Los 37 metros cuadrados mejor aprovechados de Estocolmo

Un piso pequeño encantador en la capital sueca con una distribución inteligente y sabias decisiones en cuanto a muebles y color. El salón, la cocina y el comedor ocupan un único espacio, mientras que el dormitorio se ha planteado como una estancia aparte, pero visualmente conectada.

Este piso en Estocolmo ofrece su cara más radiante. Pese a sus dimensiones (37 m2), se ha conseguido crear un dormitorio aparte. Además, sus vistas al lago hace que crezca visualmente. 

La rehabilitación ha priorizado el factor bienestar. Para ello, se ha generado un ambiente práctico y acogedor al mismo tiempo. Los materiales naturales como la madera combinan con tonos suaves, creando una atmósfera agradable. 

Aunque es un piso de pocos metros, ahora, su propietario puede disfrutarlo, con la garantía de que se ha aprovechado hasta el último milímetro de espacio. Además, el piso está ubicado en un precioso edificio de los años 20 con ascensor.

 

 

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Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa baño

La ausencia de metros no está reñida con la elegancia, como muestra este baño, en el que se ha incorporado un espejo ovalado que hace juego con las curvas de la grifería. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa cocina comedor salon lamparas de techo

En el espacio principal se ha optado por una chaise longue, acompañada de una cómoda butaca. Se ha optado por delimitar la zona del salón con una alfombra, para diferenciarlo del comedor. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa cocina comedor salon lamparas negras

La inteligente reforma incluye una cocina en forma de L, ubicada en la pared para ganar espacio. Y con una iluminación que conecta con la del salón. Los tonos suaves y las notas de artesanía dan calidez al conjunto. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa cocina comedor salon mesa redonda

El salón, el comedor y la cocina habitan un único espacio, mientras que el dormitorio se ha planteado como una estancia aparte. Una galería transparente hace de nexo entre la zona social y privada. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa cocina comedor salon sillas en negro

Después de la intervención, la luz natural procedente de las ventanas situadas en una de las paredes alcanza todos los rincones de la casa. En el comedor se ha optado por muebles de aspecto ligero que contribuyen a que la luz circule libremente. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa cocina comedor salon

El suelo de madera a lo largo de todo el piso ayuda a dar continuidad estética y proporciona una agradable sensación de confort.  

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa dormitorio

Se ha aprovechado la arquitectura de la propia habitación como recurso decorativo. La cama, con sábanas en tonos claros, ocupa casi todo el dormitorio, aunque aún ha quedado espacio para un armario. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa salon

La decisión de poner vidrio en una de las esquinas del dormitorio responde al mismo propósito de agrandar el piso visualmente, a la vez que supone un elemento distintivo. 

Piso en Estocolmo con paredes en gris y rosa terraza

Todavía queda espacio para una terraza con su mesa y sus sillas que comparten estética con las del comedor. Las vistas no pueden ser más reconfortantes. 

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