¿Sabes por qué las casas pasivas son la construcción del futuro?

Eficiencia energética, mejor calidad del aire y más silencio son algunas de las ventajas que ofrecen las passivhaus (o casas pasivas), que logran grandes ahorros en el consumo energético y reducen en todo lo posible el impacto climático de nuestras viviendas.

Casa pasiva diseñada por Freehand arquitectura

Casa pasiva diseñada por Freehand arquitectura

Con el objetivo de proteger el planeta y hacer frente al desafío del cambio climático, se prodigan las iniciativas que buscan aprovechar la energía por medio de la tecnología, incluso en el sector inmobiliario. Es el caso de las casas pasivas, un tipo de viviendas eficientes cuyo objetivo es reducir al máximo la demanda energética del edificio asegurando un confort interior máximo, por eso, es tendencia y tiene un futuro prometedor. Pero conoces ¿Conoces todas sus ventajas? El estudio boutique Freehand Arquitectura, especializado en este tipo de construcciones, detallan todas sus bondades:

Casa pasiva en La Moraleja, de Madrid.

Casa pasiva en La Moraleja, de Madrid.

Diseño autónomo e inteligente

Si están bien calculadas y diseñadas las casas pasivas funcionan casi de manera autónoma, porque se construyen siguiendo una serie de parámetros físicos que les permite mantener un confort interior máximo, sin necesidad de realizar prácticamente ningún aporte energético.

Construcciones ECO-friendly

Los edificios pueden representar el 48% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero que afectan al cambio climático. Las casas pasivas respetan el medioambiente ya que cualquier proyecto que forma parte de su construcción respeta las condiciones climáticas y geográficas para preservar el entorno natural. Reducir el consumo energético del hogar se traduce en una menor contaminación y, por supuesto, en un importante ahorro económico para los propietarios.

Más eficientes en el consumo de energía

Este tipo de edificación, conocida como passivhaus, es el modelo de construcción de consumo casi nulo más extendido y contrastado del mundo. Permite un ahorro de energía de hasta el 90% frente a la construcción tradicional, aunque, el consumo de una casa pasiva dependerá en gran parte del diseño arquitectónico de la misma.

Las casas pasivas dependen poco, o nada, de la red eléctrica

Funcionan casi independientemente de la red eléctrica, por lo que son menos vulnerable a los incrementos del coste de la electricidad. Incluso, con un pequeño aporte de energía solar, mediante paneles fotovoltaicos, podría convertirse en una "casa positiva", es decir, que produzca más energía de la que consume.

Mejor calidad del aire

Las viviendas pasivas son herméticas, no permiten las infiltraciones no deseadas del exterior. Esto se comprueba durante el proceso de la obra, mediante una prueba Blower Door, que es un test que evalúa el nivel de permeabilidad de los edificios, y una termocámara. No obstante, por supuesto, se pueden abrir sus ventanas y ventilar de manera tradicional. El aire circula por el hogar, el colegio, la oficina o cualquier uso que se de a este tipo de edificio, se filtra y calienta de manera eficiente, controlando la humedad y renovando el aire, dando una sensación de frescor a toda la casa. Un edificio passivhaus garantiza una buena calidad del aire interior y, por lo tanto, una buena salud para sus integrantes.

Las casas pasivas son más silenciosas

En este tipo de arquitectura se trabaja con aislamientos de la más alta calidad y con mayor espesor que además, se instalan de forma rigurosa y precisa para evitar filtraciones y puentes térmicos. Las ventanas suelen llevar un triple acristalamiento y se instalan específicamente para asegurar la hermeticidad y continuidad del aislamiento. Todas las tuberías de las instalaciones también van aisladas. Por tanto, el aislamiento de cada vivienda es mucho mayor que en una casa tradicional, lo que además de beneficiar en el consumo, hace que los ruidos del exterior no invadan la armonía del hogar. Además, al depender muy poco de la luz eléctrica y siendo el consumo en gas cero, los sonidos se reducen a lo más mínimo.

Máximo confort interior

Estas construcciones aportan condiciones de alto confort interior, tanto en la calidad del aire como en aislamiento acústico y temperatura constante durante todo el año. ¿El secreto? Consiste en conseguir un buen sistema de protección e incorporar un método de ventilación que recupere el calor que se genera para ahorrar en consumo energético.

Diseño en las casas pasivas

Como el diseño no está reñido con la sostenibilidad se puede utilizar cualquier sistema constructivo en la ejecución de una casa pasiva. Puede ser estructura de hormigón, acero y ladrillo o madera, casas prefabricadas o incluso en rehabilitación y remodelación. Estas casas admiten infinidad de tipos de acabados que éstos a su vez pueden ser de origen sostenible.

¿Qué tiene que tener una casa para ser una casa pasiva?

La certificación Passivhaus puede obtenerse siempre y cuando se sigan los criterios establecidos por el Passivhaus Institute de Alemania, y cuando se es concienzudo durante la construcción, cumpliendo los parámetros que marcan los cálculos matemáticos.

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