Veranea en esta casa de vacaciones diseñada por Josep Lluís Sert en Ibiza

A partir de 3.000 euros puedes alquilar esta casa diseñada por el genial arquitecto catalán en Can Pep Simó y que ha sido complementada por su sobrino-nieto Paco Sert con una nueva torre y una piscina.

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Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza fachada

El arquitecto Josep Lluís Sert mantuvo una larga relación con Ibiza, una isla en la que llevó a cabo varias intervenciones, entre las que destaca el complejo de Can Pep Simó. Algunas de las viviendas de este conjunto han perdido su esquema original mientras que otras han sido reformadas de nuevo para volver a la esencia con la que fueron construidas a finales de los años 60. Una de estas viviendas, la Casa F. Sert, se alquila ahora por 14.000 euros al mes. Cinco dormitorios, piscina, terreno, vistas espectaculares y el aliciente de contar en sus paredes con reproducciones de las obras de la colección personal de Sert son algunos de sus atractivos, muy apreciados por los amantes de la Arquitectura.

Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza escaleras con fachada de piedra

La casa original fue construida en 1968 y forma parte de la Urbanización Can Pep Simó que proyectó Sert cuando todavía vivía en Harvard. Este sería su refugio mediterráneo al final de su vida, por lo que la obra cobra mayor relevancia para todos los fascinados por el trabajo de este emblemático arquitecto. Está situada al lado del pueblo de Jesús, en lo alto de una colina frente a la bahía y la ciudad de Ibiza. 

 

Casa en ibiza del arquitecto Josep Lluis Sert-28

La vegetación de pinos, sabinas, lentiscos, romero y mirto garantiza la privacidad entre las viviendas y la unidad del conjunto. 

 

Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza vistas con piscina

La nueva torre y piscina se asoman a las vistas de Dalt Vila y Formentera. La casa del hermano de Josep Lluís Sert es un ejemplo de modernidad mediterránea: estiliza la tradición de la cal y las hornacinas para convertirla en vanguardia.

Casa en ibiza del arquitecto Josep Lluis Sert-17-1

Dado que la carretera de acceso está detrás de la casa, se llega a ella desde la parte superior, donde se sitúan todas las dependencias básicas en una misma planta: dormitorio y baño principal, salón, comedor, cocina y unas habitaciones para el servicio doméstico, además de una terraza de gran tamaño. 

 

Casa en ibiza del arquitecto Josep Lluis Sert-24

Una nueva torre con lamas orientables de iroco aloja un dormitorio y un baño y representa un contrapunto con respecto a la casa. Los colores se intercambian expresando cercanía y distancia al mismo tiempo.

 

Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza porche con cojines blancos

En verano, la vida doméstica gira en torno a la terraza principal con vistas a Formentera y la ciudad de Ibiza.



Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza terraza con mobiliario exterior

Esta otra terraza es ideal para disfrutar de aperitivos a la sombra o tarde de charlas relajadas con amigos. Con la especial fachada de la casa como único testigo. 

 

Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza salon con sofas blancos de obra

En las paredes cuelgan obras de  la colección del arquitecto  (Miró, Chillida, Léger) junto con  otras de Campano y Palazuelo añadidas posteriormente por su sobrina Antonia.

Casa diseñada por Josep Lluis Sert en Ibiza

El mobiliario fue diseñado por el propio Sert y realizado por un carpintero local.

 

baño Sert Ibiza

El espíritu de la arquitectura moderna de la época puede apreciarse hasta en el baño, con su ducha circular como máximo exponente. 

Josep Lluís Sert (1902-1983) está enterrado en Ibiza, en uno de los muros del cementerio de Jesús. Dos lápidas blancas indican el lugar donde descansan el arquitecto y su mujer, Moncha. El autor de la Fundación Miró pasaba los inviernos en la Universidad de Harvard –donde dirigía la Escuela de Arquitectura– y los veranos en su casa de Can Pep Simó (1964-1969).

Modernas, pero austeras, las seis viviendas del conjunto –declarado Bien de Interés Cultural en 2009– emergen de la pendiente con el color tierra del revoco y entre la vegetación de pinos y lentiscos que las rodea. En los estatutos de la urbanización se especificaba que no podía haber muros ni verjas entre esas viviendas. Por eso los aterrazamientos y la vegetación garantizan una apariencia de conjunto.

Más allá de su propia casa, Sert proyectó las de sus amigos –Gomis, Jutta o Zao-Wo-Ki– y la de su hermano pequeño. En 2008, el sobrino-nieto del arquitecto, Paco Sert, se encargó de rehabilitar la casa F. Sert que perteneció a su abuelo, y de complementarla con una piscina y una torre en el pinar.

“No soy muy partidario de las piscinas, pero es muy complicado alquilar la casa en verano sin ella. Y alquilarla es una manera de compartirla y también de obtener ingresos para poder mantenerla”. Paco Sert trabajó con imágenes anónimas –de las torres de electricidad de la isla–, con baldosas de barro y con azulejos vidriados originales “que después de tanto tiempo se siguen fabricando igual”.

Todos los julios de su infancia, el arquitecto Paco Sert se instalaba en la casa con su familia. “Ibiza era libre, salvaje y anónima bajo un calor narcótico”. De mayor comprobó que la vivienda “se protege del sol en verano y anima a entrar en invierno”.

Paco conserva pocos recuerdos de su tío abuelo. Lo veía camino de Ibiza cuando hacía escala en Barcelona. Todavía guarda una camiseta suya de la Universidad de Harvard que le regaló. Está convencido de que esta es una de sus mejores obras. Lo que más valora es lo más básico: el arraigo, la orientación, la luz y la ventilación. También las vistas sobre la bahía de Ibiza y Dalt Vila.

A Paco le gustan las casas que son audaces sin parecerlo y siempre ha pensado que Sert era el más racional entre los racionalistas. Los recorridos por esta casa son abiertos y diversos –se puede llegar al mismo sitio por caminos diferentes– y eso la hace parecer más grande y compleja. “La casa busca en lo vernáculo ser austera y atemporal, pero tira de modernidad a la hora de presentar los espacios y cómo vivirlos”. La vegetación se ha ido enseñoreando de la obra del gran arquitecto que hoy ya forma parte del lugar.

Esta casa de vacaciones está disponible para alquilar mensualmente a través de Fincas Llúria, a partir de 14.000 euros, o para estancias más cortas de una semana por 3.000 euros. Veranear en un bien de interés cultural ibicenco, firmado por Josep Lluís Sert, es lo que tiene.

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