Refugio ibicenco entre terrazas y naturaleza salvaje

El arquitecto Marià Castelló diseña esta original residencia a base de una sucesión de volúmenes en un paisaje campestre al norte de Ibiza.

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Vista exterior de vivienda en paisaje natural de Ibiza

En una amplia parcela del municipio de San Mateo d'Albarca, al norte de Ibiza, se encuentra esta vivienda diseñada por el estudio de arquitectos de Marià Castelló, con sede en Formentera.

Vista cenital de la parcela con la vivienda y el entorno

Dado que las actividades agrícolas en los bancales han ido desapareciendo, los alrededores de la vivienda son hoy una zona forestal repleta de pinos y sabinas albar que rodean a la vivienda. 

Vista exterior sobre elevadura revestida de piedra

El estudio de arquitectos Marià Castelló ha proyectado la vivienda sacando provecho al último de los bancales y emplazando la construcción entre dos muros de piedra seca existentes, en el límite entre la parte accidentada de la parcela y una zona plana y baja al suroeste.

Lateral del extremo de la casa con el entorno natural

Los extremos que dan a los muros de piedra existentes están acabados con paneles de madera tratada térmicamente. A su vez, las largas elevaciones están revestidas con paneles blancos brillantes.

Lateral estructura de madera de los diferentes módulos de la vivienda

La vivienda se ha organizado en cinco volúmenes cuya longitud viene condicionada por la profundidad del bancal lo que ayuda a integrar de forma acertada el proyecto dentro del paisaje.

Vista frontal del ancho de uno de los módulos entre pinos y gravilla

Los dos bloques más septentrionales albergan dormitorios y baños, conectados por un pasillo acristalado y abiertos a terrazas privadas que han sido cortadas del volumen.

Lateral piscina con módulo en blanco con cerramientos de madera

Un volumen adicional crea un anexo de invitados en su borde sur, en el extremo de una gran terraza con árboles y una piscina.

Vista lateral con piscina, cerramientos de madera y mobiliario exterior

Se ha utilizado una estructura de paneles de madera laminada cruzada (CLT) para mantener los volúmenes ligeros.

vista de la zona de piscina con terraza cubierta en módulo apartado

Entre los dos volúmenes más meridionales de la casa se encuentra la piscina y el principal espacio de ocio y reunión. El mobiliario exterior pertenece a la colección Na Xemena de Gandía Blasco

zona exterior de estarprotegida, cerramientos correderos de madera

A esta terraza se le puede dar privacidad mediante un conjunto de pantallas de madera deslizantes que asoman, o no, hacia la piscina, en función de las necesidades de cada momento.

Vista de la terraza cubierta y la piscina tras muro de piedra y árboles

El cuarto volumen se construye como una gran zona exterior sombreada, contigua a la gran zona abierta de la piscina.

Pinos desde exterior vivienda con vistas de los tres módulos de la vivienda

Los delgados volúmenes blancos que forman la vivienda están unidos por pasillos de cristal, patios abiertos y una piscina. Todo ello inmerso en un terreno natural, rodeado de vegetación. 

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Lateral laminado de madera con zona de paso acristalado

La materialidad de la casa se define por el empleo de una paleta de madera ligera y transpirable. La estructura está construida con paneles de madera laminada en cruz junto a cerramientos acristalados.

Puerta de acceso con perfilería de madera, pasarela de acceso y piedra de canto rodado

El empleo de la madera como único elemento estructural, tanto para el cerramiento como para el acabado. expresa una actitud de sinceridad constructiva que genera una atmósfera de confort y calidez.

Zona de estar con ambiente en blanco y techos en madera

En el tercero módulos se emplaza la zona de estar, un espacio diáfano y luminoso, equipado con piezas de líneas sobrias y vanguardistas, como la mesa redonda de la colección D12, diseñada por el propio Marià Castelló para la firma Diabla. 

zona de estar interior con techo de madera y cerramientos de cristal

La madera laminada cruzada se ha dejado expuesta internamente, parcialmente pintada de blanco para crear referencias horizontales contrastadas a través de las habitaciones.

Zona exterior con piedras, zona de paso en cristal y perfilería de madera

Entre los diferentes volúmenes de la casa se han genera espacios de reunión, de servicio, de conexión visual con el exterior y de ventilación.

