No podrás bañarte en esta piscina tan fotogénica

Un oasis de baldosas blancas, curvas y sombras. Así podría definirse la piscina que el renombrado arquitecto francés Alain Capeillères diseñó en los 70 para su casa de verano del sur de Francia. Tras más de cuarenta años, se pone delante del objetivo de Romain Laprade para mostrarnos un juego de geometrías magistral

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piscina casa Alain Capeillères

En la Era de Instagram, esta piscina es todo un sueño para los amantes de la Arquitectura y los instagramers ávidos de localizaciones extraordinarias. Este impresionante espacio al aire libre se encuentra entre las colinas y el océano en Six-Fours-les-Plages, una pequeña provincia en la región de la Costa Azul.

piscina casa Alain Capeillères

El área está cubierta con más de 100.000 azulejos cuadrados de cerámica y cuenta con una piscina de 25 metros de largo, un trampolín, una hamaca, luminarias esféricas y una amplia terraza abierta con vistas al mar.
 

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Y es que el material utilizado para el pavimento y revestimiento de esta piscina se hace realmente protagonista. Gracias a sus características técnicas, los azulejos de cerámica resuktan ideales para zonas húmedas como esta, resisten las inclemencias de la intemperie y se adaptan como un guante a las formas curvas que el arquitecto dibujó para su piscina.

piscina casa Alain Capeillères

Son precisamente dichas curvas las que delimitan las áreas de este exterior, creando distintas zonas para el baño, el descanso o el ocio. Todo ello rodeado por el halo de un blanco impoluto y las líneas rectas de las baldosas. 

piscina casa Alain Capeillères

Este juego de formas geométricas también se puede ver en el equipamiento, mediante apliques y farolas tipo globo que iluminan la zona de la piscina por la noche. Esto, junto con pequeños taburetes hechos de obra en forma de cubo, trazan una imagen de contrastes que, en su conjunto, resulta del todo armónica. 

piscina casa Alain Capeillères

En algunos tramos, los azulejos blancos se alternan con otros cuadrados de material antideslizante, por cuestiones prácticas y de seguridad, dibujando un damero de lo más estiloso. 

piscina casa Alain Capeillères


Esta impresionante residencia vacacional privada ha sido fotografiada exclusivamente por Romain Laprade, quien recibió el encargo del centro de arte francés Villa Noailles para documentar la casa de Capeillères.
 

piscina casa Alain Capeillères


Esta serie de fotografías formó parte de una exposición titulada 'Domestic Pools', que muestra algunas de las arquitecturas de piscinas más notables del siglo XX.
 

piscina casa Alain Capeillères

Es el escenario perfecto para retratar escenas únicas como esta, en la que la vegetación conquista la zona de la piscina con sus sombras reflejadas en el blanco brillante de los azulejos. 

piscina casa Alain Capeillères

Pero antes de esto, encontramos un antecedente que hizo famosa a esta piscina. En 1976, la célebre fotógrafa Martine Franck fue invitada a fotografiar la piscina que su amigo Alain Capeillères había construido para su mujer, en el marco de un trabajo sobre las vacaciones de los franceses. En la hoja de contactos, mostrada en Magnum Contact Sheets, se ve cómo comienza a explorar el lugar justo desde el otro lado de la piscina y cómo, en un determinado momento, se coloca detrás del chaval de la hamaca para hacer cuatro disparos similares antes de que la escena desaparezca ante sus ojos (justo en el momento en el que el niño dirige sus ojos hacia ella). Esta imagen pasará a la historia de la fotografía. 

El gesto del chico, contemplando la escena como lo hacemos nosotros, nos convierte en un segundo espectador (ya no en el único), como si estuviésemos allí, justo tras él. Y gracias a esta laureada instantánea de los años 70, la piscina del arquitecto Alain Capeillères captó las miradas de propios y extraños, quienes encontraron en su diseño algo realmente original.

La combinación de las líneas rectas proporcionadas por los azulejos blancos se combinan con las curvas dibujadas en el paisaje para delimitar las diferentes zonas de la piscina. Esta mezcla de racionalidad y sinuosidad crea un equilibrio mágico.

Hace un año, el fotógrafo Romain Laprade volvió a entrar en este exterior para inmortalizar con estas fotos una piscina única, en la que formas, materiales y distribución de sus elementos la hacen una pieza de arquitectura y diseño a tener en cuenta. ¿O no te imaginas a los instagramers de turno en este marco incomparable este verano? ¡La de likes que acarrearían esas sesiones de fotos!

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