Enric Miralles, el genio que vivió la arquitectura con intensidad

Hace veinte años, el 3 de julio de 2000, moría a los 45 años víctima de un tumor uno de los creadores más arriesgados y entregados de la arquitectura española.

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Enric Miralles  (1955-2000)

Enric Miralles (1955-2000)

Espacio Circulo de Lectores Carme Pinos y Enric Miralles. Espacio Circulo de Lectores (1993). Enric Miralles y Carme Pinós

Espacio Circulo de Lectores (1993). Enric Miralles y Carme Pinós

Cementerio de Igualada Enric Miralles. Cementerio de Igualada (1994). Enric Miralles y Carme Pinós

Cementerio de Igualada (1994). Enric Miralles y Carme Pinós

Parlamento de Escocia Enric Miralles. Parlamento de Escocia (2004). Finalizado por Benedetta Tagliabue

Parlamento de Escocia (2004). Finalizado por Benedetta Tagliabue

Edificio gas natural en Barcelona Enric Miralles. Edificio gas natural en Barcelona (2006). Finalizado por Benedetta Tagliabue

Edificio gas natural en Barcelona (2006). Finalizado por Benedetta Tagliabue

Fundación Enric Miralles Barcelona. Fundación Enric Miralles (2011). Benedetta Tagliabue

Fundación Enric Miralles (2011). Benedetta Tagliabue

Cuatro meses de confinamiento han servido para que nos demos cuenta de la gran fuerza de la naturaleza, de cómo la vegetación e, incluso, algunos animales silvestres han "reconquistado" las ciudades espoleados por la tranquilidad de las calles vacías. “Hasta que haya transcurrido el tiempo necesario para el crecimiento de la vegetación, las construcciones serán protagonistas del lugar”. No sabemos si Enric Miralles seguiría afirmando esto, pero las actividades vinculadas al aniversario de su muerte nos parecen perfectas para este momento de redescubrimiento que tanto escuchamos tras la pandemia.

Hace 20 años, el 3 de Julio de 2000, se nos iba a causa de un tumor cerebral uno de los grandes arquitectos españoles, Enric Miralles. Su trabajo, movido por su extraordinaria capacidad de reinventarse en cada propuesta y alejado de lo que solemos entender por arquitectura moderna, se asemejaba más a una obra de la naturaleza, un ente vivo que evoluciona, que cambia con el tiempo. “Cualquier construcción que ha sido capaz de sobrevivir al paso del tiempo es, por definición, una continua transformación”, decía.

Él mismo dio buena cuenta de ello. Su obra suele dividirse en tres períodos: en el primero firmó sus trabajos junto a su primera mujer, Carme Pinós. De esta época son el cementerio de Igualada y las cubiertas del Paseo Icaria de Barcelona.

De 1990 a 1994 desarrolló su arquitectura por su cuenta, produciendo la mayor parte de sus proyectos internacionales, como el Audiorio de Copenhague, el Museo de Arte Moderno de Helsinki o el Pabellón de meditación de Unazuki.

Finalmente, junto a Benedetta Tagliabue fundó EMBT, momento en el que desarrolló dos de sus obras más conocidas, el Parlamento de Escocia y el Edificio de Gas Natural en Barcelona. Ambos proyectos son póstumos, fueron acabados por el estudio que pasó a ser capitaneado por Benedetta tras su muerte.

El Ayuntamiento, junto a la Fundación que lleva su nombre, han programado actividades para rendirle homenaje en el vigésimo aniversario de su muerte, ya sea participando en ellas o bien visitando algunos de sus edificios. Nos parece un buen momento para recordarle.

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