Hablamos con el estudio OHLAB, referente de la arquitectura pasiva en España

Paloma Hernáiz y Jaime Oliver, fundadores del estudio OHLAB, proyectan sin ideas preconcebidas ni patrones a repetir. Solo un parámetro es constante en sus obras: la búsqueda de la eficiencia energética. Ahora están a punto de terminar el mayor edificio de arquitectura pasiva de Mallorca.

La Casa MM, en Mallorca, fue la primera vivienda eficiente proyectada por el estudio.

La Casa MM, en Mallorca, fue la primera vivienda eficiente proyectada por el estudio.Foto: José Hevia

Isabel Margalejo
Isabel Margalejo

Periodista especializada en interiorismo y diseño

Sorpresa y experimentación. Su nombre, OHLAB, resume esas dos cosas: lo primero un poco por casualidad, ya que la primera sílaba del nombre de este estudio de arquitectura son las iniciales de los apellidos de sus fundadores, Jaime Oliver (Palma de Mallorca, 1975) y Paloma Hernáiz (Madrid, 1974). La segunda parte está cargada de intención, pues investigar es una de sus grandes preocupaciones. Ya lo hacían los diez años que pasaron trabajando por cuenta ajena, en estudios en Nueva York, Shanghái y Beijing; el más relevante de ellos, el todopoderoso OMA de Rem Koolhaas, gracias a una beca de la fundación La Caixa en la Universidad de Columbia. Y mucho más al abrir oficina propia en 2007, primero en Madrid y desde hace seis años en Palma. Dos de sus primerísimos trabajos –un pequeño ático en la capital española que les valió la nominación a los Premios Mies Van der Rohe y una exposición en Berlín y su Sala de Despiece en la madrileña calle Ponzano, con su techo forrado de cajas de pescado de poliestireno– ya demostraron que pensaban diferente. "Siempre hay que buscar fuera de tu zona de confort, no hay que estar demasiado cómodo. Miramos atrás y vemos una trayectoria de obras y de intereses: escenografía, sociología, sostenibilidad… Parámetros que hemos ido desarrollando e incorporando en nuestros proyectos", arranca Jaime.

Precisamente es la sostenibilidad, con la eficiencia energética a la cabeza, lo que está haciendo despuntar a esta pareja, que ahora tiene entre manos la construcción de varias viviendas multifamiliares con certificación Passivhaus, que acredita que esos edificios consumen un 85% menos de energía que uno convencional. Una casa pasiva, o Passivhaus, necesita menos de 15 kilovatios por metro cuadrado al año, una convencional 100 kilovatios. "Para nosotros la sostenibilidad no es un discurso en sí mismo sino que viene dado por otras decisiones de diseño. Es algo que damos por supuesto. Alrededor del 40% del CO2 emitido a la atmósfera proviene de la construcción, con lo que como ciudadanos del mundo y padres de tres hijos nos sentimos responsables de aportar nuestro grano de arena al planeta. Se pueden hacer las cosas de otra manera. Se tiene la percepción de esas construcciones ecológicas pero horrendas, llenas de paneles, pero ahora es posible crear algo eficiente y estéticamente agradable y sin que resulte muy caro", sentencia Hernáiz. Casa MM, en Mallorca, concluida en 2016, fue su primer proyecto construido de cero en solitario y donde arrancó esta búsqueda de la eficiencia. "Está hasta desconectada de la red de agua, son autosuficientes gracias a unos aljibes donde recogen el agua de lluvia de las cubiertas, una solución de siempre. En realidad es una manera de construir ancestral mucho más inteligente: muros muy gruesos para aislar, abrir al sur y cerrar al norte…Cosas básicas que se perdieron en la era moderna con la llegada de las calefacciones y los aires acondicionados donde ya daba igual la orientación", explica Paloma.

 

Estudio OHLAB es la suma de los apellidos de sus fundadores: Jaime Oliver y Paloma Hernáiz.

Estudio OHLAB es la suma de los apellidos de sus fundadores: Jaime Oliver y Paloma Hernáiz. Foto: Salva López

 

SENTIDO Y SENSIBILIDAD 

"Este primer esfuerzo en el diseño de la arquitectura es el que tiene mayor impacto ambiental y supone un coste muy pequeño. En realidad se trata de sentido común: que entre sol en invierno pero no en verano estudiando su recorrido, saber usar unas persianas… Cosas muy evidentes que la arquitectura del Movimiento Moderno olvidó con el abaratamiento de la energía. No se pensaba tanto en la eficiencia como en la eficacia –apostilla Jaime–. Luego pasas a un segundo nivel: aislamientos, puentes térmicos, recuperación de calor. El tercero, que supone no minimizar el gasto sino generar energía, es más complejo".

