Cocinar, comer y descansar con vistas al Mediterráneo

El equipo de Minimal Studio proyecta esta vivienda en Alcúdia con el mar como telón de fondo de un espacio sereno y natural que invita a la calma.

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Frontal de vivienda con acceso y piscina

Situada en Bonaire, una de las zonas residenciales más exclusivas al norte de Mallorca, esta vivienda se alza varios niveles sobre un terreno inclinado que asoma frente a las aguas de Mediterráneo. 

Terraza con tumbonas junto a piscina

El proyecto, obra del estudio mallorquín Minimal Studio (que han hecho el project management y el diseño interior), se alza sobre la bahía de Alcudia a partir de una puesta en escena natural y serena. 

Vista del mar desde el porche de la terraza

Un amplio porche cubierto de listones de madera actúa como paso intermedio entre el interior de la vivienda y la terraza exterior que desemboca visualmente, primero, en la piscina y, seguidamente, en el mar. 

Vista cenital de la terraza y la piscina

La estructura de la vivienda se basa en dos volúmenes monolíticos, que descansan sobre una terraza con piscina y frente a una panorámica que conecta directamente con el Mediterráneo.

Salón y comedor con cerramientos de cristal transparente

La sala de estar comparte espacio con el comedor en un ambiente diáfano y con grandes aperturas acristaladas que asoman hacia la terraza exterior. Los cerramientos correderos permiten abrirse y establecer un diálogo directo con el frente marítimo. 

Sofá en tonos curdos, con butacas y mesas en madera, cocina abierta

Butacas en metacrilato transparente, Louis Ghost de Kartell, acompañan, sin apenas recargar el ambiente, la mesa rectangular de madera del comedor. Para la zona del salón, se ha optado por el empleo de un sofá tapizado en lino y una alfombra de fibras naturales. 

Salón, comedor y cocina en un mismo ambiente abierto, en tonos cálidos

La zona de día y más pública de la vivienda da cabida también a la cocina que se abre al resto del espacio, integrándose como un elemento más de la decoración, sin apenas romper la pureza formal del conjunto.

Frente de piedra en cocina, con mobiliario en blanco

Para no sobrecargar el ambiente y dotarlo de cáracter y singularidad, se ha optado por prescindir de armarios superiores y revestir el frente de la cocina con piedra vista que contrasta con el blanco del mobiliario.

Cocina con frente de almacenaje en blanco e isla de trabajo

La cocina se estructura a partir de tres unidades: la zona de aguas y trabajo, situada frente a la pared de piedra vista; el frente de almacenajo, con armarios y electrodomésticos integrados; y, finalmente, la isla central con la zona de cocción, orientada hacia el mar. 

Detalle iluminación en escalera

La sutileza y elegancia del ambiente se percibe en los pequeños detalles, como la iluminación encastrada en la escalera que enfatiza la pureza de formas y materiales empleados a lo largo de todo el proyecto.

Domritorio. con ducha abierta y cuarto de baño

La amplitud espacial del dormitorio se potencia con la fuerte entrada de luz procedente de sus grandes ventanales y con el empleo piezas de mobiliario funcionales y de formas esenciales que prescinden de artificios para enfatizar la esencia pura del lugar.

Dormitorio con cabecero y mesilla de noche en madera, luminaria de sobremesa circular

En todo momento se han empleado materiales naturales, con textura y cromática mediterránea, acorde con su entorno, sin perturbar la conexión marina frontal.

Ducha revestida de porcelánico de tonos tierra, rociador encastrado en el techo

El dormitorio cuenta con cuarto de baño integrado del que destaca su imponente ducha de grandes dimensiones, cuyos límites visuales parecen no encontrar fin gracias a su tabiquería transparente y su rociador encastrado en el techo. 

Zona de lavamanos con doble seno y frente de cristal hacia exterior

La zona del lavamanos del cuarto de baño está revestido con porcelánico en tonos claros y equipada con mobiliario suspendido en blanco y encimera de doble seno para un uso compartido del espacio. Todo ello, sin prescindir del mar como telón de fondo. 

Bañera exenta de formas ovaladas, cesto de mímbre, cerramiento acristalados

Una amplia bañera exenta ovalada preside uno de los rincones acristalados de la zona de baño, un enclave idílico en el que da la sensación de estar bañándose rodeado de naturaleza.  

Zona de día con iluminación encastrada en el techo encendida

Una vez cae la noche, la ambientación de la vivienda proyectada por Minimal Studio se vuelve más evocadora, si cabe. con iluminación indirecta que envuelve la atmósfera y preserva su esencia genuínamente mediterránea. 

Detalle de hilo de luz de LEDs frente a la pared de piedra

La pureza y el minimalismo formal de este proyecto se enfatiza con los juegos de luces y texturas presentes a lo largo de todo el proyecto. 

Vista frontal nocturna de los dos niveles superiores de la vivienda.

Al anochecer, los espacios interiores dejan verse a través de los amplios ventanales que se abren en la fachada y con ellos los espacios amplios y neutros que visten la casa a partir de tres materiales claves como piedra, madera y cristal. 

En un enclave privilegiado del norte de Mallorca, concretamente frente a la costa de la bahía de Alcúdia, es donde el arquitecto Juan David Martínez Jofre, del estudio Minimal Studio ha proyectada esta viviendo unifamiliar. Con sede en la propia localidad de Alcúdia, el estudio responsable del Proyecto ha ideado una vivienda que se asienta sobre un terreno inclinado que se abre completamente al mar a partir de una propuesta que aboga por la calma y la naturalidad. Para ello, el proyecto parte de dos volúmenes monolíticos unidos entre sí que descansan frente a una terraza, provista de una piscina infinita. Todo ello como antesala antes de desembocar visualmente frentes a las aguas del Mediterráneo hacia donde se orienta por completo la casa.

Y es que toda la distribución interior de la vivienda se planificado con el objetivo de poder disfrutar en todo momento de las panorámicas sobre el frente marítimo que regala el enclave. En este sentido, la planta baja cuenta con todo el programa de día ocupando un mismo espacio amplio y diáfano. En él, salón, comedor y cocina se disponen dentro del espacio a fin de disfrutar de vistas hacia el mar mientras se está descansando, comiendo y cocinando, respectivamente, En el nivel superior está la zona de noche, con dormitorios y baños que, pese a mantener la privacidad propia que requieren este tipo de estancias, se abren al exterior a través de amplios cerramientos acristalados en fachada para dejar que la luz natural y el paisaje del entorno penetren con fuerza en el interior. El empleo de materiales nobles como la madera y la piedra, el constante juego de texturas y acabados, y una paleta cromática a base de tonos naturales y neutros, caracterizan a esta vivienda de aspecto minimalista, que bebe de la herencia arquitectónica propia de las islas y deja envolverse de la brisa que regala el Mediterráneo.

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