La casa del atrio

El estudio de arquitectos de Fran Silvestre y el interiorista Andrés Alfaro Hofmann firman esta casa de espacios amplios y blancas paredes

Iñaki Aguirre / Foto Juan Rodríguez

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Toda la vivienda se abre al exterior con paredes de vidrio, lo que permite la contemplación de la abrupta orografía que domina el entorno natural e iluminar profusamente el interior.

 

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Una de las constantes del proyecto es la búsqueda de la luz natural; otras son las líneas rectas y los perfiles nítidos de los volúmenes, contrastados con el azul terso del cielo.

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El acceso al interior, con su punto escenográfico, plantea un largo recorrido desde el ingreso a la parcela, a través de una zona exterior cubierta, y se sitúa junto a el área que vertebra el funcionamiento de la casa.

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El dormitorio principal se ubica en un ala de la casa, se abre a la piscina y goza de las vistas de la lámina de agua desde la propia cama. La butaca del dormitorio es la CH 07, de Hans J. Wegner para Carl Hansen & Søn.

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La piscina y las terrazas se han pavimentado con losas de mármol Blanco Ibiza, tratado al chorro de arena. Junto a la piscina, la tumbona Trenza, diseñada por Lievore Altherr Molina para el fabricante Andreu World.

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Al igual que la fachada orientada al sur, la que se abre al oeste, donde se ubican el dormitorio de invitados y el estudio, se cierra con planos de vidrio que comunican con el patio inglés y un barranco próximo.

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El atrio queda configurado por el encuentro entre las alas sur y oeste de la edificación, y queda delimitado por la piscina, situada en un lateral.

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El proyecto de la cocina es de Studio2, donde se ha adquirido también el mobiliario, modelo Karat, de la firma Eggersmann. La encimera y el fregadero están realizados con Corian. Los electrodomésticos son de Gaggenau.

 

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En el estar, comunicado con el comedor a través de un mueble hecho a medida, el sofá Hamilton y la mesa de centro Calder, de Rodolfo Dordoni para Minotti. Todo se ha comprado en la tienda Alfaro Hofmann.

 

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En el comedor, delimitado por dos muebles a medida, la mesa, modelo Serra, y las sillas Manet, diseñadas por Rodolfo Dordoni para Minotti, adquiridas en Alfaro Hofmann. La lámpara de techo es un diseño de los arquitectos.

 

 

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Comunicado con un patio inglés, como el resto de estancias de la planta sótano, el dormitorio de invitados es un espacio luminoso y comunicado con el baño a través de una puerta corredera.

 

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Las diferencias de nivel del terreno hacen posible que en la planta sótano se instalen algunas dependencias propias de la vida doméstica como la habitación de invitados y el estudio.

 

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La escalera y los suelos se han revestido con mármol Thasos pulido. Los aplacados de madera se han pintado con laca satinada que presenta otro matiz del blanco, mientras que los techos son de un tono gris claro.

 

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El mueble de madera, con un lavamanos encastrado de Corian, es el modelo Myslot, diseñado por Nevio Tellatin para el fabricante Antonio Lupi, adquirido en Progetti.

La edificación se desarrolla a lo largo de los lindes sur, donde se dispone el área de día, y oeste, que engloba las habitaciones, abrazando el atrio al que alude el titular, “cuya diagonal fuga hacia una visión lejana de la Sierra Calderona”, en palabras del autor del proyecto, Fran Silvestre. No es el único lugar de la vivienda que permite la visión de esa abrupta orografía que domina la huerta valenciana ya que toda la planta se presenta abierta al exterior con paredes de vidrio.

Ese atrio se encuentra configurado por el encuentro entre las alas sur y oeste, y delimitado por la piscina en un lateral. La entrada peatonal, la rampa, la propia piscina y el patio inglés son elementos constructivos que rodean y complementan el proyecto ciñéndolo a los límites de la parcela. El recurso a las diferentes alturas del terreno posibilita que en el sótano se instalen algunas dependencias propias de la casa: habitación de invitados, estudio, etcétera, las cuales reciben su luz a través de paredes de vidrio que dan al patio inglés y al barranco próximo.

El acceso al interior, con su punto escenográfico, plantea un largo recorrido desde el ingreso a la parcela a través de una zona exterior cubierta y se sitúa junto a la zona que vertebra el funcionamiento de la vivienda, en un lugar de visión privilegiada sobre el patio gracias a las paredes de vidrio. La habitación principal recibe su luz del Levante, reflejada en el agua de la piscina, mientras que las otras dos habitaciones del ala oeste dan a un área más doméstica.

Una de las constantes del proyecto es la búsqueda de la luz natural. Esta recibe al visitante con un vano en el techo, y se manifiesta, asimismo, en sus paredes de cristal. Las otras constantes son el recurso a la recta, aquí dilatada, y a los volúmenes paralelepipédicos, de perfiles nítidos, contrastados contra el azul terso del cielo. La paleta cromática explora todos los matices del blanco hasta descubrir una insospechada y equilibrada gama: mármol pulido en el interior, laca satinada en los aplacados de madera, paredes y techos en gris, mármol con chorro de arena en el exterior. Categorías que vinculan la vivienda a los postulados formales de la arquitectura mediterránea. La casa propone una alternativa al tipo de vivienda tradicional, en el que la edificación se dispone centrada en el solar. En este caso en el espacio principal se ubica el vacío del atrio.

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