5 maneras prácticas y efectivas de dar protagonismo a una pared

La pintura, el papel pintado, los revestimientos, los objetos de gran formato y las colecciones son algunos de los recursos más frecuentes para resaltar y vestir una pared haciéndola destacar entre todas las demás.

La piedra y el espejo son los elementos elegidos en este salón para realzar el protagonismo de sus respectivas paredes.

La piedra y el espejo son los elementos elegidos en este salón para realzar el protagonismo de sus respectivas paredes. Foto: Eugeni Pons

Las paredes vacías asustan. Enfrentarnos a una de ellas nos impone de tal manera que muchas son las veces que optamos por colgar dos o tres cuadros para salir airosos del asunto. Sin embargo, existen muchas posibilidades para aprovechar su potencial, otorgándoles un protagonismo que ayudará a crear un espacio distinto y lleno de personalidad.

En primer lugar, el recurso universal para transformar y realzar una pared frente a otras es pintarla. Como el objetivo es hacerla destacar, la opción más popular es decantarse por un color intenso frente al color base neutro de las demás paredes de la estancia. Así, el azul, el verde y el gris grafito son algunas de las posibilidades para pintar la pared elegida que, por lo general, se recomienda que sea la presidida por el sofá.

Los objetos decorativos elegidos para lucir en ella aportarán contraste haciéndola destacar aun más. Además del evidente blanco, los dorados ayudarán a aportar luz. Otra posibilidad sería optar por el efecto degradado que consiste en pintar todas las paredes en la misma gama pero en dos o tres tonos distintos, siendo el más oscuro el de la pared principal.

La pared oscura, el contraste con el blanco, la colección de platos y el verde de la chimenea son los trucos decorativos empleados para dar protagonismo a esta pared.

La pared oscura, el contraste con el blanco, la colección de platos y el verde de la chimenea son los trucos decorativos empleados para dar protagonismo a esta pared. Foto: Eugeni Pons

En la misma línea encontraríamos el papel pintado, últimamente en tendencia con propuestas de preciosos y variados diseños de altísima calidad, no sólo pensados para dormitorios y salones sino también para cocinas y baños. Patrones gráficos y abstractos que aportan modernidad, formas orgánicas procedentes de la naturaleza que dan frescura e incluso imitación de revestimientos están a nuestro alcance sin necesidad de realizar ningún tipo de obras.

Justamente los revestimientos aparecen como la tercera de las posibilidades, también en auge. Piedra, ladrillo, madera o paneles que la imitan son una manera tremendamente efectiva de captar la atención de cualquier espectador proporcionando personalidad y carisma. Además combinan con cualquier estilo ya que incluso pueden tratarse, como es el caso del ladrillo muy popular también pintado de blanco.

La piedra cuenta con una gran variedad de texturas, colores y acabados que ennoblecen cualquier proyecto.

La piedra cuenta con una gran variedad de texturas, colores y acabados que ennoblecen cualquier proyecto. Foto: Eugeni Pons

Si se busca llamar la atención de una manera sencilla lo más práctico y rápido es apostar por elementos en gran formato. Espejos inmensos, cuadros XXL o tapices que también agregan calidez se convertirán en el mejor punto focal alrededor del cual girarán los demás elementos. Esto implica tenerlo en cuenta a la hora de decorar ya que en cierto modo puede condicionar el resto de decisiones.

Una de las propuestas con más acogida son las obras de arte plásticas como dibujos, pinturas, fotografías e incluso esculturas de pared. Teniendo en cuenta que se trata de una vivienda y no un hotel o establecimiento comercial, es importante decantarse por una pieza con la que nos identifiquemos de uno u otro modo. El arte es muy personal así que es fácil acertar si nos dejamos llevar por nuestros gustos, las sensaciones que nos transmite y, por supuesto, las peculiaridades de la estancia a la que está destinada.

Espejo de gran tamaño en recibidor blanco con vigas

Espejo de gran tamaño en recibidor blanco con vigas Foto: Eugeni PonsRe

Por último, en el extremo opuesto encontraríamos la tendencia contraria consistente en combinar muchos elementos de menor tamaño confiriéndoles la categoría de colección. Además de resultar muy visual, es una buena manera de mostrar y conservar muchas de las que suelen permanecer amontonadas en armarios o desvanes. Algunas de las posibilidades serían espejos antiguos, platos pintados a mano, abanicos de distintas épocas, máscaras venecianas, relojes o láminas antiguas.

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