¿Te gustaría vivir en una casa de campo diseñada por un premio Pritzker?

El estudio RCR Arquitectes, ganador del prestigioso galardón en 2017, ha creado la casa L'Olivera 4 para el complejo residencial PGA Catalunya Resort.

L’Olivera 4 es una villa modular donde poder decidir en la disposición y la medida de los espacios ya que no existe una limitación entre el exterior y el interior.

L’Olivera 4 es una villa modular donde poder decidir en la disposición y la medida de los espacios ya que no existe una limitación entre el exterior y el interior.

Desde su inauguración en 1999, PGA Catalunya Resort, un complejo residencial de baja densidad construido sobre más de 500 hectáreas de paisaje verde en la localidad de Caldes de Malavella (Girona), ha impulsado un concepto arquitectónico único y pionero, buscando la colaboración con destacados estudios para el diseño de sus villas y hoteles.

A firmas reconocidas como Lagula Arquitectes, Damián Ribas, Lázaro Rosa-Violán o Jaime Prous se ha incorporado ahora nada menos que todo un Premio Pritzker, RCR Arquitectes. El estudio con oficina en Olot integrado por Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta ha creado L'Olivera 4, una villa singular que ofrece una experiencia de vida basada en el bienestar, integrando cada uno de los elementos naturales del entorno.

La vivienda se ha proyectado a partir del paisaje en el que se ubica, en medio de un bosque de pinos y frente a un lago.

La vivienda se ha proyectado a partir del paisaje en el que se ubica, en medio de un bosque de pinos y frente a un lago.

La integración, la adaptabilidad y la flexibilidad en el diseño de esta edificación implican un reto añadido para el desarrollo de la construcción de esta casa-paisaje. Por eso, RCR Arquitectes ha contado con la colaboración de CERCLE Gespromat, firma especialista en la construcción y rehabilitación de todo tipo de inmuebles, para hacer realidad L’Olivera 4. Este tándem formado por un arquitecto y un gestor de proyectos significa otro aspecto innovador que caracteriza a este producto singular ubicado en PGA Catalunya Resort, con el que se pretende asegurar que el concepto diseñado por RCR se refleje en su construcción final.

La casa se ha concebido a partir de su ubicación, en medio de un frondoso bosque de pinos y frente a un lago, sin centrase solamente en una estructura o forma. RCR Arquitectes ha trabajado con el paisaje para crear una fusión entre arquitectura y naturaleza con el objetivo de promover un estilo de vida basado en el bienestar y la calidad de vida. "La amabilidad del paisaje de un campo de golf es lo que ha movido esta propuesta", comentan desde el estudio. El resultado es una construcción que combina espacios abiertos de diferentes tamaños con el lago como punto de mira central de toda la vivienda.

Al ser una casa paisaje, los materiales utilizados hacen que su estructura hable a través de un lenguaje de umbráculos y elementos propios de jardín.

Al ser una casa paisaje, los materiales utilizados hacen que su estructura hable a través de un lenguaje de umbráculos y elementos propios de jardín.

La propuesta arquitectónica de L’Olivera 4 se genera a base de pórticos que miran al lago y al golf y que se abren al paisaje interior de la parcela. Los espacios se disponen de una manera flexible generando patios interiores que permiten que el espacio exterior entre en el interior de la vivienda y pase a formar parte de ella.

Desde el punto de vista técnico, las diferentes zonas que configuran esta vivienda responden correctamente a las diferentes orientaciones, así como a las ventilaciones cruzadas. Todas las estancias disponen a su vez de un espacio galería-porche en sombra, que permite la regulación de la temperatura y luminosidad de los espacios. La estructura y las instalaciones son óptimas y responden a los mismos criterios de sostenibilidad y de respuesta al medioambiente.

Al plantearse como una casa modular, se consigue una gran optimización del material y de los procesos constructivos. "Aunque el sistema final no está definido todavía, la modulación permite que una parte importante de la ejecución se realice en taller -señalan los arquitectos-. Esto a nivel de construcción y economía ayuda mucho. Hace 20 años, tuvimos ya alguna experiencia con esta forma de plantear la construcción de un proyecto, sin perder la singularidad de la propuesta".

Con este proyecto, RCR subraya su lenguaje arquitectónico basado en la importancia y respeto hacia la naturaleza, la transición entre el interior y el exterior en sus edificios, y la importancia de la luz y el agua.

Con este proyecto, RCR subraya su lenguaje arquitectónico basado en la importancia y respeto hacia la naturaleza, la transición entre el interior y el exterior en sus edificios, y la importancia de la luz y el agua.

"Lo que buscamos en esta residencia es que los interiores y exteriores sean un todo, un fragmento del paisaje. Para ello, hemos evadido al máximo un conjunto de masa construida aplicando vacíos, sombras, filtros y vegetación”, ha declarado Rafael Aranda. Con este proyecto, RCR Arquitectes certifica una vez más la personalidad que lo han hecho conocido mundialmente: la importancia y respeto hacia la naturaleza, la transición entre el interior y el exterior en sus edificios, y la importancia de la luz y el agua.

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