El diseño italiano no se rinde frente a la pandemia de COVID-19

Diez de las firmas italianas más importantes del sector firman un manifiesto en el que piden a su gobierno que se retome la producción a partir del 20 de abril.

Sede central de Cassina con una reconstrucción de Le Refuge Tonneau, de Charlotte Perriand y Pierre Jeanneret (1938).

Sede central de Cassina con una reconstrucción de Le Refuge Tonneau, de Charlotte Perriand y Pierre Jeanneret (1938).

Son nada menos que B&B Italia, Bisazza, Boffi, Cappellini, Cassina, Flexform, Giorgetti, Minotti, Molteni Group y Poltrona Frau. Pesos pesados del diseño italiano, junto con Federlegno, la federación italiana de empresas del sector del mueble y la decoración, han dirigido un manifiesto al gobierno italiano señalando la importancia de retomar la producción industrial a partir del 20 de abril en lugar del 4 de mayo como está previsto ahora. Para los firmantes, se trata de una decisión que incidirá profundamente en el futuro industrial, económico y social del país transalpino.

Los firmantes del documento, dirigido en concreto a Vittorio Colao, responsable del Grupo de Trabajo para la Recuperación, y Stefano Patuanelli, ministro de Desarrollo Económico, afirman que si el sector reabre cuanto antes se evitará "una tragedia industrial y económica que aniquilaría miles de empresas y cientos de miles de puestos de trabajo. Si todavía esperamos, tardaremos de diez a veinte años en recuperar lo perdido en pocas semanas".

Showroom de Flexform en Meda, Italia.

Showroom de Flexform en Meda, Italia.

Las firmas que han suscrito el manifiesto recuerdan que el del mobiliario y el diseño es uno de los tres sectores estratégicos de la producción italiana. Sus 20.000 empresas y 130.000 empleados primarios facturan 23.000 millones de euros, con unas exportaciones que superan el 60%. Si se toma en cuenta toda la cadena de la industria de la madera, las cifras suben hasta las 75.000 empresas, 315.000 empleados y 43.000 millones de euros de facturación.

Estand de Molteni Group en el Salone del Mobile 2019.

Estand de Molteni Group en el Salone del Mobile 2019.

Los impulsores de esta iniciativa apoyan su petición en primer lugar afirmando que han tomado todas las medidas para que las fábricas sean entornos seguros, respetando el distanciamiento social, controlando la temperatura de los operarios con ayuda de modernos termo escáners y facilitándoles mascarillas y guantes. A ello hay que sumar que la mayoría de los establecimientos productivos se encuentran en áreas suburbanas, lo que facilita el acceso a los mismos de manera autónoma, "a menudo incluso a pie o en bicicleta, sin tener que utilizar en consecuencia los medios de transporte público".

En segundo lugar, recalcan la necesidad del trabajo para mantener el prestigio y la competitividad de la industria italiana, máxime cuando muchos de sus competidores, por ejemplo en Alemania, Escandinavia e, incluso, "en la devastada España", continúan funcionando regularmente durante este periodo.

Interior de la fábrica de B&B Italia en Novedrate.

Interior de la fábrica de B&B Italia en Novedrate.

A este respecto, señalan que han hecho un gran esfuerzo para continuar la actividad de modo remoto. "Cada día desplegamos un gran esfuerzo para mostrarnos cercanos a nuestros recursos, clientes y a la gran comunidad de arquitectos y diseñadores esparcidos por todo el mundo. Mantener unida con el calor justo toda esta gran familia es la mejor garantía para asegurar una pronta recuperación tan pronto se pueda reanudar la producción".

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