Grassy da nuevo brillo a la belleza atemporal de su colección de joyas Sesenta

La colección que Patricia Reznak diseñó en 2013 para conmemorar el sesenta aniversario de la emblemática firma madrileña se actualiza para reafirmar su imagen elegante ajena a las modas.

La colección Sesenta se inspira en las sortijas-sello de la época romana, que a su vez tuvieron una gran influencia en las colecciones de joyería del siglo XIX.

La colección Sesenta se inspira en las sortijas-sello de la época romana, que a su vez tuvieron una gran influencia en las colecciones de joyería del siglo XIX.

Creada en 2013 por Patricia Reznak, la colección Sesenta, de Grassy, es emblemática de la maison madrileña de Gran Vía 1, de la que ella es su directora creativa y dirige junto a su hermano Yann Reznak, ambos tercera generación de una empresa familiar fundada por su abuelo Alexandre Reznak. La colección se diseñó para conmemorar el sesenta aniversario de la firma y sigue tan flamante. Los motivos del relieve han sido redibujados y recolocados para ofrecer una imagen rejuvenecida.

El emblema de la casa (caballitos de mar, concha, corona) redibujado y grabado con la técnica de Intaglio sobre una piedras ovales es el motivo central de esta colección que, según Patricia Reznak, "podría haber salido del joyero de nuestras bisabuelas".

El emblema de la casa (caballitos de mar, concha, corona) redibujado y grabado con la técnica de Intaglio sobre una piedras ovales es el motivo central de esta colección que, según Patricia Reznak, "podría haber salido del joyero de nuestras bisabuelas".

El elemento clave de todas las joyas es un sello con forma de óvalo grabado mediante la técnica de intaglio –opuesto al relieve– con el emblema de la legendaria joyería: dos hipocampos (caballitos de mar), concha y corona. “El caballito de mar me recuerda a mi abuelo. Le traía buena suerte y lo incorporó al logotipo”, señala Yann Reznak. El sello se inspira en las sortijas-sello de la época romana, que a su vez tuvieron una gran influencia en las colecciones de joyería del siglo XIX.

El emblema de la colección representado en un óleo sobre lienzo de Jorge Diezma.

El emblema de la colección representado en un óleo sobre lienzo de Jorge Diezma.

Para que el intaglio luzca en todo su esplendor, se han engastado al cincel piedras semipreciosas como la amatista grabada combinada con tres hilos de turmalinas multicolor, o el ágata bicolor y tres hilos de cuentas de cornalina en monturas gallonadas en oro mate. Los engastes de oro son en bisel o en boquilla.

Iñaki Ábalos retratado con una de las piezas de la colección.

Iñaki Ábalos retratado con una de las piezas de la colección. Foto: Adrià Cañameras

El resultado no puede ser más espectacular y vistoso: preciosos medallones, declinados también en pendientes y sortijas que, según su diseñadora, "muy bien podría haber salido del joyero de nuestras bisabuelas". Una colección elegante y sobria, cuidada hasta el último detalle, compuesta de anillos, pendientes, pulsera y collares con cuentas de ónix o cornalinas talla cabujón, con la que Grassy da una vuelta de tuerca más a su fórmula de éxito, basada en la belleza atemporal de las joyas clásicas y duraderas.

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