Hermès se viste de punk en Madrid

La marca de lujo presenta Chaîne d'Ancre Punk, su nueva colección de joyería con un espíritu transgresor

María Buey

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Tras su paso por Tokio y París, ha llegado a la tienda de Hermès de la calle Ortega y Gasset de Madrid la muestra de la última colección de la marca, Chaîne d'Ancre Punk. En esta ocasión, Pierre Hardy, director creativo de la línea de joyería de Hermès, ha combinado armónicamente dos momentos muy lejanos en la historia de la moda. El motivo desencadenante de la colección ha sido la pieza chaîne d'ancre, lo que podríamos llamar el eslabón original de la joyería de la marca que, creado en 1938 se ha convertido en un clásico de Hermès que no ha parado de reinventarse hasta el día de hoy.

Colección Chaîne d'Ancre Punk, de Hermès.

En esta ocasión Hardy comenzó a intervenir la clásica pieza, elongándola y curvándola hasta que llegó a unas formas que se asemejaban a las de un imperdible. Desde ese momento incorporó este elemento, símbolo de la juventud rebelde del punk de los 70, estandarte de toda una generación, y los significados que evoca de transgresión y fuerza.

Colección Chaîne d'Ancre Punk, de Hermès.

Connotaciones como salir de la norma y romper con lo existente propias de este movimiento están fielmente reflejadas en toda la campaña que acompaña el imaginario de las piezas. Un despliegue expositivo que se vale del rasgado, lo roto o el golpe en la pared para crear los agujeros que contienen las piezas resplandecientes en su interior.

Colección Chaîne d'Ancre Punk, de Hermès.

Se trata de una colección compuesta por pendientes, brazaletes, anillos, broches y collares en oro, oro rosa, plata y diamantes. La amplia gama en el acabado de las piezas hace que podamos encontrar detalles para acompañar un look diario como auténticos tesoros para momentos especiales con más de 250 diamantes incrustados a mano.

Colección Chaîne d'Ancre Punk, de Hermès.

Hardy combina la decisión de la línea concisa y definida que dibuja el imperdible con la sutileza del movimiento de los elementos colgantes que el diseñador tanto aprecia por su capacidad para reflejar de forma tan evocadora la feminidad. Como cortinas, múltiples cadenas de distintas longitudes y densidades según la pieza, caen sobre la clavícula o el pecho descolgados desde el imperdible del collar o broche, plasmando el movimiento y las curvas de la fisionomía de la mujer.

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