Ya han llegado allí: su Casa Xaloc (Palma, 2019) un híbrido de cueva vernacular y futurista semienterrada en la pendiente de una montaña que han festoneado de bóvedas de medio punto, tiene un consumo positivo, es decir, que genera más energía de la que gasta. Si antes ya habían demostrado que esto de la pasividad energética era posible ejecutarse con modernidad y limpieza y darle una vuelta de tuerca a la tradición, Xaloc corrobora la filosofía del estudio de que es posible eficiencia sin sacrificios estéticos y que lo que parece un lastre ellos lo convierten en oportunidad de hacer mejor arquitectura.

OHLAB aplica este mismo esquema en menor o mayor medida a todo tipo de proyectos, incluso en su galardonado Hotel Can Bordoy de Palma, que acabaron en 2019, donde partían de un edificio de patrimonio histórico catalogado donde las intervenciones tienen que estar medidas al milímetro. "Can Bordoy es un gran hito para el estudio, donde hicimos un ejercicio concienzudo de restauración de patrimonio histórico sin caer en la falsedad de hacer un refrito o de recuperar un pasado glorioso que nunca existió. Intentamos ser honestos al máximo. Investigamos en branding, en escenografía, en sociología, en las emociones, en qué demanda el viajero del siglo XXI, cómo interactúa… Claro está, al tratarse de un edificio existente y protegido hay menos recorrido para la eficiencia; el solado y la cimentación son los que hay, no se puede aislar en la fachada… Pero subimos cuatro letras en la categoría energética", explican.

En Casa Palerm, una casa de vacaciones en pleno campo, han ido un paso más allá. "No es solo eficiente, hemos procurado que todos los elementos constructivos y de decoración sean de kilómetro cero, simples y no muy caros: azulejos de la zona, muebles hechos por artesanos… Acaban de comunicarnos que hemos ganado un premio WAF en la categoría de interiorismo y siguiendo estos parámetros y siendo una cosa tan sencilla nos llena de orgullo", dice Paloma.

Esto de las Passivhaus no es solo cosa de casas unifamiliares y de vacaciones. Paloma y Jaime tienen ahora entre manos en Baleares varios edificios de viviendas, uno de ellos, el más alto de las islas (cuando comenzaron lo era también de España), construidos bajo este estándar gracias a su buen hacer anterior y a una labor de apostolado: fueron ellos los que le propusieron al promotor llevar a cabo el proyecto de esta manera. "Aquí tenemos muchos clientes extranjeros que de momento están más interesados en este tema, aunque el edificio de Paseo Mallorca se ha vendido todo a gente de aquí. La gente está dispuesta a pagar un poquitín más, como en el caso de los huevos ecológicos. Cuesta contarlo, pero cuando luego vives en una casa donde no hay que encender la calefacción, te acercas a una ventana y no notas más frío… todo eso aporta confort. Creemos que Passivhaus ya empieza a ser el estándar de construcción, o debería serlo. Y lo normal va a ser que en diez o quince años todas las casas generen más energía de la que consumen, que en España eso es fácil, y, por ejemplo, cargar el coche eléctrico en el garaje con ese excedente", cuenta Jaime.

 

El salón de Casa Palerm, con techos de cañizo.

El salón de Casa Palerm, con techos de cañizo. Foto: José Hevia

 

SOSTENIBILIDAD PASIVA 

Can SantaCilia es la restauración de un edificio protegido y catalogado con restos del siglo XIII reconvertido en vivienda plurifamiliar tipo condominio americano con muchos servicios comunes. Otros dos edificios de viviendas pensados bajo parámetros pasivos, varias casas, un centro de yoga en el campo, una casa-palacio en el centro histórico, un hotel en la isla de La Palma… Con tantos frentes abiertos OHLAB intenta lograr lo que ellos llaman sostenibilidad vital. "Tenemos un equipo increíble, muy bien compenetrado, algo importante dado que trabajamos de una manera muy colaborativa y horizontal. Pero mucha experimentación supone un nivel de trabajo muy elevado, nunca te copias a ti mismo. Nos quita el sueño perfeccionar nuestra maquinaria de cómo hacerlo mejor sin perder calidad ni relajarse, seguir creciendo personalmente y tener tiempo para investigar en proyectos nuevos".

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OHLAB passivhaus

Uno de los proyectos emblemáticos de OHLAB es Casa Palerm, diseñada con criterios de Km 0 y ubicada en una zona rural del centro de Mallorca.

OHLAB casa palerm

La cocina de Casa Palerm. En este proyecto se han producido todos los elementos con carpinteros locales, usando materiales de proximidad, y los muebles están hechos por artesanos de la isla.

OHLAB passivhaus

Vista de las bóvedas de cemento de la Casa Xaloc emergiendo de la falda de la montaña en Mallorca.

OHLAB passivhaus

Relojería Alemana en Port Adriano.

OHLAB passivhaus

Paseo Mallorca 15 con la fachada de paneles correderos de madera como filtro.

OHLAB passivhaus

Un rincón del hotel boutique Can Bordoy, en un edificio catalogado.

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La escalera en uno de los pisos de Can SantaCilia.

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