La casa que aúna tradición y modernidad con frescura

El esplendor de la luz y la calidad de los materiales y del diseño caracterizan esta rehabilitación del estudio Lizarriturry Tuneu, en una visión contemporánea de la arquitectura vernácula mediterránea.

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Entrada con una puerta de cristal de color blanco

El acceso a la casa desde el porche se protege del sol con una pérgola metálica recubierta con cañizo.

Comedor con mesa y sillas de madera y zona abierta con una planta

Todas las carpinterías son de hierro para tener el máximo de cristal en cada obertura. Esto permite, en el caso del pequeño patio junto al comedor, crear un abundante foco de luz natural.

Comedor exterior con techo de paja

La cocina exterior está realizada con cedro canadiense y microcemento. La mesa de Lapacho proviene de argentina. Las sillas son las CH24 Wishbone, diseño de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn. La pérgola se separa del edificio para dejar pasar la luz hacia la fachada.

Salon abierto a la terraza

En el salón, abierto a la visión de la piscina y comunicado con el jardín a través de puertas de hierrro, la chimenea es un diseño de Ivana Tuneu. El sofá es el modelo Breeze, de Matteo Nunziati para Molteni. La lámpara de pared es la 265, de Paolo Rizzatto para Flos.

Piscina con una pergola

El suelo que reviste los alrededores de la piscina y el porche está pavimentado con ladrillos reciclados procedentes del derribo de un antiguo almacén del sur de Córdoba. Los taburetes son el modelo Backenzahn, de Philipp Mainzer para la firma e15.

Cocina con acabados de piedra isla de madera

La cocina, con las paredes pintadas de blanco y el suelo de microcemento de color gris almendra, integra una isla en la que el mármol de Carrara de la encimera vuela para generar una barra de desayunos. Los taburetes negros son el modelo Hee Bar, diseño de Hee Welling para la firma danesa Hay.

Comedor con estanterias integradas en la pared

La mesa del comedor es de la firma bilbaína Arkaia. Las sillas son las CH24 Wishbone, de Carl Hansen & Søn. Las dos lámparas son el modelo PH5, un diseño de Poul Henningsen para Louis Poulsen. A través del patio de luz se aprecia la estructura de piedra del edificio.

Lavamanos de piedra de color gris

En el baño, el lavamanos exento se apoya en la encimera de mármol de Carrara, diseñado por el estudio de arquitectura y realizado a medida. Grifería diseñada por Piet Boon para Cocoon. El suelo es de microcemento.

Ducha con revestimiento de cemento pulido y taburete de madera

Para no perder la esencia rural de la casa, ubicada en el casco antiguo de una de las poblaciones mas emblemáticas de la Costa Brava, las paredes y el suelo de la sencilla ducha se han revestido con microcemento. Grifería de Piet Boon para Cocoon.

Zona de trabajo con mesa de marmol de color gris

En el dormitorio principal se ha creado una repisa tras la cama donde asoma la lámpara Tolomeo, diseño de Michele de Lucchi y Gianfranco Fassina para Artemide. El banco de madera a los pies de la cama añade una nota de rusticidad al espacio.

Silla en el tocador con espejo portatil

En la zona de vestidor de la suite principal, junto a una de las ventanas, se ha creado un gran tocador de mármol de Carrara que integra unos cajones. La silla es la CH24 Wishbonbe, de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn.

El estudio Lizarriturry Tuneu está dirigido por Ivana Tuneu, quien pertenece a un extenso linaje de arquitectos y se ha especializado en la rehabilitación del patrimonio del Empordà, ideando proyectos basados en una visión contemporánea de la tradición mediterránea y desarrollados en estrecha relación con los acreditados industriales y artesanos de la zona. Para Ivana Tuneu, la luz es el elemento primordial que descubre los espacios y revela la belleza austera de la arquitectura tradicional.

El proyecto de rehabilitación de esta casa, situada en el casco antiguo de una de las poblaciones más emblemáticas de la Costa Brava, es un encargo de una propietaria bilbaína, y por eso la finca recibe el nombre de Aintzane Etxea (casa de Aintzane, en euskera), y la ejecución técnica ha estado a cargo de la arquitecta Meritxell Patxot. Las instrucciones de Aintzane fueron claras: una casa luminosa totalmente abierta al jardín. Un gran patio central inunda de luz la planta baja. La escalera mantiene la forma tradicional, con bóvedas de ladrillo enyesadas y rematada con una barandilla de hierro. Los escalones se confían al mismo material del resto de la casa, un microcemento en tonos gris almendra.

El centro de la vivienda está protagónicamente ocupado por la cocina, equipada con electrodomésticos de Gaggenau, con encimeras de mármol de Carrara y armarios de roble macizo. En el comedor se dan cita clásicos del diseño danés, como las sillas CH24 de Hans J. Wegner o las lámparas PH5 de Poul Henningsen. En el salón, destaca la chimenea diseñada por Ivana Tuneu, junto con el sofá Breeze de la marca italiana Molteni. El porche y el jardín son los espacios más atractivos de la casa, con una cocina exterior de cedro canadiense y una mesa de comedor bajo una pérgola. Ladrillos reciclados, procedentes del derribo de un antiguo almacén cordobés, cubren el suelo del porche. Puertas y ventanas de hierro y cristal componen las aberturas de la casa, completando una rehabilitación que caracteriza el espíritu del estudio Lizarriturry Tuneu.

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