Comedor con amplia mesa de madera, luminarias suspendidas en negro, cocina abierta

El comedor y la cocina comparten un mismo ambiente, de aspecto inmaculado. Una gran mesa de comedor se acompaña de la llamativa luminaria Aim, diseñada por los hermanos Boroulec, para Flos. La carpintería de la cocina se han diseñado a medida y ofrece un gran almacenamiento.

Zona de office de cocina junto a comedor

La cocina está equipada con isla de trabajo, en cuyo extremo incluye una zona de office al extender la encimera más allá de sus límites. Se completa con taburetes de madera y fibra natural. La vajilla decorativa de la pared es de Fornasetti. 

vista lateral comedor y cocina con paso a otro módulo

En el extremo de la cocina, un delgado escalón sobre la terraza de grava conduce hacia el siguente volúmen, entrando ambas unidades casi en contacto, dentro del conjunto compartimentado de la vivienda.  

Dormitorio con cama de madera y armarios en blanco con estanterías en extremo

En el dormitorio, la apariencia austera es una dominante, con ausencia de elementos superfluos. Los armarios blancos de los diferentes dormitorios son de la firma Lema. 

Detalle de apertura en fachada con perfilería de madera

Se ha hecho uso de sistemas bioclimáticos pasivos con una organización y orientación optimizada de las aberturas, generando una circulación de aire con ventilación natural, a la vez que se ha aprovecha la sombra de la vegetación natural que rodea el edificio.

Zona de paso entre cuarto de baño y dormitorio

El techo recubierto de madera natural en todas las estancias de la casa aporta continuidad y una dosis extra de calidez al conjunto de la vivienda. 

cuarto de baño con mobiliario en blanco y negro, techo de madera, grifería en negro

Las formar rectas y las soluciones livianas aportan ligereza a este cuarto de baño equipado con mueble bajolavabo suspendido y ducha de obra con cerramiento a base de una hoja de cristal transparente, apenas perceptible. 

Repisa y grifería en negro, bañera exenta, revestimiento en tonos crudos, techo de madera

La bañera exenta de formas puras preside este cuarto de baño que contrasta con el estante y la grifería acabos en negro. Todos los pavimentos interiores, revestimientos de zonas húmedas, piscina y terrazas practicables son de piedra natural caliza con diferentes formatos y acabados superficiales.

El estudio del arquitecto Marià Castelló, con sede en Formentera, ha proyectado esta vivienda compuesta por cinco volúmenes, asentados longitudinalmente en una zona abancada de pronunciada pendiente, situado en el municipio de Sant Mateu d’Aubarca, al norte de la isla. Si bien el paso del tiempo ha hecho que el antiguo enclave agrícola se haya convertido en una zona forestal, repleto de pinos y sabinas, algunos de los muros de piedra de las antiguas terrazas generan un paisaje icónico de la campiña ibicenca, que bordean el terreno agreste y salvaje. Dentro de la parcela de más de 42.000 m2, el proyecto se emplaza aprovechando el último de los bancales, entre dos muros de piedra seca existentes.

La casa se ha organizado en cinco volúmenes claramente diferenciados, generando entre ellos espacios de relación que favorecen la ventilación y la comunicación directa con el entorno exterior. Los tres primeros volúmenes albergan el programa para una familia numerosa con una intensa actividad social. El cuarto volumen se destina a una amplia zona de estar exterior cubierta, mientras que el quinto alberga un anexo con acceso independiente para invitados. Entre el cuarto y el quinto, se ubica la piscina y una zona de ocio al aire libre. La longitud de los cinco volúmenes viene condicionada por la profundidad del bancal en el que se asienta la vivienda, lo que ayuda a integrar la intervención en el paisaje.

Todas las fachadas son ventiladas y transpirables, manifestando su acabado dos soluciones diferenciadas: las transversales, opacas y en contacto con los muros de piedra seca que hacen de contención se han terminado mediante lamas de madera termo-tratada, mientras que las longitudinales donde se concentran las aberturas y patios en han ejecutado con paneles sintéticos de base mineral y de gran formato. Además, se han implementado sistemas bioclimáticos pasivos mediante la correcta disposición de las aberturas. Por otra parte, la vivienda aprovecha también el agua de lluvia almacenándola en una cisterna de más de 200 toneladas que lo hace casi autosuficiente en términos de agua.

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