El Mediterráneo llega a Australia

Vivienda de concepción minimalista en Perth, del estudio Space Agency

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018. La piscina longitudinal anima a darle un uso deportivo

La piscina longitudinal anima a darle un uso deportivo

004. El salón se abre con generosidad al exterior aprovechando una óptima circulación de las corrientes de aire

El salón se abre con generosidad al exterior aprovechando una óptima circulación de las corrientes de aire

010. La concepción espacial del arquitecto se respetó al máximo en el proyecto de interiorismo

La concepción espacial del arquitecto se respetó al máximo en el proyecto de interiorismo

005. La conexión con la terraza no conoce límites

La conexión con la terraza no conoce límites

009. La escalera al fondo lleva a la terraza superior, desde donde la casa se asoma al vecindario

La escalera al fondo lleva a la terraza superior, desde donde la casa se asoma al vecindario

006. Silla Basket, de Nanna y Jørgen Ditzel para Kettal. Al fondo, lámpara Cestita, de Miguel Milá para Santa&Cole

Silla Basket, de Nanna y Jørgen Ditzel para Kettal. Al fondo, lámpara Cestita, de Miguel Milá para Santa&Cole

016. El dormitorio principal es otro espacio abierto donde la luz es el principal protagonista

El dormitorio principal es otro espacio abierto donde la luz es el principal protagonista

014. Sala de estudio, más recluida para trabajar con concentración

Sala de estudio, más recluida para trabajar con concentración

Un buen arquitecto necesita siempre de un buen cliente. Es la feliz coincidencia que tuvo lugar en esta casa en Claremont, barrio de Perth, la principal ciudad del este de Australia. En esta desahogada comunidad junto a la playa, ideal para quienes buscan pasar el resto de sus días sin sobresaltos, Michael Patroni, de Space Agency, diseñó una vivienda de lenguaje depurado y moderno que se eleva cuatro plantas a lo largo de 500 metros cuadrados, dejando que la parcela, de 390, respirase con una piscina paralela a la valla; su forma longitudinal responde más a necesidades deportivas que al gusto por el chapoteo.

El punto de partida del proyecto era desarrollar una idea de hogar atemporal, que sobreviviera el paso del tiempo sin caer rápidamente desfasada. Ante este reto, la solución más inteligente suele ser el despojamiento y cuidar los detalles al máximo, en especial los de carácter más técnico, como las carpinterías o los suelos. El propio interiorista, Salvatore Fazzari, respetó al máximo esta consigna: "Puse mucho cuidado en no romper las líneas maestras de la casa. Su dueño fue el primero en señalarme que pensara en la concepción espacial de la misma".

El color blanco, propio de climas cálidos, se adueña de toda la vivienda que se abre con generosidad al exterior aprovechando una óptima orientación hacia las corrientes de aire. Aunque en las antípodas del planeta, la estética mediterránea, reconocen arquitecto e interiorista, inspira el proyecto. Es la búsqueda de una atmósfera de relajación lo que también subyacía en su trabajo y su querencia por las formas contemporáneas como revelan detalles de diseño como la silla Basket, de Nanna y Jørgen Ditzel, y editada por Kettal (1950) o las lámparas FAD (1973) y Cestita (1962), estas dos últimas del español Miguel Milá para Santa & Cole.

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