Uniqlo inaugura en Tokio su nueva tienda insignia, un diseño de Herzog & de Meuron

El establecimiento, uno de los más grandes con los que cuenta la marca de ropa japonesa en el mundo, se encuentra en el exclusivo barrio de Ginza, en lo que fue Marronnier Gate, los primeros grandes almacenes que se construyeron en Tokio, en 1984, a imitación de los legendarios establecimientos parisienses Galerías Lafayette y Printemps

Herzog & de Meuron han reformado un edificio de 1984 en el que se situaban los grandes almacenes tokiotas Marronnier Gate.

Herzog & de Meuron han reformado un edificio de 1984 en el que se situaban los grandes almacenes tokiotas Marronnier Gate.

Uniqlo acaba de abrir las puertas de uno de sus mayores tiendas insignia, no solo de Japón, sino del mundo. Ubicado en el barrio de Ginza, el establecimiento es un enorme espacio comercial de cuatro pisos diseñado por Herzog & de Meuron y que se sitúa en el edificio Marronnier Gate, que había sido construido originalmente en 1984 con la intención de convertirse en los primeros grandes almacenes construidos en Tokio a imitación de los legendarios grandes almacenes parisienses Lafayette y Printemps.

La reforma ha hecho que las primeras plantas del edificio y la vida del barrio tokiota de Ginza se entremezclen.

La reforma ha hecho que las primeras plantas del edificio y la vida del barrio tokiota de Ginza se entremezclen.

Fundada en Hiroshima también en 1984, Uniqlo es una multinacional de ropa de bajo costo con más de 2.200 tiendas en todo el mundo. En 2019, Uniqlo solicitó a Herzog & de Meuron que reformara y revitalizara el Marronnier Gate para convertirlo en una nueva tienda insignia llamada Uniqlo Tokio: un establecimiento que muestra la gama completa LifeWear de Uniqlo y que representa la filosofía de alta calidad, funcionalidad, asequibilidad e innovación para todo tipo de cliente.

Para su reforma, el edificio entero fue reducido a su mínimo esqueleto posible, para que los visitantes y compradores pudieran experimentar una conexión más espacial con cada nivel de producto. Cada piso también se redujo aún más a lo mínimo imprescindible, eliminando, incluso, forjados de hormigón armado, pero dejando visibles las vigas de cemento y acero mostrando un ambiente crudo y abierto.

Para la reforma, los arquitectos suizos decidieron eliminar todos los elementos superfluos y mantener únicamente el esqueleto del viejo edificio.

Para la reforma, los arquitectos suizos decidieron eliminar todos los elementos superfluos y mantener únicamente el esqueleto del viejo edificio.

Un estudio de los planos estructurales originales y una primera visita de los arquitectos al lugar les mostró la belleza práctica de la estructura original de hormigón armado del edificio. Con el objetivo de mostrar esta construcción «encontrada», tanto externa como internamente, todos los elementos extraños como los revestimientos, los falsos techos y otros añadidos se eliminaron en lo que los arquitectos definen como «un ejercicio de diseño mediante sustracción».

Una cirugía precisa en partes de cada forjado del piso crea interconexiones visuales y espaciales que incluyen entradas de doble altura y una plaza interior de cuatro pisos que extiende la visibilidad y vitalidad del barrio de Ginza al corazón de la tienda.

Una cirugía precisa en partes de cada forjado del piso crea interconexiones visuales y espaciales que incluyen entradas de doble altura y una plaza interior de cuatro pisos que extiende la visibilidad y vitalidad del barrio de Ginza al corazón de la tienda.

Las vigas existentes atraviesan el vacío, algunas con un vientre pulido para fragmentar aún más la percepción espacial. Cuando se corta el forjado, los bordes en bruto del hormigón y el acero se dejan visibles mostrando la huella del proceso de construcción. Los «estantes» creados por la estructura de hormigón se dejan abiertos o se acentúan con grandes vitrinas de madera o pantallas digitales, creando una estrategia de exhibición central y galería abierta para grandes instalaciones específicas en el lugar.

Una serie de cubos de señalización, como referencia a la identidad gráfica de Uniqlo, definen los bordes exteriores del edificio y marcan la presencia de Uniqlo en la ciudad desde todos los lados. Estos cubos sirven para mostrar diseños dinámicos de artistas y diseñadores, convirtiéndose también en parte de la activa imagen nocturna de Ginza.

Una serie de cubos de señalización, como referencia a la identidad gráfica de Uniqlo, definen los bordes exteriores del edificio y marcan la presencia de Uniqlo en la ciudad desde todos los lados. Estos cubos sirven para mostrar diseños dinámicos de artistas y diseñadores, convirtiéndose también en parte de la activa imagen nocturna de Ginza.

Para Herzog & de Meuron, con la reforma, Marronnier Gate ha recuperado su esencia: «al eliminar un interior comercial convencional, la belleza funcional y la simplicidad del esqueleto de hormigón original del edificio se revela y se utiliza para generar nuevas posibilidades y emoción espacial. Los productos de Uniqlo Tokio ya no quedan ocultos, sino que se comparten con la ciudad que hay en su exterior».

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