El hormigón es lo que necesitas si vives en el campo

Entre las montañas de Geraneia y las llanuras de Megara, en Grecia, el estudio Tense Architecture Network proyecta esta casa de hormigón, concebida como una segunda residencia en medio de un olivar

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Vista acceso a vivienda, camino de tierra, árboles junto al camino, fachada exterior apaisada

La casa de hormigón proyectada por el estudio ateniense Tense Architecture Network se levanta solitaria en medio de un olivar, rodeada de más de 300 árboles frutales, al oeste de la histórica región griega del Ática.

Exterior estructura con bloques de hormigón, arbol en esquina con agua, interior cocina iluminada

La forma triangular de la casa enmarca un patio central hacia el que se dirigen todas las vistas que se orientan dirección sur, en lugar de hacia las llanuras abiertas. Al mismo tiempo, en la zona de salón y cocina se crea un gran ventanal con vistas a los olivares y a las montañas de Gerania.

Parte trasera de casa, exterior roddeado de árboles y zona rural, estructura de hormigón y hoja de acero corten.

Las superficies exteriores de la casa a base de hormigón esperan su gradual corrosión fomentada por las plantas que la rodean, procedentes tanto de su acogedor suelo de Ática como de su jardín creado en la propia cubierta.

Zona exterior junto a cocina, estructura fachada de hormigón, cerramientos cristal transparente, columna de acero corten

Los cerramientos de cristal que aíslan el interior retroceden unos centímetros de los bordes de la estructura de hormigón y crean un porche cubierto delante del salón y el comedor, protegido por el voladizo del tejado.

Salón con suelo de hormigón, módulo consola de madera, butaca naranja, mesa de centro circular, sofá marrón, cortinas de gran altura de terciopelo mostaza, cerramientos acristalados

El salón se abre por un lado hacia las montañas y por el otro al patio interior, todo ello en un espacio diáfano recubierto de hormigón y cristal, y de una cortina dorada que puede extenderse y separar ambientes o crear mayor privacidad. La dosis de calidez la aportan las sobrias piezas de madera que visten el ambiente.

Estructura exterior vivienda, con cerramientos abiertos, pavimento continuo de hormigón, sofá marrón, mesita circular madera, consola madera, chimenea suspendida.

Los cortes verticales abren la carcasa de hormigón a vistas seleccionadas y dirigen la luz del sol hacia el interior. Una vez en el interior, la mesa del comedor de gran longitud está suspendida del techo por una chimenea metálica, que planea sobre una rejilla que se abre sobre el suelo de hormigón.

Salón-comedor-cocina, marco de cerramiento, estructura de hormigón, mesa y sillas transparentes de comedor, vista exterior campo

Las puertas correderas de cristal se extienden de suelo a techo por todo el ancho de las dos fachadas, abriendo los espacios interiores hacia el jardín. Los espacios comunes y las zonas de descanso están separados en dos bloques a cada lado del patio y unidos por un pasillo acristalado que discurre por uno de los lados del patio.

Cocina con comedor, isla de madera, mesa de centro continua de madera y gran capacidad, sillas transparente, vista exterior a campo y montañas, cortinas mostaza.

En la zona de día, una cálida mesa de comedor de madera se prolonga desde la parte superior de la superficie de trabajo de la cocina, a modo de isla. Una ligera separación entre ambas superficies permite el paso curvilíneo de una cortina dorada que otorga privacidad especialmente al caer la noche.

Dormitorio con estructura de madera, revestimiento pared madera, suelo de hormigón, cerramiento cristal transparente a bajo, encimera de piedra suspendida, cortinas mostaza

El dormitorio ocupa la parte más privada de la casa y cuenta con revestimientos de madera, suelo de hormigón y cerramientos de cristal que separan la estancia del baño continuo y se acompaña de encimera de granito suspendida.

Cubierta exterior ajardinada, estructura de hormigón, cerramiento de cristal

La azotea de la casa se ha cubierto de vegetación autóctona para integrar lo máximo posible la vivienda al entorno natural. La intención es que esta se prolongue y atraviese el patio interior sobre una base de alambres que lo cubra por completo.

Entre el paisaje rural del sur de Grecia se levanta entre olivos esta casa de hormigón, de planta triangular y cubierta vegetal, proyectada por el estudio ateniense Tense Architecture Network. El edificio de hormigón de 200 m2 fue diseñado como una segunda residencia para la pareja de propietarios, que habitualmente viven en Atenas. Las formas únicas que presenta el proyecto se divide en cuatro secciones distintas: dos volúmenes interiores y dos patios. El mayor de los edificios interiores alberga la sala de estar, la cocina y el salón. Todo ello en un espacio diáfano y sin particiones interiores que, además, se completa con puertas correderas de cristal transparente de gran tamaño, que se abren para ofrecer conexión visual y física con el exterior. De este modo, se logra que la naturaleza de alrededor se convierta en parte del proyecto, no solo regalando panorámicas hacia las montañas más próximas, sino favoreciendo la circulación por los terrenos continuos a la casa. El bloque más pequeño contiene los baños y dormitorios y da a un jardín cerrado. Conectando los dos volúmenes interiores se encuentra un gran patio central con un pasillo acristalado.

Para hacer que la vivienda, aislada y de hormigón, se integre de la forma más natural posible en el paisaje, se ha recubierto el techo ligeramente inclinado con plantas autóctonas, una vegetación que se ajusta a las condiciones climáticas griegas, en particular las de la región de Ática, como son lavanda, helicriso, gauras, drosantemo y tomillo, entre otras. Un ecosistema autosostenible que permite que el edificio se convierta gradualmente en parte del paisaje. Asimismo, el hormigón ha sido tratado con un barniz específico para fachadas, un tinte suave que permite que el edificio se asiente en el paisaje a la espera de su gradual corrosión.

Como la residencia se encuentra entre la llanura de Megara y las montañas de Gerania, los arquitectos tuvieron que hacer una elección; y decantaron la orientación de la vivienda hacia el volumen montañoso, situado en la cara norte, y renunciando casi por completo a la lejana llanura. No obstante, las vistas que se disfrutan desde el salón o la cocina, no tienen precio. Los cerramientos transparentes ganan privacidad con el empleo de cortinas doradas de gran altura que añaden un toque teatral al proyecto que convierten al paisaje que rodea a la vivienda en la mejor escenografía para todas las experiencias vitales que deben acontecer en ella.

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