En esta casa se practica el 'hygge', bienvenida felicidad

El secreto de la felicidad danesa, conocido como 'hygge', se pone al servicio del estudio australiano Studiofour para proyectar esta singular vivienda originaria de los años 70 y de marcada personalidad

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Exterior vivienda, camino de acceso en porcelánico, cesped, fachada en ladrillo visto color antracita

Una casa de ladrillo de los años 70 ha sido el punto de partida para este proyecto, a cargo del estudio multidisciplinar Studiofour, concebido para una familia de cuatro personas en la ciudad australiana de Melbourne.

Zona de paso acceso a vivienda exterior, vegetación exterior, fachada en ladrillo visto en antracita

Los límites entre el exterior y el interior se diluyen gracias a fuerte presencia de cerramientos acristalados que comunican visualmente ambos entornos. Asimismo, las paredes de ladrillo visto presentes en la fachada también están presentes en zonas comunes.

Salón a doble altura, sofá negro, mesas y taburetes en madera, silla en madera y piel, alfombra gris antracita, suelo de madera, chimenea e hierro

Basada en la filosofía 'hygge', cuyo objetivo es el de disfrutar de las pequeñas cosas, la vivienda conjuga con acierto un mobiliario de marcado estilo escandinavo con texturas naturales y espacios diáfanos que invitan al diálogo y relacionarse.

Detalle madera de chimenea, paredes en ladrillo visto en gris antracita, maceta extragrande, taburete de office de cocina, suelo de madera

Los paramentos internos de ladrillo ayudan a definir los volúmenes y las zonas. La presencia de estos los elementos estructurales externos de puertas para adentro no solo ayuda a enfatizar la audacia del material, sino que también agrega un elemento de textura y calidez.

Isla de cocina y taburetes en madera natural, luminaria suspendida alargada, techo de listones de madera, frente de almacenaje lacado en negro

Ideada para una familia de cuatro miembros, la vivienda presenta zonas comunes de amplias dimensiones, como esta cocina, entorno a las cuales está previsto que se reúnan amistades y amigos. que evidencia esa voluntad de hospitalidad.

Cocina con isla de office en madera, suelo y taburetes de madera natural, frente de trabajo y almacenaje en negro

Fiel a la construcción original, pero con una mayor conexión con el paisaje y la luz natural, la vivienda apuesta por la combinación de una paleta a base de blancos y negros salpicados de tonos tierra y madera para evocar espacios acogedores.

Zona de trabajo y cocción en mueble abierto, totalmente lacado en negro,sartenes y cazuelas cobalto colgadas de cilindro suspendido, taburete negro

La vivienda se organiza en una sola planta diáfana con un fuerte sentido de identidad, donde los diferentes ambientes parecen desplegarse por capas dejándose ver en todo complejidad. donde las áreas públicas se abren unas a otras.

Interior vivienda con cerramiento acristalado y vistas a vegetación exterior, techo con listones de madera y focos en negro, salón con chimenea y sofás negros

El origen danés de la familia de propietarios fue clave a la hora de darle forma al proyecto, puesto que el estudio responsable del diseño interior apostó por soluciones orientadas a potenciar el bienestar y la hospitalidad, claves en la filosofía 'hygge'.

comedor-abierto-con-cerramientos-de-cristal-alfombra-con-motivos-a-rayas-en-tonos-tierra-mesa-y-sillas-de-madera-luminaria-suspendida

La supresión de todo tipo de ornamentación, fiel al estilo escandinavo, da lugar a espacios como este comedor donde la honestidad y la pureza de las formas quedan expuestas a todas las miradas, incluso las exteriores gracias a los cerramientos de cristal.

Cama dormitorio con estructura de madera, cabecero con hueco para libros y módulo separador lacado en negro, lámpara de pie negra, suelo de madera

El dormitorio principal sigue los mismo parámetros formales que el resto de la vivienda. En este caso, un módulo hecho a media de techo a suelo, compartimenta la estancia entre lo que es zona de cama, del vestidor y la zona de estudio situada al otro extremo.

Cuarto de baño con doble zona de lavamanos, armario superior con espejo y parte inferior en madera natural, toallero de pie de acero, cerramiento tabique de cristal

El dormitorio principal sigue los mismo parámetros formales que el resto de la vivienda. En este caso, un módulo hecho a media de techo a suelo, compartimenta la estancia entre lo que es zona de cama, del vestidor y la zona de estudio situada al otro extremo.

Los daneses, líderes en cuestión de índices de felicidad (según el Informe de Felicidad Mundial), llevan siglos rendidos a la filosofía hygge y a esa fórmula basada en disfrutar de las pequeñas cosas, de forma pausada, en un ambiente acogedor y rodeados de buena compañía. Partiendo de esa premisa, el estudio multidisciplinar Studiofour, con sede en Melbourne, ha desarrollado la reforma de esta vivienda originaria de la década de los 70, respetando su pasado pero con un giro actual, muy en línea con el origen danés de sus propietarios.

El proyecto, ideado para una familia de cuatro miembros, parte de una vivienda ya existente de un solo nivel del que se echaron abajo divisiones internas para hacer de los espacios comunes centros de reunión diáfanos, ideales para compartir buenos momentos con familiares y amigos. La fachada original de ladrillo visto se ha mantenido aunque las pequeñas ventanas que la acompañaban han sido sustituidas por grandes cerramientos acristalados que establecen un diálogo casi constante entre interior y exterior. Esta voluntad de casa abierta por parte de los propietarios fue una de las premisas a las que tuvo que hacer frente Studiofour. Para ello, fue clave mantener la sólida estructura de ladrillos que, además de su función aislante, le otorgaba alma al proyecto.

Si bien la entrada acentúa la horizontalidad del edificio y su fuerte carácter lineal a partir de un cuerpo compacto, una vez se accede dentro todo parece expandirse, ya no solo por la constante presencia de luz natural y vegetación, si no también porque los diferentes ambientes van dejándose ver paulatinamente. De este modo, aunque las diferentes zonas disfrutan de mucha superficie, cada una mantiene la dosis justa de calidez y confort. Paredes de ladrillo macizo pintado al carbón enmarcan el corazón de la casa, y desde la cocina se abre un acceso para conectar las zonas adyacentes de comedor y salón. Un mobiliario de estilo escandinavo, una decoración depurada sin apenas elementos superfluos, tejidos y materiales naturales y una paleta de colores tenues, contribuyen a crear una sensación espacial de calma y quietud, propia del estilo hygge. En ella no puede faltar una iluminación de tonos cálidos y, en el caso del salón, una gran chimenea entorno a la cual descansar y disfrutar del momento de paz entorno al fuego. Se logra así una casa moderna y con personalidad, singular y acogedora. En definitiva, un hogar en el que ser feliz.

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