la asunción de los gastos asociados que conlleva la constitución de una hipoteca se distribuyen entre la gestoría, el registro, el impuesto de Actos Jurídicos Documentados, la notaría (a cargo de la entidad bancaria) y la tasación (a cargo del cliente).

No tienes nada que temer: tu banco llevará a cabo todos los trámites necesarios para que disfrutes de tu hogar.

No tienes nada que temer: tu banco llevará a cabo todos los trámites necesarios para que disfrutes de tu hogar.

Clave 5: Realizar los siguientes trámites

Es muy lógico que te preguntes si sabrás hacer todos los trámites para comprar tu casa. No tienes por qué preocuparte, ya que tu banco te facilitará el proceso y los trámites necesarios.

Antes de nada, el Notario donde se vaya a firmar la compra e hipoteca, y con antelación al día de la firma, explicará las condiciones del préstamo y aclarará las dudas que existan.

En primer lugar, preparará la firma de las escrituras ante notario, tanto de la compraventa de la vivienda, como de la constitución de la hipoteca en el mismo acto, en los términos que se hayan acordado. También facilitará el pago de la vivienda en los términos convenidos. Y, además, con la colaboración de gestores de confianza, desde la propia Ibercaja se encargarán de los trámites posteriores necesarios: inscribir en el Registro de la Propiedad tanto el cambio de propiedad como la hipoteca, así como asegurar que se realiza el pago de los impuestos necesarios que conlleve la transacción.

A su vez, se harán cargo de los gastos derivados del préstamo hipotecario (salvo los gastos de tasación); los gastos que se originen por la compraventa de la vivienda los asumirá el cliente.

Y, por supuesto, tu banco seguirá acompañándote en todo lo que necesites relacionado con tu nuevo hogar, como el cambio de domiciliaciones de los recibos básicos o el seguro de hogar para tu vivienda.

De haber una hipoteca la ley obliga a asegurar la vivienda.

De haber una hipoteca la ley obliga a asegurar la vivienda. Foto: Eugeni Pons

Clave 6: ¿Debo asegurar mi hogar?

Una vez que nos convertimos en propietarios de nuestra casa soñada, además del seguro obligatorio de daños, es muy recomendable la contratación de un seguro de hogar que cubrirá los desperfectos por los que surjan en la vivienda, evitando así que se pueda devaluar tu vivienda.

Se puede contratar un seguro básico de daños, pero merece la pena valorar la posibilidad de ampliarlo para poder cubrir robos, accidentes domésticos e, incluso, los desperfectos que podamos ocasionar a los vecinos. La póliza reflejará la existencia del préstamo hipotecario.

En Ibercaja te acompañamos en estos momentos para hacerte fácil todo este proceso. Algunos sueños son más fáciles de cumplir de lo que parece.

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