Este loft moderno y diáfano envuelve la dinámica vida de dos atletas

La interiorista Maayan Zusman reforma esta vivienda de 120 m2 para una pareja de atletas a partir de espacios diáfanos y cerramientos de cristal que maximizan la luz natural y la superficie disponible

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Comedor y cocina abierta en amplia zona de día con suelo de madera en espiga y luminaria suspendida negra

En la ciudad de Tel Aviv, la diseñadora de interiores Maayan Zusman, con sede en la propia ciudad israelí, ha proyectado este apartamento de dos dormitorios, equipado con una serie de detalles personalizados específicos para su alta y deportiva pareja de propietarios

Vista de salón desde cocina con luminarias suspendidas en negro, vigas en cemento sin pulir y gran apertura a exterior

El apartamento, originario de la década de 1940, se ha reacondicionado para dar soluciones a la medida de los propietarios. Para ello, la diseñadora local ha ajustado la altura de los armarios para un óptimo manejo. Las luminarias negras suspendidas sobre la mesa del comedor son de la firma Gubi.

Salón con sofá aterciopelado azul, butaca gris y alfombra blanca y verde

En esta ocasión, la artífice del proyecto ha contado con la colaboración del arquitecto Amir Navon, la diseñadora de interiores Karen Brockmann y estudiantes del programa de postgrado Studio 6b de Tel Aviv para llevar a cabo esta vivienda. El sofá modular azul del salón es de Handvark y la luminaria de Flos.

Viga y pilar en cemento sin tratar en zona de estar con suelo de madera y elevación en hormigón

El apartamento, situado en la Plaza Habima, cuenta con una superficie de 120 m2 que se organiza sobre una planta rectangular y se divide por dos destinando la mitad del espacio a zona de día y la otra mitad a zona de noche.

Estantería junto a salón, silla de madera y asiento verder, vigas pintadas en blanco

En el espacio principal de la vivienda, una larga librería con marco metálico y zona de trabajo en la parte inferior ocupa un amplio frente de pared. El área queda delimitado sobre una elevación de hormigón que contrasta con el suelo de madera del resto del espacio.

Cocina abierta con isla de trabajo con encimera blanca y mesa de comedor.

Junto a la entrada de la vivienda se sitúa la cocina, totalmente abierta y equipada con una isla de trabajo, que comparte espacio con el comedor y el salón. El mobiliario es de color lavanda, acompañado de encimera de tonos blancos.

Dormitorio principal con cabecero en negro y somier en blanco en voladizo

De los dos dormitorios con los que cuenta la casa, el principal está presidido por un gran cabecero alistonado en negro y acompañado de un frente de armarios bajos en gris, dispuestos  por el perímetro de la estancia y que dejan al descubierto los grandes ventanales al exterior.  

Dormitorio principal con cabecero negro en listones, grandes ventanales a exterior y módulos bajos en gris a lo largo de todo el perímetro

La autora del proyecto ha optado por amueblar la casa basándose en una paleta de colores a base de blancos, negros y grises a fin de crear un ambiente contemporáneo. Solo pequeñas pinceladas de color en el salón y la cocina rompen con esta dominante.

Cuarto de baño con cerramiento de cristal transparante con ducha integrada y zona de lavamanos con módulo suspendido en negro

El dormitorio principal incorpora un cuarto de baño que se integra en la estancia gracias a sus cerramientos de cristal transparente. De estética minimalista, un revestimiento porcelánico tiñe de gris paredes y suelo, en la luminosa estancia que se acompaña, a su vez, de una ducha en obra y grifería en acabado negro.   

Rincón de trabajo con estructura de madera bajo ventana, taburete bajo negro, puerta de entrada y ventana a estancia continua de cristal con perfilería en negro

Junto a la cocina, una estrecha estancia hace las veces de despacho. Sus pequeñas dimensiones se ven optimizadas gracias a la presencia de luz natural y aus cerramientos de cristal transparente que comunican directamente con el pasillo y la cocina, dando una mayor sensación de amplitud. 

Detalle zona de trabajo con luminaria de sobremesa en acabado negro y dorado, pared con textura

El estudio cuenta con un sencillo mobiliario a base de una tabla de madera bajo el hueco de la ventana, que hace las veces de mesa, y un taburete negro. El acabado tosco de la pared otorga al conjunto un carácter original y rompedor. 

Aseo con paredes en negro y grifería y piezas cerámicas en blanco

Este pequeño aseo de cortesía sigue los mismos parámetros cromáticos que el resto de la vivienda. En este caso, la presencia de una pared pintada de negro hace resaltar la grifería y el equipamiento acabados en blanco. 

Cuna central en gris oscuro, alfombra marrón, mecedora con asiento en gris claro, armario blanco, suelo de madera, hija de cristal transparente

La habitación infantil está equipada con un cuna y una mecedora, ambas de madera gris. Ajena a elemento supérfluos y bajo una estética muy depurada, la estancia se completa con un armario a medida en blanco y un cuarto de baño situado tras un tabique de cristal. 

Habitación infantil con mecedora y cuna, cambiador junto a ventana

La zona de cambiador se ha habilitado en la parte más luminosa e íntima del dormitorio, justo debajo del hueco de la ventana. 

Cuarto de baño junto a habitación con cerramiento con tabique transparente, bañera, inodoro y lavamanos en blanco con grifería y perfilería en negro.

El cuarto de baño de la habitación infantil conecta física y visualmente con el dormitorio gracias al cerramiento acristalado que los separa. Líneas simples y puras visten a una estancia monocromática cuya grifería en negro pone el contrapunto a su aspecto inmaculado. 

Cuarto de baño con gresite gris claro en suelo y revestimiento, mueble bajo lavamanos blanco y grifería en negro

Un gran cubículo luminoso encierra a través de paramentos de cristal este cuarto de baño continua a la habitación. Esta conexión directa favorece una mayor sensación de amplitud para ambas estancias. 

A la altura de sus propietarios. Así de literal es como el estudio de interiorismo de Maayan Zusman ha proyectado esta vivienda para una alta pareja de atletas y su bebé. Situada en la ciudad israelí de Tel Aviv, sus 120 m2 de superficie partían de una planta rectangular originariamente oscura y estrecha que la autora del proyecto ha sabido transformar y llenarla de luz natural. La nueva disposición incluye salón con balcón, comedor, cocina abierto, aseo, estudio y dos dormitorios con baño integrado. De este modo, la zona de día y la de noche fragmentan la vivienda en dos partes casi iguales, aunque con un planteamiento diferente. Si bien el área más pública apuesta por una disposición diáfana y exenta de particiones, el área más privada opta por mantener la privacidad de cada dormitorio a la vez que incorpora tabiques de cristal transparente como elementos divisorios. De este modo, se mantiene la conexión visual, se gana en luminosidad y sensación de amplitud, y al mismo tiempo se gana en seguridad y aislamiento acústico (cerrando el acceso) en el caso de requerirlo.

Para este proyecto, la interiorista Maayan Zusman ha contado con la colaboración del arquitecto Amir Navon, la diseñadora de interiores Karen Brockmann y estudiantes del programa de postgrado Studio 6b. Tal fusión de talento ha dado como resultado un apartamento de estética cosmopolita y aires parisinos, con un atractivo juego cromático a base de azules, lavandas y verdes, para la zona de día, y de blanco, grises y negro, para la zona de noche. Un mobiliario personalizado, acorde a la altura y necesidades de almacenaje de sus propietarios, contribuye a una óptima funcionalidad.

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