El desparpajo de Sebastian Herkner
La feria Maison & Objet de París elige diseñador del año al creador alemán que hace del collage y de las influencias más diversas una virtud
Aleks Gallardo
Periodista especializado en interiorismo y diseño / Coordinador web de Arquitectura y Diseño
Estudió diseño de producto en Offenbach, donde estableció su propio estudio en 2006. En sus primeros años como diseñador, Sebastian Herkner (1981, Bad Mergentheim, Alemania) trabajó juntoa Stella McCartney en Londres, donde dice que aprendió a trabajar con el color, característica que ha sabido convertir en su emblema en el campo del diseño de mobiliario contemporáneo.
Desde el principio de su carrera, Herkner ha cautivado a grandes empresas de mobiliario internacionales –Thonet, Moroso, Dedon, Sancal...– que saben que gracias a él sus productos sumarán valor añadido. Con tan solo 37 años su obra es prolífica y cuenta ya con un best seller, la mesa auxiliar Bell, de vidrio soplado y realizada íntegramente a mano, lo singular de esta mesilla es que durante tres años no consiguió editor hasta que ClassiCon apostó por ella y logró el prestigioso premio red dot en 2010.
Ganador de hasta treinta premios internacionales, entre ellos, el German Design y el IF, sus diseños tienen como base el empleo de técnicas de fabricación tradicionales, las cuales combina e interpreta mediante el uso de nuevas tecnologías, sin atender a tendencias o criterios de mercado. Viaja constantemente y su obra sabe sacar provecho de esa multiculturalidad. “Deberíamos considerar más la importancia de vivir juntos. Se trata de apertura, hospitalidad y curiosidad”.
Según la feria Maison & Objet de París, que le ha proclamado diseñador del año 2019, Herkner "es un hombre que despliega un amor incondicional por la artesanía, un instinto por el color, un afán por abrazar lo global y otras culturas, un apetito por los materiales tradicionales, un deseo por abarcar la sostenibilidad, un ojo entrenado para el detalle y un sentido del respeto por el tiempo que se tarda en crear una pieza maravillosa". Un modo de corresponder la fidelidad del creador alemán al certamen, del que afirma que no se pierde ninguna edición.