10 cosas positivas que hemos aprendido con el coronavirus

Somos conscientes del momento tan complicado que estamos pasando, pero queremos contagiar de un poco de positividad ante tanto mensaje negativo. Porque sí, hasta de las situaciones difíciles se puede sacar algo bueno. Pongamos el foco en el vaso medio lleno

Ante la pandemia ocasionada por el COVID-19, más conocido como coronavirus, la sociedad está viviendo con miedo y parece que nada bueno puede sacarse de esta situación. Pero como todo, tiene su doble cara y deseamos poner atención a algunos de los aspectos que se han generado y que nos pueden ayudar a hacer más llevadero el proceso.

Las emisiones han bajado considerablemente estos meses.

Las emisiones han bajado considerablemente estos meses.

1. Reducción sin precedentes de las emisiones de CO2

El cambio climático es un hecho que está llegando a niveles preocupantes, ocasionando desastres naturales y demás situaciones que ponen en peligro al planeta en el que habitamos. El coronavirus ha obligado a cerrar países, ha colapsado la economía, pero la contaminación ha bajado considerablemente, haciendo que la calidad del aire que respiramos sea mejor.

2. Esfuerzos para la conciliación familiar y laboral

Esta situación ha dado como resultado un avance en las técnicas de teletrabajo para la progresión de nuevos sistemas de conciliación familiar y laboral que se experimentan ahora y que pueden servir para un futuro. Trabajar desde casa puede ser efectivo y hasta placentero, si creamos el ambiente propicio.

Estos días de confinamiento en casa harán que podamos pasar más tiempo con la família.

Estos días de confinamiento en casa harán que podamos pasar más tiempo con la família.

3. Aprovecha para restablecer vínculos familiares

Como expresa a la perfección el psicólogo F. Morelli, "en una época en la que la crianza de los hijos, por razones mayores, se delega a menudo a otras figuras e instituciones, el Coronavirus obliga a cerrar escuelas y nos fuerza a buscar soluciones alternativas, a volver a poner a papá y mamá junto a los propios hijos. Nos obliga a volver a ser familia".

4. Se recuerdan los buenos hábitos de higiene

Un gesto tan obvio como lavarse las manos a menudo y de la forma correcta no solo evita los contagios de COVID-19, sino de otro tipo de virus y bacterias perjudiciales para la salud. La higiene es básica.

Lavarse las manos es crucial para prevenir contagios

Lavarse las manos es crucial para prevenir contagios

5. Nuevas costumbres de alimentación más sana

Por si el mensaje de que una alimentación más natural y equilibrada es crucial no había calado suficiente, llega este virus para decirnos lo importante de comer alimentos como frutas y verduras para reforzar nuestro sistema inmune. Así como hacer yoga y otros ejercicios físicos que equilibren nuestra mente y cuerpo, que al fin y al cabo, van de la mano, uno no puede estar bien sin el otro.

Al pasar más tiempo en casa tenemos más tiempo para cocinar y cuidar nuestra alimentación.

Al pasar más tiempo en casa tenemos más tiempo para cocinar y cuidar nuestra alimentación.

6. Mayor conciencia social

Volviendo de nuevo al sabio discurso de Morelli, "en una fase social en la que pensar en uno mismo se ha vuelto la norma, este virus nos manda un mensaje claro: la única manera de salir de ésta es hacer piña, hacer resurgir en nosotros el sentimiento de ayuda al prójimo, de pertenencia a un colectivo, de ser parte de algo mayor sobre lo que ser responsables y que ello a su vez se responsabilice para con nosotros. La corresponsabilidad: sentir que de tus acciones depende la suerte de los que te rodean, y que tú dependes de ellos".

7. Efectos solidarios

Ante esta crisis, se han ocasionado situaciones solidarias que demuestran que el ser humano es bueno y empático. Ante la circunstancia de cierres de escuelas y la imposibilidad de llevar a nuestros hijos con los abuelos (no olvidemos que son grupo de riesgo), muchos alumnos universitarios han colgado carteles para ofrecerse como cuidadores de los más pequeños, mientras sus padres trabajan.

"En una dimensión en la que las relaciones interpersonales, la comunicación, la socialización, se realiza en el espacio virtual, de las redes sociales, dándonos la falsa ilusión de cercanía, este virus nos quita la verdadera cercanía, la real: que nadie se toque, se bese, se abrace, todo se debe de hacer a distancia, en la frialdad de la ausencia de contacto. ¿Cuánto hemos dado por descontado estos gestos y su significado?", nos hace reflexionar Morelli.

Darnos cuenta de que los pequeños gestos cuentan es una de las cosas positivas que nos llevaremos de esta crisis.

Darnos cuenta de que los pequeños gestos cuentan es una de las cosas positivas que nos llevaremos de esta crisis.


8. Poder hacer un parón para disfrutar de cosas sencillas, que nos aportan bienestar

Obviamente, no estamos de vacaciones. Se trata de una situación excepcional en la que es mejor confinarse en casa para no contagiar ni ser contagiado. ¿Qué hacemos? Pues aprovechar para disfrutar del tiempo de ocio, del tan necesario descanso, con tan mala fama. "En una sociedad que se basa en la productividad y el consumo, en la que todos corremos 14 horas al día persiguiendo no se sabe muy bien qué, sin descanso, sin pausa, de repente se nos impone un parón forzado. Quietecitos, en casa, día tras día. A contar las horas de un tiempo al que le hemos perdido el valor, si acaso éste no se mide en retribución de algún tipo o en dinero. ¿Acaso sabemos todavía cómo usar nuestro tiempo sin un fin específico?", afirma el psicólogo F. Morelli.

9. Invertir tiempo en tu casa

En acondicionarla para hacer de ella un lugar más organizado, confortable y bonito. Que sea un reflejo de tu interior, tu refugio, que transmita calma. Es buen momento para consultar revistas o webs de decoración (como esta por ejemplo), que te inspiren para nuevos proyectos domésticos.

10. Dar más importancia a la investigación científica

Destinar más recursos a la investigación es algo que se lleva pidiendo constantemente. Sin investigación, no hay cura y parece que esto se ha hecho más evidente a raíz del coronavirus. La puesta en valor del sistema público de salud también ha sido un efecto colateral de esta situación inédita.

Dadas las circunstancias, intentemos guardar la calma y ver las cosas desde un prisma más positivo. Porque como afirma el psicólogo F. Morelli, "dejemos de buscar culpables o de preguntarnos por qué ha pasado esto, y empecemos a pensar en qué podemos aprender de todo ello. Todos tenemos mucho sobre lo que reflexionar y esforzarnos. Con el universo y sus leyes parece que la humanidad ya esté bastante en deuda y que nos lo está viniendo a explicar esta epidemia, a caro precio".

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