Así abraza la costa australiana el salón de esta casa de playa

Bajo una singular cubierta de madera de pliegos abovedados, obra del estudio Madeleine Blanchfield Architects, se abre una vivienda de interiores minimalistas y ambiente sereno que asoma a la naturaleza exterior.

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Salón abierto hacia exterior con mesilla auxiliar y mesas de centro con sobre de madera, butacas de madera y cojines blancos y sofá en piel marrón

Madeleine Blanchfield Architects proyecta esta vivienda en la costa australiana para una pareja que jubilados con espectaculares vistas al mar.

Zona de estar con mueble bajo negro, luminaria negro tipo aplique y jarrones en blanco para vegetación

Sobre una sólida base de piedra, un techo flotante de madera sobresale hacia la terraza con vistas a través de su generosa fachada abierta.

Zona común de comedor y salón, con butacas y asientos de madera, sofá de piel marrón, frente de armarios panelados con madera alistonada blanca

La vivienda se abre a una espaciosa sala de estar de planta diáfana que ha sido decorada para que sus propietarios disfruten de un espacio cálido y acogedor, y al mismo tiempo minimalista y moderno.

Cubierta de formas geométricas, paredes de madera blanca, sofá de piel marrón y mesas circulares con estructura tubular

Frente a la sencillez del espacio, el original techo de madera natural se forma a partir de pliegues geométricos los cuales se despliegan desde la entrada hasta la terraza que asoma al paisaje natural.

Butacas de madera y cojines en blanco, alfombra de rafia con vistas a la playa

La zona más pública de la vivenda, provista de cerramientos correderos de cristal transparente, se abre hacia el exterior y abraza el paisaje circundante, en plena zona costera de Sídney. 

Comedor junto a salón y cocina aiberta, suelo de granito que se prolonga hacia el exterior, con butacas en piel marrón

La vivienda se divide en dos niveles, donde el superior se ha planteado como un apartamento de planta abierta en la que se dan cabida cocina, comedor y salón. El nivel se completa con su propio garaje, una habitación y un estudio.

Cubierta geométrica a modo de acordeón, barandilla transparente frente a vista exterior a playa

La proyección de los techos a gran altura favorece la sensación de libertad de la vivienda y establece, así, un diálogo más directo con el mar y las montañas que rodean a la vivienda. El empleo de una barandilla transparente, enfatiza más si cabe esa sensación y evita romper visualmente la panorámica.

Comedor con cocina abierta y cerramiento de cristal corredero

En el nivel inferior se encuentra un apartamento de tres habitaciones separado pero conectado internamente, provisto de salón y comedor unidos y abiertos al exterior.

Cocina abierta a salón y comedor, encimera de mármol con mobiliario en blanco alistonado

La cocina de la primera planta, totalmente diáfana e integrada a la zona de estar, está provista de una amplia isla de trabajo de mármol y mobiliario de aspecto sereno que invitan a cocinar y desenvolverse por la cocina cediendo mucho del protagonismo a las exclusivas vistas que regala el enclave. 

Exterior de la vivienda con formas rectas y una singular cubierta geométrica

En todo momento, los principios de sostenibilidad se han entrelazado para optimizar la ganancia y el control del calor, el reciclaje y la reutilización del agua. Todo ello bajo una estructura de aspecto sencillo a la vez que singular, provista de ventilación cruzada que permite enfriar pasivamente la casa, aprovechando al máximo su ubicación en la ladera. 

Puerta de acceso a vivienda junto a garaje, todo revestido con madera alistonada blanca

Desde el exterior, la vivienda se presenta como un sencillo cubículo blanco de una sola planta, con fachada alistonada, que se asienta sobre una colina de forma serena y pura.

Escaleras de acceso al piso superior, pasamanos negro, carpintería de madera natural, a juego con marco de cuadro

Tanto en el interior como en el exterior, la casa sigue siendo sencilla, atemporal y conectada con su paisaje, fundada en los principios de sostenibilidad. 

Zona de paso con gran lucernario en el techo y armarios de almacenaje hecho a medida

La zona de entrada está iluminada por la luz natural que incide por los lucernarios y la puerta principal acristalada para crear una entrada acogedora, a la vez que discreta.

Puerta de acceso a dormitorio con tirador en contraste con puerta en blanco, estor vertical para controlar la entrada de luz

A lo largo de todo el proyecto se ha apostado por una distribución abierta, alejada de convencionalismos y con una menor formalidad alrededor de las diferentes zonas y habitaciones, permitiendo un flujo continuo entre los espacios. 

Dormitorio con armarios a modo de separador de ambientes hecho a medida, cabecero en madera natural y frente acristalado

El dormitorio principal del piso superior está equipado con mobiliario hecho a medida que actúa como separador de ambientes entre la zona de noche y el cuarto de baño situado en la parte trasera. 

Carpintería en acabado madera natural frente a paredes en blanco y suelo en tonos grisáceos

La construcción y los materiales, muchos de ellos locales, son sencillos y económicos pero con acabados impecables.

Revestimiento en forma hezagonal, tipo mármol, lucernario en techo de cuarto de baño

Grandes aperturas cenitales y laterales aportan mucha luminosidad a las diferentes estancias. Asimismo, el empleo de una paleta de colores sutiles y naturales proporciona una mayor sensación de amplitud y pureza a unos interiores que se proyectan permanentemente hacia fuera.  

Cuarto de baño con bañera exenta, mobiliario suspendido a base de un bloque de marmol con lavamanos integrado, frentes de armarios superiores en espejo

Los suelos de hormigón y los acabados mínimos en los cuartos de baño responden a un carácter mesurado y honesto, donde llama la atención el sencillo y elegante revestimiento de formas hexagonales que viste algunos de los frentes de pared.  

Ducha con asiento de obra, revestido de baldosas en foma de hexágono, grifería en acabado latón

De aspecto homogéneo, la zona de ducha se reviste de baldosa cerámica, acompañada de grifería en acabado latón, dotando al conjunto de un aspecto sinuosa y sensible.

En plena costa este de Australia, concretamente en Crescent Head, es donde la arquitecta Madeleine Blanchfield ha proyectado esta vivienda para una pareja de jubilados que quiere disfrutar de la playa y de la naturaleza en un ambiente diáfano y minimalista. La vivienda se asienta en una colina junto a otras casas con techos inclinados. Tomando como punto de partida el contexto circundante, se ha proyectado una cubierta de madera que, si bien es recta, presenta unas formas geométricas abovedadas que visualmente parecen ladearse como el resto de construcciones. Los controles de planificación en el área han cambiado recientemente por lo que la altura y el volumen de la casa es claramente mayor que las viviendas vecinas existentes. Bajo estas condiciones, el estudio de Blanchfield ha trabajado para minimizar el impacto de la casa y a la vez maximizar las comodidades de los clientes dando respuesta a las condiciones existentes.

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El proyecto trata la casa como un todo, en lugar de separar los interiores y la arquitectura. El empleo de madera, hormigón, cerámica, cristal y yeso en la construcción, así como la pureza del volumen estructural de la casa son fruto del entorno y las condiciones. La ventilación cruzada, la protección solar, los disipadores de calor y el uso de materiales locales fueron fundamentales para el diseño de la casa.

Provista de dos niveles, la planta superior está pensada para ser la vivienda de los propietarios, diáfana y de gran amplitud, que realza la apreciación de las vistas y del entorno natural; mientras que la planta inferior se ha proyectado como un apartamento para invitados con tres dormitorios que dan al jardín. En ambos niveles, la sensación de luz y apertura se abraza en todo momento.

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