Así ha sido el plantón del Ayuntamiento de Londres a Norman Foster

El rascacielos de más de 300 metros que Foster + Partners había proyectado para la capital británica, ha sido rechazado por el ayuntamiento de Londres.

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The Tulip, se unirá a los rascacielos que hay en el distrito financiero de Londres.

The Tulip, pretendía unirse a los rascacielos que hay en el distrito financiero de Londres.

The Tulip pretende ser un centro educativo gratuito para las escuelas públicas de Londres.

The Tulip quería ser ser un centro educativo gratuito para las escuelas públicas de Londres.

Las vistas de Londres desde sus pasarelas de cristal serán espectaculares.

Las vistas de Londres desde sus pasarelas de cristal iban a ser espectaculares.

Una de las atracciones serán las góndolas exteriores que permitirán al visitante sentirse como un pájaro sobre el cielo londinense.

Una de las atracciones iban a ser las góndolas exteriores que permitirían al visitante sentirse como un pájaro sobre el cielo londinense.

El proyecto todavía no tiene fecha de conclusión, pero este año el Ayuntamiento le ha dado carta blanca para su construcción.

El Ayuntamiento acaba de rechazarlo por falta de interés para la población.

Pasarelas de cristal y un bar de 360 grados convierten a The Tulip en el espacio perfecto para aquellos apasionados por las vistas.

Pasarelas de cristal y un bar de 360 grados convertirían a The Tulip en el espacio perfecto para aquellos apasionados por las vistas.

El proyecto está totalmente comprometido con la sostenibilidad.

El proyecto estaba totalmente comprometido con la sostenibilidad.

El futuro de la arquitectura está en la construcción vertical. La falta de espacio en las ciudades modernas está haciendo que muchos estudios de arquitectura planteen enormes rascacielos que pretenden conquistar el cielo. Norman Foster, a pesar de sus 83 años, sigue siendo el nombre en el que todos pensamos cuando unimos arquitectura y futuro, pero a pesar de ser una super estrella, el arquitecto también ha de encajar el hecho de que sus proyectos no siempre tiran adelante. Esta semana hemos conocido que el ayuntamiento de Londres ha rechazado su propuesta para la Tulip Tower.

Para este proyecto Foster + Partners había vuelto a confiar en una unión junto al grupo bancario J. Safra Group, ya que ambos querían revitalizar The Gherkin, uno de los edificios más queridos por los londinenses y todo un referente de la arquitectura mundial. Además de transformar el centro financiero de Londres, The Tulip aportaría al barrio de un nuevo espacio cultural y de vanguardia, perfecto para el turismo, pero para Sadiq Khan, alcalde de Londres, no ha sido suficiente, no era la "arquitectura de clase mundial que se requería para justificar su prominencia". The Tulip contaría con toboganes de vidrio y paseos en góndola a 305,3 metros de altura, además de un espectacular mirador desde el que disfrutar de unas vistas espectaculares de Londres, un sky bar y restaurantes con vistas de 360 grados a la ciudad.

En la azotea, un parque público que aumentaría 8,5 veces la superficie verde del área demostraba el compromiso de los socios con la sostenibilidad, además era un edificio con huella de construcción mínima que contaba con vidrios de alto rendimiento y sistemas que reducirían el consumo de energía, células fotovoltaicas que generarían energía y tecnología de combustión cero. Las críticas del ayuntamiento no han sido por su aportación energética, sino que para ellos el diseño de la torre es de "calidad insuficiente para una ubicación tan prominente" y "daría lugar a un espacio público poco acogedor y mal diseñado a nivel de calle", y es que el centro financiero ya cuenta con muchos rascacielos en un espacio limitado.

Foster definió su proyecto como el nuevo símbolo mundial de Londres, y es que en palabras del arquitecto, "el Tulip se encuentra en el espíritu de Londres como una ciudad progresista y con visión de futuro. Ofrece beneficios significativos a los londinenses y visitantes como un hito cultural y social con recursos educativos inigualables para las generaciones futuras." Pero la cercanía de la Torre de Londres, Patrimonio Mundial de la city, ha sido determinante para rechazar el proyecto considerando que el rascacielos podría causar un daño significativo a uno de los emblemas históricos de la ciudad.

Tras el rechazo del proyecto parece que Londres pone freno a la "arquitectura de Instagram" y va a ser cuidadosa con sus futuras construcciones.

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